<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568</id><updated>2011-12-16T09:49:07.686-08:00</updated><title type='text'>Actas secretas del Club de la Lengua de Vaca</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-6642608165363502944</id><published>2010-04-27T16:45:00.000-07:00</published><updated>2011-12-16T09:49:07.695-08:00</updated><title type='text'>Vaya a mi Perfil y acceda al blog del Profesor Bruburundu Gurusmundu, el más indecoroso, procaz, obsceno y picarón del Bicentenario</title><content type='html'>Queridos socios, admiradores y seguidores del Club de la Lengua de Vaca:&lt;br /&gt;Los espero en mi nuevo blog, intitulado "Monólogos del Profesor Bruburundu Gurusmundu", especie de continuación del anterior, donde recibirán útiles consejos y se abastecerán de sabrosos conocimientos acerca del pico, la zorra y la unión eterna entre ambos. Estaré vestido para la ocasión; vale decir, con una bata roja, pantuflas y pañuelo de seda.&lt;br /&gt;De paso he estimado oportuno ir desmitificando aspectos hasta hoy sagrados del sexo, como por ejemplo el problema del clítoris en la vida de las monjitas, el del negro de coronta chica y otros por el estilo.&lt;br /&gt;Y así, con los días, iré repasando curiosidades que la vida me ha permitido conocer, ya sea personalmente o de oídas.&lt;br /&gt;Los espero, y que disfruten.&lt;br /&gt;Sólo accedan a mi perfil, entren al nuevo blog e ingrésenlo a su lista de favoritos.&lt;br /&gt;De paso, soy portador de una mala noticia: el libro "Actas secretas del Club de la lengua de vaca" se agotó en librerías. Les advertí que lo compraran y no me hicieron caso. Ahora se acaba de transformar en un tesoro, un objeto de culto, una rareza. Haré esfuerzos por la impresión de una segunda edición, aunque eso no depende enteramente de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Profesor Bruburundu Gurusmundu&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pregunta de la semana: &lt;/strong&gt;¿Qué sentirán las mujeres cuando uno baila pegado y se le para el cuchuflí? Como nunca les han hecho la pregunta, nunca he escuchado sus respuestas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-6642608165363502944?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/6642608165363502944/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=6642608165363502944' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/6642608165363502944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/6642608165363502944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2010/04/pasen-los-espero-en-bata-y-pantuflas-en.html' title='Vaya a mi Perfil y acceda al blog del Profesor Bruburundu Gurusmundu, el más indecoroso, procaz, obsceno y picarón del Bicentenario'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-5646498006194516569</id><published>2007-10-12T12:55:00.000-07:00</published><updated>2008-03-29T20:58:41.717-07:00</updated><title type='text'>La gente y la prensa dicen, sobre las Actas...      (Página actualizada el 28 de marzo)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;* Pasan los días, el sereno otoño llega a este país y el libro se sigue vendiendo gracias a vuestras recomendaciones. Gracias, queridas lectoras y lectores por el entusiasmo con que han acogido estas Actas. Agotada la primera remesa, una segunda acaba de llegar y el volumen vuelve a estar a la venta en la Feria Chilena del Libro.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;* Editor de la publicación, Héctor Velis-Meza, no ha querido enviárselo a los grandes críticos nacionales. "¿Para qué, si para este libro el juicio del público importa muchísimo más?", dicen que dijo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5133154332325180178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="202" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_gaLjbrJ-v1Q/Rzygqyt_8xI/AAAAAAAAAAM/CpSQmvWxXL4/s400/portada.jpg" width="400" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Sí, queridas lectoras y lectores&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya es un hecho que la sola mención de la palabra pico, pene o en su defecto callampa, pichula, penca, diuca, corneta o Julio Martínez con paperas atrae tanto a mujeres como hombres. Las primeras, para suspirar, echar de menos, admirar y hasta burlarse de su sagrada fisonomía. Los segundos (con alguna penosa excepción), para someterlo a frío análisis. He allí la explicación del éxito de este libraco que se vende en los locales de la Feria Chilena del Libro y de la Librería Antártica, según cuentan fuentes generalmente confiables.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este blog ofrece algunos de los 28 capítulos de los que consta el libro "Actas secretas del Club de la Lengua de Vaca", el éxito editorial del verano y al parecer, del año que se inicia. Según lo asegura el editor de la publicación, el famoso perodista y profesor Héctor Velis-Meza, la primera remesa se agotó en las primeras semanas, pero, ¡tranquilidad!, acaba de llegar la segunda (el autor agradece a Dios el mal ojo de los piratas: lo han mirado con el parche). Volviendo con nuestro profesor Velis-Meza, éste nos acota un dato curioso: a pesar de su evidente carácter machista y de la advertencia expresa a las féminas en la portada, en el sentido de que se trata de un material de hombres destinado sólo a hombres, el libro lo están comprando mujeres, muchas mujeres, de todas las edades.&lt;br /&gt;El texto pertenece a Sergio Mardones L., quien en este blog se hace llamar Profesor Bruburundu Gurusmundu.&lt;br /&gt;Tal como el autor ya lo ha declarado a algunos medios, el Club original realmente existió y muchos de los personajes del libro son o fueron socios de esta noble institución, cuyo lema es &lt;em&gt;Pico para las mujeres&lt;/em&gt;. La publicación de sus nombres o apellidos ha sido considerado por algunos como un ejemplo de alta traición.&lt;br /&gt;El Profesor B.B. promete nuevos capítulos no incluidos en el libro, en un futuro cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;HAN SIDO VISTOS COMPRANDO EL LIBRO PARA CALLADO...&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-El académico Patricio Parraguez, ex reportero de Radio Cooperativa y socio número 12 del Club.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Un tal Merterele, ingeniero de Codelco y minero rancagüino de tomo y lomo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Su amigo minero apodado "Cucufato". Dice que faltó el capítulo de los "Nucas de fierro".&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Óscar Aedo, investigador histórico especializado en cajetillas de cigarros y fichas salitreras. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Un periodista informático apodado "Turangalila". Dicen que quiere dedicatoria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Sonia Rivas, tincuda periodista de la vieja escuela.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Margarita Espinoza, periodista de la vieja escuela.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Óscar Reyes, afamado comunicador social del sector político, apodado "El cabezón", se ignora origen del apodo. También se le conoce como "Pechuga de pato de silabario".&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Y un sinfín de personajes que no es dable nombrar para no seguir lateándolos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;LA GENTE Y LA PRENSA DICEN...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ofrecemos un extracto de opiniones vertidas sobre el texto:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.cambio21.cl/"&gt;http://www.cambio21.cl/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El libro de lo que hablan los hombres de ellas, cuando están solos. ¿Prohibido para las mujeres?&lt;br /&gt;Fecha de publicación: 24-02-2008&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;... Claramente no resulta fácil de imaginar hablando en una reunión al más puro estilo “club de Tobi”, sobre sus experiencias con las féminas. Sin embargo, existe un hombre que se atrevió a reconocerlo, e incluso, escribió un libro con aquellas conversaciones “prohibidas”, las cuales surgen cuando la presencia femenina es nula, y se sienten liberados para hablar de ellas, con la certeza de que sus palabras nunca van a ser reproducidas. El periodista Sergio Mardones, autor del denominado libro “Actas secretas del club de la lengua de vaca”, cuenta a Cambio21.cl que "es un libro repleto de obviedades y vulgaridades, escrito sin filtros, como un ejercicio de traspaso del pensamiento subconsciente al papel. En sus páginas subyace la &lt;em&gt;cultura del minero&lt;/em&gt; de su autor, natural de Rancagua”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los relatos se basaron en su experiencia personal junto a un grupo de amigos y su objetivo principal fue divertir. Sin duda que para Mardones, este texto refleja bastante el sentimiento del hombre chileno, quien sentía nula la posibilidad de hablar en voz alta acerca de estos temas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para hablar claro, cuando llegó a nuestras manos, las tímidas sonrisas iniciales de hombres como de mujeres se transformaron en carcajadas. Algunos se sonrojaron. Rápidamente se eligieron los capítulos que más impactaban. Las categorías fueron el "más ordinario" y el "más leído". El primero fue el de la página 158 que se titula "Instrucciones para eliminar el olor a.... de la yema de los dedos". Y la segunda la ganó el de la página 36, que se titula "Sinónimos de la palabra p...". Un libro que refleja la personalidad oculta del hombre chileno. Aquella que es un misterio para muchas mujeres. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;The Clinic&lt;/p&gt;&lt;p&gt;14 de febrero de 2008, Edición especial del Día de los Enamorados &lt;/p&gt;&lt;p&gt;"Actas secretas del Club de la Lengua de Vaca es el título del libro que Sergio Mardones Labra acaba de publicar. Se trata de un libro comiquísimo y abiertamente machista, en el cual se trata todo aquello que las mujeres no deben saber", como las maneras de "eliminar el olor a zorra de la yema de los dedos". Según advierte Mardones, su labor se ha acotado a la de editor, pues estas Actas secretas las habría encontrado husmeando los cajones de un periódico donde trabaja. De ahí el tono solemne con que empiezan estos textos que, pasadas las dos líneas, de solemne no tienen ni pico..."&lt;/p&gt;&lt;p&gt;---o0o---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario La Nación&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lanacion.cl/"&gt;http://www.lanacion.cl/&lt;/a&gt; (15 de febrero de 2008)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Javier García&lt;br /&gt;Periodista Sergio Mardones revela conversaciones de hombres ardientes&lt;br /&gt;El manual del sexo chileno con ojo machista&lt;br /&gt;“Actas secretas del club de la lengua de vaca”, se llama el libro que no será aceptado, lo más probable, en el Club de la Unión ni en la Academia Chilena de la Lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Mardones, que es el recopilador del libro del que hoy hablaremos, es periodista, tiene 54 años y dice que el Club de la Lengua de Vaca realmente existió a mediados de los 90.&lt;br /&gt;"Fue integrado por colegas de El Mercurio y Las Últimas Noticias, y nació cuando nos dimos cuenta de que estábamos siendo acorralados por las mujeres del diario, y decidimos conversar de los temas que no se pueden hablar delante de ellas. Incluso había sesiones especiales, donde elegíamos a las mejores minas del diario, y con cuál tendría uno una noche de pasión", explica este rancagüino, ex alumno del glorioso Liceo de Hombres.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Trascendió de alguna manera el club?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Cuando fue el famoso episodio de Bill Clinton y Mónica Lewinsky, el Club de la Lengua de Vaca le hizo llegar a Clinton a la Casa Blanca un mensaje de adhesión, y fue respondido ¡con agradecimientos, imagínate!&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Cómo definiría el libro?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Como un tratado sexual mirado desde el punto de vista machista.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Pero ¿es machista el libro?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Es una especie de protesta inútil contra la dictadura en el mundo del género femenino, que nos tiene realmente acorralados. Las consecuencias de esto último, seguramente, serán buenas para la sociedad, pero es imposible que la mujer pueda civilizar del todo al hombre, porque siempre el hombre será un animal. Este libro, primero fue un blog y lo leía un público mayoritariamente femenino, de entre 20 y 30 años, que lo hacían para saber realmente qué pensaban sus hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---o0o---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario electrónico CAMBIO 21&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cambio21.cl/"&gt;http://www.cambio21.cl/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deslenguado, mal hablado y machista libro recrea con crudeza las conversaciones de los hombres cuando están solos: "Actas secretas del club de la lengua de vaca" es el título de la obra del periodista chileno Sergio Mardones&lt;br /&gt;Fecha de publicación: 08-02-2008&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un polémico volumen que reproduce conversaciones de hombres chilenos sobre sexo y mujeres llegó a las librerías en estos días.&lt;br /&gt;El texto reproduce las actas de un club de varones cuyos integrantes se reunían periódicamente para debatir acerca de todas las obsesiones del sexo que nunca se reconocen en público; fueron recopiladas, revisadas y editadas por el periodista Sergio Mardones Labra bajo el título de "Actas secretas del club de la lengua de vaca".&lt;br /&gt;Este libro insólito, que incluso ha sido calificado de malhablado y machista a ultranza, reproduce diálogos de inusitada rudeza. No se priva del lenguaje atrevido, no hace concesiones moralistas y es complemente fiel a la forma cómo hablan los hombres en nuestro país cuando se sienten en confianza.&lt;br /&gt;Los diálogos, además de rezumar franqueza y espontaneidad, hacen reír a gritos. En este caso, cuentan quienes han leído el volumen, la risa recorre toda la gama de sus características: desde la carcajada imprecisa hasta la risotada estruendosa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---o0o---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debate en "El foro de cafes con piernas"&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/"&gt;http://www.elsecreto.cl/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados amigos, siguiendo con esta verdadera Biblia del califa los dejo con un tema sumamente recurrente en los circulos cafeteros. Que es mejor, engrupirse y tener una relación con la cafetera, o bien, pagarle a una Maraca (o en algunos casos a la cafetera), sólo por el gusto de salir del empacho. Aca los dejo con este debate del Club de la Lengua de Vaca, sumamente util e Ilustrativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Opiniones)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraordinario..... Deje de hacer no se cuantas webadas... el telefono sonaba y sonaba.. pero el texto estaba entretenido....&lt;br /&gt;&lt;a title="Activar Adición Multi-Citas" onclick="multiquote_add(127863); return false;" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showtopic=9384&amp;amp;hl=actas+secretas#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Responder directamente a este mensaje" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?act=Post&amp;amp;CODE=02&amp;amp;f=5&amp;amp;t=9384&amp;amp;qpid=127863"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="entry127864"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=10003"&gt;Don Nadien&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los debates del Club de la Lengua de Vaca son pura poesia y sabuduria, aca les dejo un extracto del debate sobre que es mejor, Tener un Pico grande o un Pico Chico...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=3"&gt;EL MONJE&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;muy buen aporte este fragmento del libro !!!!!!Indiscutiblemente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Activar Adición Multi-Citas" onclick="multiquote_add(127870); return false;" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showtopic=9384&amp;amp;hl=actas+secretas#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Responder directamente a este mensaje" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?act=Post&amp;amp;CODE=02&amp;amp;f=5&amp;amp;t=9384&amp;amp;qpid=127870"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="entry127875"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=1"&gt;15INCH&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefiero Maraca. Si es por tener amante, preferiria una esposa igual hay que mantenerla contenta, darle arto tiempo, etc. a la maraca le pagas y listo y obviamente una maraca siempre te va a gustar (o si no para que la contratas)...saludos&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:scroll(0,0);"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=10476"&gt;dart vader&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hhhmmm... si ya esta todo dicho, solo agregar el voto a maraca....aunque por experiencias personales casi me da lo mismo...saludos señores.&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:scroll(0,0);"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;me falto agregar que felicito la redaccion y lo entretenido del texto, asi da gusto leer.... y de verdad que la lectura enseña.... ENSEÑA QUE AL FINAL LAS MUJERES SON INDISPENSABLES... por dinero o por amor, siempre estan y las necesitamos.eso.&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:scroll(0,0);"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Activar Adición Multi-Citas" onclick="multiquote_add(127885); return false;" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showtopic=9384&amp;amp;hl=actas+secretas#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Responder directamente a este mensaje" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?act=Post&amp;amp;CODE=02&amp;amp;f=5&amp;amp;t=9384&amp;amp;qpid=127885"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=7134"&gt;El Cuervo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;100% maraca la escoges, obviamente rica, le das sus buenos revolcones y chao.&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:scroll(0,0);"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Activar Adición Multi-Citas" onclick="multiquote_add(127886); return false;" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showtopic=9384&amp;amp;hl=actas+secretas#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Responder directamente a este mensaje" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?act=Post&amp;amp;CODE=02&amp;amp;f=5&amp;amp;t=9384&amp;amp;qpid=127886"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="entry127893"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=10003"&gt;Don Nadien&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo Dart, como dice mi proveedor oficial de fotos de cafeteres, el amigo Monje, estos son extractos de un libro llamado Actas Secretas del Club de la Lengua de Vaca. Y se lo recomiendo porque es genial. Trae un capitulo de antologia llamado: Como convencer a la mujer para culiarsela por Poto&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:scroll(0,0);"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Activar Adición Multi-Citas" onclick="multiquote_add(127893); return false;" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showtopic=9384&amp;amp;hl=actas+secretas#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Responder directamente a este mensaje" href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?act=Post&amp;amp;CODE=02&amp;amp;f=5&amp;amp;t=9384&amp;amp;qpid=127893"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="entry127921"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=4973"&gt;Corelli&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ediciones Bizarras.. Don nadie.. algun dia dara el Blog del Profesor o de apoco los capitulos??&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:scroll(0,0);"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=4973"&gt;Corelli&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo Coreli, busque en Google, CLUB DE LA LENGUA DE VACA y llega altiro al Blog, salen como 5 capitulosya llevo leido 4 y son mas de cinco.. busque bien... Saludos estimado.. buen descubrimiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsecreto.cl/ipb222/index.php?showuser=10003"&gt;Don Nadien&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigos, calmen las pasiones, esta bien, tanto en el Yanis como en teatinos uno puede quedar con hholor a concha, asi que sirve igualRespecto al libro, este esta a la venta en la Feria Chilena del LibroSALUDOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Suma y sigue... más de 50 opiniones)&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-5646498006194516569?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/5646498006194516569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=5646498006194516569' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/5646498006194516569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/5646498006194516569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2007/10/las-actas-secretas-se-convierten-en.html' title='La gente y la prensa dicen, sobre las Actas...      (Página actualizada el 28 de marzo)'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_gaLjbrJ-v1Q/Rzygqyt_8xI/AAAAAAAAAAM/CpSQmvWxXL4/s72-c/portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-811691967358901419</id><published>2007-03-28T08:27:00.000-07:00</published><updated>2010-07-01T14:07:18.577-07:00</updated><title type='text'>¿Rubia, morena, negra, pelirroja o china? El pico rompe su silencio</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Honorable Club de la Lengua de Vaca. ¿Juráis que lo que se hable entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? A la cuenta de tres digan: ‘‘Sí, juro’’. Uno, dos... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, proceda a dar lectura al acta, por favor.&lt;br /&gt;-De inmediato, Magnánimo Rector de Almas. Puntito único de nuevo.&lt;br /&gt;-Lea.&lt;br /&gt;-Leo. Título: "¿Rubia, morena, negra, pelirroja o china? El pico rompe su silencio".&lt;br /&gt;-¡Se ofrece la palabra!&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Hable, socio Paredes.&lt;br /&gt;-¿Por qué siempre me persiguen, señor Presidente? Se dan ejemplos... y tenía que salir una mujer de ébano.&lt;br /&gt;-Le ruego que tome hora urgente con el analista. Conozco uno que atiende por Fonasa, nivel 3. Si quiere le doy el teléfono.&lt;br /&gt;-¿De qué color es el analista, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Blanco... pero tiene el hoyo de color ébano.&lt;br /&gt;-¡Protesto, Ilustrísima!&lt;br /&gt;-¡A callar! Ya sacamos al negro de la sesión anterior y nadie se lo pudo pisar, pero esta vez no se saldrá con la suya, &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;. Muchos de nuestros socios me han confiado en el café que prefieren a las negras, de modo que el análisis de esta singular raza no quedará fuera del debate. ¿Con quién le gusta echar cacha a usted?&lt;br /&gt;-Con las rubias, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Por efecto contrario, señor Presidente. Me calienta ver el pico del color de mi piel entrando en un sapo rosado. Me siento más macho cuando someto a una rubia.&lt;br /&gt;-¿Se pega en el pecho varias veces, como los monos?&lt;br /&gt;-¿Co-có mo lo supo, señor Presidente? ¿Había cámaras?&lt;br /&gt;-No, socio Paredes, es que le juro que lo vi disfrazado de gorila. No es broma.&lt;br /&gt;-Yo pensé que lo decía porque &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt; se había vuelto beato, Su Señoría.&lt;br /&gt;-Beato serí vos, Camilo rechuchetumadre.&lt;br /&gt;-¡Uy!&lt;br /&gt;-Basta. A callar. Hoy no me siento muy bien. Les ruego que tengan un poco de conmiseración con vuestro líder.&lt;br /&gt;-¿Está enfermito, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Así es.&lt;br /&gt;-¿Qué le pasa?&lt;br /&gt;-Me duele la garganta, creo que ando agripado.&lt;br /&gt;-Tómese una cachaspirina, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Esto no es hueveo, Matas. Cosas como las que dice usted son precisamente las que me suben la fiebre.&lt;br /&gt;-¡Pero si la cachaspirina hace bien y baja la fiebre, distinguido Maestro Perfecto!, pero sin destaparse los pies.&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Camilito. Le ruego que siga con el análisis de las rubias, ya que el socio Paredes dio el puntapié inicial. Y a propósito, les pido que la sesión de esta vez sea un poco más breve, por la razón indicada acerca de mi precario estado de salud y además porque más rato juega el Cienciano por los octavos de final de la Libertadores.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Para decir que esta vez le encuentro toda la razón a mi distinguido contradictor Shaka Zulu... perdón, &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;...&lt;br /&gt;-¿No vio, señor Presidente? ¡Sigue!&lt;br /&gt;-Camilito, por favor, evitemos la confrontación y el ataque personal... continúe.&lt;br /&gt;-Sus palabras son órdenes, Serenísimo Gran Maestre. Quería decir que la rubia es lejos la mejor de todas. Enumero las razones de mi elección. 1.- Da status. 2.- El pelo rubio la hace por ese sólo hecho más bonita que las demás. 3.- Parece fría pero es más caliente que un guatero recién puesto, y eso le da un placer extra al filorte. 4.- Es más fiel...&lt;br /&gt;-¿Más fiel?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente. Lo aseguro.&lt;br /&gt;-¿En qué basa su seguridad?&lt;br /&gt;-En que mi señora es rubia y en que la rubia es más derecha, porque al tener mayor nivel cultural se torna realmente confiable, no como la morena y qué decir la negra.&lt;br /&gt;-¡Lo primero que dijo es falso, Su Señoría!&lt;br /&gt;-¿Quién habló?&lt;br /&gt;(Silencio en la sala).&lt;br /&gt;-¿Escuchó lo mismo que yo, señor Presidente? ¡Que dé la cara el cobarde negro!&lt;br /&gt;-Cálmese, Camilito. Hágalo por este servidor.&lt;br /&gt;-... Duelen estas cosas, Maestro Perfecto, sobre todo viniendo de un hombre de raza inferior. Mas prosigo. Decía que la rubia es más fiel y doy fe de aquello.&lt;br /&gt;-¡Cornuto!&lt;br /&gt;-¡Basta! ¡Basta! ¡Basta! ¡Se levanta la sesión por cinco minutos. ¡Todos afuera! Ustedes dos se quedan conmigo. Secretario, usted también, para que anote.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente.&lt;br /&gt;(Sala vacía).&lt;br /&gt;-Ahora. ¡Dense la mano y aquí no ha pasado nada!&lt;br /&gt;(Camilito y Paredes se dan la mano).&lt;br /&gt;-¿Algo que objetar?&lt;br /&gt;-Nada, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Yo tampoco, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Se van a portar bien?&lt;br /&gt;(A dúo).&lt;br /&gt;-Nos vamos a portar bien, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Lo harán por mí?&lt;br /&gt;(A dúo).&lt;br /&gt;-Lo haremos por usted, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Bien, ahora salgan y llamen a los demás.&lt;br /&gt;(Continúa la sesión).&lt;br /&gt;-Tiene la palabra, Camilito. ¡Hable ahora o calle para siempre!&lt;br /&gt;-Gracias, Su Ilustrísima Señoría. Sólo para agregar como punto cinco que la rubia es más alta y estilizada, lo que la hace más bella y buena para la coyoma.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Vega.&lt;br /&gt;-Quiero rebatirle al socio Camilo, empezando por detroit. O sea, por el punto cinco. El hecho de que supuestamente la rubia sea más alta y estilizada puede que la haga bella pero no buena para el cabeza de haba, pues se sabe que las altas tienen la zorra más profunda y también que al pico chico le gusta la zorra chica, porque el pico queda apretado y eso da más gustito.&lt;br /&gt;-¿Tiene el pico chico, Vega?&lt;br /&gt;-No voy a responder, señor Presidente. Hablé en forma genérica. Lo que quise decir es que si se le pregunta al pico, el pico se va a lanzar derecho a la morena o a la china, más a la morena que a la china porque la china tiene la zorra muy delgada.&lt;br /&gt;-¿Qué es una zorra delgada?&lt;br /&gt;-Como lo dice su nombre, la zorra delgada es una zorra de labio delgado, una zorra sin gracia. No se trata de que a la zorra le cuelgue una bemba, Ilustrísima, pero el gusto popular exige una zorra como la gente, a saber: de labios gruesos, húmeda, caliente, estrecha y corta, para que el pico toque la base y el perrito muerda.&lt;br /&gt;-¿Qué perrito?&lt;br /&gt;-El perrito que tienen algunas zorras contadas con los dedos de una mano.&lt;br /&gt;-Concuerdo con el socio Vega, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul.&lt;br /&gt;-El socio ha dado en el clavo, señor Presidente. La mejor zorra es aquella que tiene perrito. Cuando la penca logra entrar hasta el final, sucede que raras veces, diría una en doscientas, a la penca la agarra un hociquito de perro, la muerde y no la suelta. La penca se va cortada como a la tercera mascada pero el perrito no queda conforme y sigue mordiendo hasta que la dueña del perrito abre los dedos de los pies. Y da la casualidad, señor Presidente, que las dos únicas mujeres que me han tocado con perrito son morenas.&lt;br /&gt;-Colijo que al menos usted se ha acostado con 200 hembras, Yuyul, dijo el picado.&lt;br /&gt;-Así es, señor Presidente. Al menos...&lt;br /&gt;-¿Le podría explicar cómo lo ha hecho a nuestro amigo Sargento, quien lleva años tratando a conquistar a una rubia?&lt;br /&gt;-Esa materia se ha visto en anteriores sesiones, Ilustrísima. Pero si me pregunta a mí, yo le digo que el secreto es la autoridad combinada con la ternura. Cacha segura al tercer encuentro. Pero no nos desviemos del tema en cuestión y especialmente de la rubia. Y si usted me da su anuencia, Excelentísima Señoría, quisiera o quisiese referirme al caso de la rubia teñida.&lt;br /&gt;-Con todo gusto, Yuyul. Adelante.&lt;br /&gt;-La rubia teñida, señor Presidente, representa el sueño del roto y lo que más me sorprende no es que sea tan popular en Chile como en Argentina, que nosotros pensamos que no es un país de rotos pero que con ese sólo ejemplo demuestra ser un país no sólo de rotos, sino de rotos acomplejados. Y qué decir de las rubias teñidas argentinas. Pero me desvío del tema. No me interesan los análisis sociológicos sino explicar la atracción que ejerce la rubia teñida y la ventaja que le lleva a la morena natural.&lt;br /&gt;-¿Que sería...?&lt;br /&gt;-Que sería, señor Presidente, que por ser rubia teñida es mas amaracada, por usar un chilenismo. Porque, ¿para qué se va a querer teñir el pelo una morena que no sea para verse mejor a los ojos del pico, o en otras palabras para llamar a viva voz al pico a su seno?&lt;br /&gt;-Ellas dicen que se tiñen solamente para verse mejor.&lt;br /&gt;-Eso quedará para nuestra Presidenta de la República, señor Presidente, y no pretendo entrar en arenas políticas, aunque me surgen grandes dudas con respecto a lo anterior, pero me desvío nuevamente del tema. Decía que eso quedará para las autoridades, llámense Presidentas, Ministras, Senadoras o Generalas, pero lo que es la rubia de pueblo e incluso de clase media y media alta y especialmente la rubia de farándula, a mí nadie me saca de la cabeza que se tiñe el pelo para verse más maraca, o sea, para incitar al pico, para desafiarlo a toda hora como el torero desafía con la capa roja al toro furioso.&lt;br /&gt;-No le logro captar su razonamiento maraquil, estimado socio.&lt;br /&gt;-Le aclaro, señor Presidente, si es que caben dudas. La rubia es, por el sólo hecho de ser rubia, más atractiva para los hombres que viven en los países latinos entre los que incluye Chile, por supuesto. Es más atractiva porque es más escasa. ¿Eso queda claro, Magnánimo Mandamás?&lt;br /&gt;-Queda claro, Yuyul, aunque en aras de hacerle el quite a la cacofonía le rogaría que reemplazara Mandamás por Gran Califa o algún sinónimo por el estilo.&lt;br /&gt;-Correcto, Su Excelencia Sultán...&lt;br /&gt;-No era lo que proponía, pero prosiga, por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Decía que al ser más escasa la rubia es más atractiva. Lo que sigue es como el agua: el pico se calienta con la escasez. Si en Chile el poto perfecto fuera tan abundante como en Brasil el pico estaría obligado a calentarse con otra cosa. Aquí el pico se calienta con el poto redondo, con la buena teta, con la rubia en vez de la morena, hablo en general, y fíjese señor Presidente que estoy seguro de que la callampa prefiere la rubia teñida a la rubia verdadera, porque si bien la segunda da satus, como se decía recién, la primera asegura una cacha como Dios manda.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque la rubia teñida es más amaracada, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Querido socio Yuyul, hemos llegado a lo mismo.&lt;br /&gt;-¿Me permite, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Adelante, Pastene.&lt;br /&gt;-Entiendo lo que quiere decir nuestro ilustre socio honorario por antonomasia, el socio Yuyul. Él quiere decir que la rubia teñida es más maraca que la mujer común y corriente.&lt;br /&gt;-Sí, socio Pastene, eso está claro, pero... ¿por qué? No logro entenderlo.&lt;br /&gt;-Yo tampoco, Ilustrísima, pero es la pura y santa verdad.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Moore.&lt;br /&gt;-Conjeturo que la rubia teñida es más maraca que el resto por el llamado efecto de imagen y de llapa porque se pinta los labios rojos.&lt;br /&gt;-Explíquese.&lt;br /&gt;-La rubia teñida recuerda de inmediato a Marilyn Monroe y Brigitte Bardot, dos grandes maracas del celuloide. Yo creo que por ahí va la cosa.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Urzúa.&lt;br /&gt;-Recuerdo que cuando estuve en Nueva York vi varias rubias y me pregunté: ¿son teñidas o son reales?&lt;br /&gt;-¿Y?&lt;br /&gt;-Yo creo que eran reales, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y?&lt;br /&gt;-Me gustaron harto, señor Presidente. Pero en El Salvador no había casi ni una. Eran puras rubias teñidas.&lt;br /&gt;-¿Y le gustaron?&lt;br /&gt;-También me gustaron, distinguidísimo líder.&lt;br /&gt;-¿Y con cuál de las dos se quedaría?&lt;br /&gt;-Ah, yo me quedo con las morenas, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga, Camilito.&lt;br /&gt;-Yo, como decía, prefiero las rubias de verdad al estilo de Catherine Deneuve. A mí me calienta el &lt;em&gt;charme, monsieur le President&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-La palabra,&lt;em&gt; monsieur le President&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-Voila, &lt;em&gt;gordé Mugá&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-A mi honorable contradictor Just Lardin, más conocido como Camilito, le recuerdo que al pico le gusta echarle el moco a la concha de la rubia teñida; o sea, a la rucia, Ilustrísima. Noble placer, aquél de depositar la simiente en una vulva de champa negra mientras el espejo nos devuelve la imagen de una rubia más caliente que un cautín.&lt;br /&gt;-¿Podríamos pasar a la morena? Ofrezco la palabra.&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Periquito.&lt;br /&gt;-Si el pico votara en las elecciones municipales votaría por la morena, señor Presidente. Estoy seguro. La morena tiene la zorra más gorda y más hedionda, la rucia tiene como gusto ácido, debe ser por el PH.&lt;br /&gt;-¿Qué sabe usted de PH?&lt;br /&gt;-Nada, señor Presidente. Cosas que uno escuchó en el liceo en la clase de Química.&lt;br /&gt;-Prosiga.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. La morena, por ser más cálida, es también más caliente. Y sabido es, aunque parezca de perogrullo decirlo, que el pico prefiere las mujeres calientes a las frías.&lt;br /&gt;-¡Objeción, Ilustrísima! Hay filortes que gustan del rigor mortis propio de las damas de cutis marmóreo.&lt;br /&gt;-Objeción concedida. Pero son minoría, Vega.&lt;br /&gt;-De acuerdo, Maestro, pero existen.&lt;br /&gt;-Prosiga, Periquito.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. La morena yo la encuentro más bonita porque tiene los labios gruesos.&lt;br /&gt;-Negra jetona...&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente. Pero la gracia de la morena es que sin ser negra tiene varios de sus atributos y ninguno de sus defectos.&lt;br /&gt;-¿A saber?&lt;br /&gt;-Atributos: buena para el pico, caliente, gozadora, cariñosita, cochina, putaza.&lt;br /&gt;-¿Y de qué defectos carecería la morena en comparación con la negra?&lt;br /&gt;-No tiene olor a negra. Y uno puede andar con ella por la calle. En otras palabras, la morena es como una negra pasada por el garaje. ¿Se imagina, Ilustrísima, a Pamela Díaz con una jeta afro? No sería la misma. Igual que si Luciana Salazar se quitara la tintura y quedara morocha. No calienta a nadie. Es cosa de estilo, no sé si me explico.&lt;br /&gt;-No, Periquito, pero... ¿alguien más quiere defender a las morenas?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Castrili.&lt;br /&gt;-A mí siempre me han gustado las rubias, señor Presidente. Mis pololas fueron rubias, mi señora es rubia, pero ¿le digo la verdad? El otro yo que se esconde en cada uno, y que en mi caso está muy bien guardado, me habla en sueños y me dice: "Yo soy la morenita de la cosita... ven... ven a mí".&lt;br /&gt;-¿Se le aparece una morena en sueños, Castrili?&lt;br /&gt;-Así es, señor Presidente. Es una morena en calzones y sostenes. Está en un dormitorio medio rasca, es como una china del campo, señor Presidente. Yo entro a la casa pero en el sueño salgo con otra cara. Ella me ve, se corre el calzón para el lado y me dice: "Yo soy la morenita de la cosita... ven... ven a mí".&lt;br /&gt;-Puta el sueño caliente iñor. Siga.&lt;br /&gt;-No. Llega hasta ahí.&lt;br /&gt;-¿Y qué pasa?&lt;br /&gt;-Despierto con la guata llena de cuáker, señor Presidente. Sueño húmedo, de colegial.&lt;br /&gt;-Todos los hemos tenido alguna vez, Castrili, no se preocupe. Pasemos ahora al caso de las pelirrojas.&lt;br /&gt;-Yo quiero hablar, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-La pelirroja es la mujer que más me calienta. Tiene los atributos de la rubia y la blanca pero no es ninguna de las dos. Es como si fuera un travesti.&lt;br /&gt;-¿Le calientan los travestis, Jorobabel Diéguez?&lt;br /&gt;-Le confieso que me dan una cosa, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Objeción, Su Señoría. Ese tema se debatió en la sesión pasada.&lt;br /&gt;-Objeción concedida, Vega. Prosiga, Jorobabel.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente (en voz baja, dirigiéndose a Vega)... a vos te vi el otro día con un maraco...&lt;br /&gt;-Era un primo que me estaba pidiendo un cheque, huevón.&lt;br /&gt;-Pero le estábai haciendo el depósito detrás de las matas.&lt;br /&gt;-Qué sabís vos de transacciones bancarias, pelafustán.&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! ¿Va a hablar o no, Diéguez?&lt;br /&gt;-Sí, Su Señoría. Las pelirrojas son ricas porque son más tiernas. Esa es la verdad. Es como culiarse una zanahoria.&lt;br /&gt;-No te vaya a culiar la zanahoria a ti...&lt;br /&gt;-¡Vega, le ordeno que se calle de una vez!&lt;br /&gt;-Me la dejaron dando bote, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Algo más, Diéguez?&lt;br /&gt;-Sólo eso, Gran Califa. Quería subrayar la importancia de la ternura en la parada de pico. Si alguna persona leyera estas actas pensaría que los hombres o varones son unos animales que se calientan con cualquier cosa que se mueva, y la verdad sea dicha, señor Presidente, nosotros nos calentamos igual como se calientan las mujeres.&lt;br /&gt;-¡Ay!&lt;br /&gt;-¡Zas pirulín!&lt;br /&gt;-¡Dejen que Diéguez hable, puesto que se metió en ese forro! Prosiga, socio 17.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. La verdad sea dicha es que me enredé. Admito que tal razonamiento podría llevar hasta el absurdo de que en una cacha gritemos &lt;em&gt;¡Cásate conmigo!&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;¡Pololiemos!&lt;/em&gt; y eso nunca estuvo en mi mente, Ilustrísima, porque lo que realmente quería decir es que una sana dosis de ternura le viene bien al filorte cuando está como chuzo. Y para eso no hay nada mejor que culiarse a una pelirroja y que en medio de la cacha ella le diga a uno: "Te amo, eres mi Dios y yo tu esclava" o "¡qué lindos ojos tienes!" mientras con sus labios color carmesí besa la cabeza del pico. Ah, qué tierno...&lt;br /&gt;-Gracias, socio 17. ¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Una vez le di el beso negro a una pelirroja y me salió un Tarzán colorado. Después me contó que había comido betarragas.&lt;br /&gt;-¿Puedo acotar algo, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Acote, Periquito.&lt;br /&gt;-Las pelirrojas son todas maracas.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque se hacen las finas, pero son todas maracas las chuchas de su madre.&lt;br /&gt;-Advierto un dejo de resentimiento en sus palabras, Periquito.&lt;br /&gt;-Perras culiás...&lt;br /&gt;-Pasemos a las chinas, de las que ya se ha dicho bastante, pero si alguien quiere añadir algún comentario...&lt;br /&gt;-Distinguido Presidente, querría hacer uso de la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Moore.&lt;br /&gt;-La china es la mujer más caliente de la tierra y por ende la elegida por el pene a la hora de depositar en su vulva el sagrado arak o moquillo.&lt;br /&gt;-Desarrolle su argumentación, si lo tiene a bien.&lt;br /&gt;-Cómo no, Ilustrísima. La china es más gritona que la chucha, y eso calienta sobremanera al varón. Hace como que le doliera cuando le meten la callampa, y eso calienta más aún porque despierta nuestros sádicos instintos primitivos. La pregunta quemante que yo haría, sin embargo, es cómo la china diferencia el placer normal del placer supremo en tales casos. Me baso en la anécdota de la prueba de fracciones.&lt;br /&gt;-¿De qué habla, Moore?&lt;br /&gt;-De una prueba de fracciones que hizo el profesor Salgado cuando yo estaba en el liceo.&lt;br /&gt;-¿Qué pasó?&lt;br /&gt;-Yo no entendía casi nada y di la prueba sin esperar mucho. Cuando me entregó la nota casi me fui de espaldas: me había sacado un 5.6 y me puse feliz.&lt;br /&gt;-¿Y se puede saber qué tiene que ver eso con el grito de la china?&lt;br /&gt;-Mucho, señor Presidente. Después vi las otras notas. Casi todos se habían sacado sobre el seis. Inmediatamente me deprimí.&lt;br /&gt;-Ya voy entendiendo, pero no mucho.&lt;br /&gt;-Lo que quiero decir, Ilustrísima, es que si la china grita siempre, ¿cómo sé que está gritando por mí, por el placer que le da mi callampita, y no porque es un hábito en ella y centrado en sí misma para más recacha?&lt;br /&gt;-¿Me equivoco o lo que quiere saber usted es si realmente vale algo para una mujer, aunque sea china?&lt;br /&gt;-Eso es, señor Presidente. Ha dado en el centro del clavo. Es la pregunta que ha rondado mi vida, qué infeliz me siento.&lt;br /&gt;-La respuesta, como dice el amigo Bob Dylan, está en el viento. ¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Vega.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. La china es muy re buena porque, como ya se dijo recién, tiene la zorra chica. A mí me gustarían las chinas si no fueran tan peladas de sapo. Yo me quedo con el aforismo "mujer de bozo, poto sabroso". De modo que denme a mí las morenas bien peludas.&lt;br /&gt;-Péscate a Mario Barakus será mejor.&lt;br /&gt;-¿Alguien más? Ya va a empezar el partido. ¿Pasamos a la negra?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Hable usted, Camilito.&lt;br /&gt;-A mí me gustan las NEGRAS, señor Presidente, porque me gusta culiarme a las NEGRAS señor Presidente, porque las NEGRAS son poca cosa, señor Presidente, no valen nada, señor Presidente, valen menos que un paquete de cabritas, señor Presidente, las NEGRAS esas sí que son todas maracas, señor Presidente...&lt;br /&gt;-¡Ofende a la raza, señor Presidente! ¡Protesto!&lt;br /&gt;-Ha lugar.&lt;br /&gt;-La mujer de ébano es derecha y buena gente, y si es chiquitita mejor. Tiene el mejor poto de la humanidad y si el socio Camilo habla así es porque la callampa no le llega ni a los talones a la de nuestra raza. Voto por la negra chica.&lt;br /&gt;-No me llega a los talones... ¡Me llega hasta la rodilla, OSCURO!&lt;br /&gt;-¿No ve, señor Presidente?&lt;br /&gt;-¡Ya! ¡Me aburrí! ¡Se vota!... Pero antes, permítaseme una pequeña digresión, a la luz de lo escuchado esta tarde.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Digresión permitida, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Gracias, y sólo como resumen. Tal parece que la moral ha teñido los colores, que son naturales y por ende, neutros o puros, de virtud o de oprobio, con los matices que van de un lado al otro del espectro. En el extremo de la virtud destaca la rubia, quien cuanto más alba sea su piel, más inocente y casta parecerá ante nuestros ojos, de allí la calentura que despierta, pues en el fondo pescarse a una rubia auténtica equivale a desvirgar a una doncella medieval. Le sigue la morena, que es la inocencia manchada, la inocencia que ya probó el sabor del placer y por lo tanto una mujer de verdad, que sabe culiar como Dios manda, con chupada de pico y entrada por el camino de tierra. Entre ambas se encuentra el híbrido de la rubia teñida; o sea, el lobo vestido con piel de oveja. Si es una de las mujeres que más calienta se debe precisamente a eso: parece inocente pero no lo es. Parece virgen pero es una maraca profesional, una mosquita muerta, una Marylin Monroe, de esas que se sorprenden de todo mientras tienen la callampa metida en el sapo. La pelirroja es el color extravagante y por ende, raro. Despierta la curiosidad, mas luego de que ésta ha sido satisfecha, digo la curiosidad, no la pelirroja, porque he sabido que las pelirrojas son de culiar el día entero, el color pelirrojo pierde su poder ya que detrás de éste no hay significante alguno. La china, o raza amarilla, despierta el apetito más que por su color, por su fragilidad corporal y su teta pequeña, como de niña. Si se fijan bien, el chino no es un color. No existe el color chino en la acuarela. Lo que distingue a la china y provoca en ella es su oblicuidad visual y el largo y diámetro del sapo, que es más reducido que el de otros colores. O sea, su aparente inocencia, que proviene de su forma natural y no de un disfraz, como la rubia teñida. Viene finalmente la negra, que representa la suciedad, la bajeza y por lo tanto, la vulgaridad, la lascivia y la concupiscencia. No hay negra que no sea caliente, piensa normalmente uno, pero se trata de un prejuicio atribuido expresamente a su color, no nos engañemos.&lt;br /&gt;(Silencio en la sala. Luego, aplausos).&lt;br /&gt;-Y ahora, se vota. ¡Por la rubia!... secretario, cuente.&lt;br /&gt;-Seis... siete... ocho votos, Su Excelencia.&lt;br /&gt;-¡Por la morena!&lt;br /&gt;-Cinco... seis... siete... ocho... nueve votos, Su Señoría.&lt;br /&gt;-¡Por la pelirroja!&lt;br /&gt;-Dos votos, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¡Por la china!&lt;br /&gt;-Tres... cuatro... cinco votos, Su Excelentísima Señoría.&lt;br /&gt;-¡Por la negra!&lt;br /&gt;-Uno... dos. Dos votos, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Camilito? ¿Usted? ¿Votó por la negra?&lt;br /&gt;-Esteee... sí, señor Presidente... lo admito... ¿no podía ser secreto el voto?&lt;br /&gt;-A ustedes no hay quién los entienda. ¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-811691967358901419?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/811691967358901419/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=811691967358901419' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/811691967358901419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/811691967358901419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2007/03/rubia-morena-pelirroja-china-o-negra.html' title='¿Rubia, morena, negra, pelirroja o china? El pico rompe su silencio'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-116829423472792542</id><published>2007-01-08T13:40:00.000-08:00</published><updated>2010-10-25T18:59:38.580-07:00</updated><title type='text'>Nuevas técnicas para poner los cuernos y de paso hacerle el quite, en la medida de lo posible, al papel de alce</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? Uno... dos... y... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, proceda a dar lectura al acta, si lo tiene a bien.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Puntito único: "Nuevas técnicas para poner los cuernos y de paso hacerle el quite, en la medida de lo posible, al papel de alce".&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Yuyul.&lt;br /&gt;-Yo creo que el Club se está chacreando, Ilustrísima Señoría. Han entrado muchos socios nuevos que vienen a puro huevear.&lt;br /&gt;-Nómbrelos.&lt;br /&gt;-Es una acusación al voleo, señor Presidente. No deseo enemistarme con nadie.&lt;br /&gt;-¿Y para qué lanza entonces la acusación?&lt;br /&gt;-De picado, señor Presidente. Es que me nace la nostalgia de recordar tiempos idos, cuando este Club lo integrábamos apenas cuatro personas: Usted, quien habla, Pollo Loco y Arado Guerra, también conocido como Batallón Campesino. Los temas eran más simples: cómo limpiar la bufanda de quesillo, cuál fue la mejor cacha de la vida, por qué las mujeres se hacen las cartuchas antes de entregar el sapo y cosas como ésas...&lt;br /&gt;-Las grandes empresas nacen así, socio Yuyul. La historia, téngalo por seguro, lo recordará como uno de los fundadores de esta sana logia y no habrá quién lo desmienta. Sus aportes, demás está decirlo, siempre han figurado entre los más atinados. Consta en actas.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Me tranquiliza.&lt;br /&gt;-¿Desea hacer la primera intervención de la tarde?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente. Para decir que cada día está resultando más difícil engañar a la iñora.&lt;br /&gt;-¿A qué lo atribuye?&lt;br /&gt;-A que la callampa ya no es la misma de antes, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Se le achicó?&lt;br /&gt;-Podría decirse que se está achicando. Parece callampa de biafrano.&lt;br /&gt;-He hojeado libros y tengo dudas sobre la verdadera naturaleza de la callampa del biafrano. Una cosa es estar desnutrido y otra, tener la callampa chica. Hay imágenes de biafranos, etiopes y otros negros por el estilo en que éstos se advierten desfallecientes, pero con llamativas corontas. Las lecturas de grabado suelen rezar así: "Nótese la hinchazón desproporcionada del cabeza de haba".&lt;br /&gt;-Tiene razón una vez más, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿La suya está muy esquelética?&lt;br /&gt;-Está en los puros huesitos. Parece bombilla de mate.&lt;br /&gt;-En el centro venden una bomba de vacío para engordarla. Hay varios modelos.&lt;br /&gt;-Ya probé con eso, señor Presidente. Me costó un dineral, pero cuando metí el filorte en la bomba, la bomba se largó a reír. ¡Le juro que me habló, señor Presidente!&lt;br /&gt;-¿Ha probado con la pastillita azul?&lt;br /&gt;-Así es, lo he hecho repetidas veces, Maestro Perfecto. Funciona, para qué negarlo, se para y queda dura. Pero no es que se agrande mucho, le voy a decir. ¡Y puta que duele la cabeza!&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-¿Quién habló?&lt;br /&gt;-Yo. Aquí.&lt;br /&gt;-Diga usted, Paredes.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Endenantes&lt;/em&gt; se acaba de aludir a mi raza, Dignísimo Capitán General, y deseo hacer los descargos correspondientes.&lt;br /&gt;-Está bien. Tiene un minuto, porque ya nos estamos desviando de nuevo del tema en tabla.&lt;br /&gt;-El hombre de color no es ningún muerto de hambre, señor Presidente, como aquí se ha insinuado. Hay hombres de color ricos y famosos. Por dar sólo algunos nombres: Teófilo Cubillas, Idi Amín Dada, Mobutu Sese Seko, Mohammed Alí, Pelé, Coutinho, Didí y Zagalo.&lt;br /&gt;-Zagalo era blanco.&lt;br /&gt;-¿Zagalo no era el puntero izquierdo del Santos?&lt;br /&gt;-No, ese era Pepe. Pero Pepe también es blanco.&lt;br /&gt;-Entonces lo confundo con Garrincha, señor Presidente. ¿Cuál era el de la callampa de 30 centímetros?&lt;br /&gt;-Garrincha.&lt;br /&gt;-Ese entonces.&lt;br /&gt;-Callampa de biafrano rico.&lt;br /&gt;-¡A callar! ¿Era todo lo que tenía que decir por ahora, &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Bien, se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Aquí.&lt;br /&gt;-Ah, socio Moore. Adelante.&lt;br /&gt;-Retomando el tema antes de que el señor Paredes interviniera con su sabia ponencia, me parece que el nostálgico socio Yuyul confunde el tema de esta sesión. No se ha propuesto, que se sepa, debatir el tema del achicamiento de la corneta, sino qué nuevas técnicas de infidelidad pueden aportar los socios y al mismo tiempo qué consejos nos pueden dar para evitar ser engañados.&lt;br /&gt;-Debo concederle la razón, socio Moore.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pasemos al primer aspecto del tema en tabla; vale decir, nuevas técnicas de infidelidad. ¿Desea aportar algún dato, socio Moore?&lt;br /&gt;-Desearía aportar uno solo, pero infalible, Ilustrísima Señoría. Consiste en sacar a pasear al perro, dejarlo amarrado a un árbol, subir a pegarse una cacha al departamento de la vecina, bajar, desamarrar al perro y volver a casa. Todo eso, por reloj, toma una hora exacta.&lt;br /&gt;-¿Contando el paseo?&lt;br /&gt;-Contando el paseo.&lt;br /&gt;-¿Cuánto toma el paseo?&lt;br /&gt;-40 minutos, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Cuánto le toma subir y bajar?&lt;br /&gt;-Cinco minutos para subir, cinco para bajar. Es un ascensor lento, que pasa tarde mal y nunca, señor Presidente. Total diez minutos.&lt;br /&gt;-¿Cuánto le toma el saludo de rigor?&lt;br /&gt;-Tres minutos. Incluyendo el besito, la corrida de mano y la chupada de teta.&lt;br /&gt;-¿Teta o tetas?&lt;br /&gt;-Una teta nomás, señor Presidente. La otra se la cortaron cuando la agarró un cáncer.&lt;br /&gt;-Vaya vecina la suya. Pero sigamos, ¿cuánto le toma desvestirse?&lt;br /&gt;-Cuatro minutos. El problema son los cordones, señor Presidente. Con los nervios, fijo que se me hace un nudo ciego. No pocas veces he tenido que culiar con zapatos.&lt;br /&gt;-¿Cuánto le cuesta que se le pare?&lt;br /&gt;-Dos minutos.&lt;br /&gt;-Llevamos... 59 minutos. ¿Y la cacha?&lt;br /&gt;-Con un minuto basta y sobra, señor Presidente. Si no, el perro se empieza a poner nervioso.&lt;br /&gt;-Señor Presidente, la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-Ser infiel no es problema, el problema es no ser descubierto.&lt;br /&gt;-¿Lo han pillado?&lt;br /&gt;-Una vez la iñora entró a la cocina y yo justo me estaba afilando a la empleada. "¡Te pille, papá!", me dijo.&lt;br /&gt;-¿Y qué hizo usted?&lt;br /&gt;-Le dije: "Mamá, no es lo que piensas".&lt;br /&gt;-¿Y le creyó?&lt;br /&gt;-Me creyó.&lt;br /&gt;-¿En qué posición estaban?&lt;br /&gt;-Ella patas abiertas sobre la mesa y yo a poto pelado con la diuca adentro.&lt;br /&gt;-¿Y no le dijo nada?&lt;br /&gt;-No, pero varios días después, leyendo una revista de mujer, se largó a reír porque una modelo confesaba que había hecho el amor encima de una mesa. "¿De qué te &lt;em&gt;reís&lt;/em&gt;, mamá?", le pregunté. Y me dijo: "Mira la cuestión que inventó esta tonta, papá". Yo leí, tragué saliva y le dije: "No &lt;em&gt;leái&lt;/em&gt; huevás, mamá".&lt;br /&gt;-¿Qué lección saca de esto, Pollo Loco?&lt;br /&gt;-Que a las esposas hay que puro culiárselas estilo misionero.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Matas.&lt;br /&gt;-A propósito de lo que dice el socio Pollo, quisiera señalar que hay que negar hasta el final.&lt;br /&gt;-Está bien, pero... ¿qué desea APORTAR?&lt;br /&gt;-Eso, señor Presidente. Hay que negar hasta el final.&lt;br /&gt;-¿Nota, estimado socio, que la palabra aportar fue escrita en mayúsculas?&lt;br /&gt;(Traga).&lt;br /&gt;-Sí noto, Ilustrísima... por eso digo que hay que negar hasta el final.&lt;br /&gt;-¿Alguien desea usar la palabra?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Ah, Camilito. Diga usted.&lt;br /&gt;-La infidelidad menos arriesgada es la que se practica con las niñas de la noche. Yo acostumbro a llevarlas en mi auto a una calle poco transitada y siempre me ubico bajo un poste de luz. Así se evitan asaltos.&lt;br /&gt;-Pero los pueden ver.&lt;br /&gt;-No importa, señor Presidente. Prefiero que nos vean a que me cogoteen.&lt;br /&gt;-Sabia medida, Camilito.&lt;br /&gt;-Una vez mis pasos se encaminaron a Irene Morales 11, señor Presidente. Ahí me gusta ir porque las damas le hacen un procaz desfile a uno en paños menores, uy. Luego uno se decide.&lt;br /&gt;-No es estrictamente el tema en tabla, pero siga, por favor.&lt;br /&gt;-Una vez hecha mi elección ella me llevó de la mano a la pieza correspondiente.&lt;br /&gt;-Describa la pieza.&lt;br /&gt;-En un ángulo superior de la habitación, un ventilador con un calzón colgando. Luego una cama sin sábanas ni frazadas, una colcha llena de hoyos de cigarros, un velador que sirve para dejar los lentes, y un espejo en la pared. Ah, y un rollo de papel confort casi con el puro cartón.&lt;br /&gt;-¿Bacinica o cantora?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Continúe.&lt;br /&gt;-Estábamos en lo mejor y con la calentura se me ocurrió pedirle que me diera un beso. Esto ya lo he dicho antes. La dama se enojó. Dijo que ella no hacía esas cosas. Yo acepté y me fui cortado humildemente, pero con algo de resentimiento, debo confesar.&lt;br /&gt;-¿Cómo es irse cortado con resentimiento, Camilito?&lt;br /&gt;-Es irse cortado sin decir "te quiero" ni "cásate conmigo", señor Presidente.&lt;br /&gt;-Para culminar su exposición, ¿nos podría ilustrar sobre las ventajas de la infidelidad con meretrices?&lt;br /&gt;-A saber son cuatro, Gran Maestro. 1.- Se planifica y se lleva a cabo a la hora que uno quiere. 2.- No dan boleta; o sea, no quedan rastros. 3.- Después las damas no andan llamando por teléfono. 4.- El quetejedi queda satisfecho. Y aunque usted no me lo preguntó, y con todo respeto, Excelentísma Señoría, desventajas cuento dos: 1.- Siempre estiran la mano, aunque lo hagan por amor. 2.- El sapo tiene olor a cloro.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Adelante, Vega.&lt;br /&gt;-He escuchado hasta el momento sólo obviedades, Maestro Perfecto. Permítame hacer algunas contribuciones de verdad.&lt;br /&gt;-¡Cómo no! Intervenciones de ese calibre son las que le dan el sentido a nuestra asociación.&lt;br /&gt;-Mi experiencia en el ámbito policial me ha enseñado que la mejor infidelidad, así como el mejor crimen, se deben cometer en el lugar más inverosímil, en el menos esperado. Y éste es, por supuesto, la propia casa, pero con un importante agregado: la iñora debe estar presente.&lt;br /&gt;-¡Eso es el harakiri!&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Concuerdo en que hay una cuota de riesgo, pero todo consiste en hacer bien las cosas. Y lo primero es, naturalmente, elegir bien a la mina. Ahora desarrollaré un diálogo conmigo mismo, si se me permite.&lt;br /&gt;-Se le permite en aras de su locura creativa, Vega.&lt;br /&gt;-Bien, ahí voy: ¿Cuál es la mina perfecta para el acto de infidelidad, querido Watson? No sé, Sherlock. Elemental, querido Watson: ¡La mejor amiga de la iñora! Lo admiro, Sherlock, pero ¿dónde se la afilaría para que no se note? Elemental, querido Watson: ¡delante de la iñora! Imposible, Sherlock, no se puede. ¿Cómo que imposible, querido Watson? Vea usted: ambas mujeres comparten en el living, entra el varón, saluda a las dos, le cierra un ojo a la amiga, se sienta y después de tantear el terreno les propone que se cambien los vestidos, porque le tincó que las dos tienen la misma talla. Ambas se miran y dudan, ya que siempre una encontrará que la otra está más gorda. El varón instala un biombo, de modo tal que mientras la iñora se prueba el vestido él se afila a la amiga. Si la iñora sale del biombo él puede estarse pescando a la amiga por detroit, haciendo como que le afirma el vestido. De seguro la iñora sólo estará concentrada en la comparación de las tallas.&lt;br /&gt;-La palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Pastene.&lt;br /&gt;-Esta técnica se basa en el seguimiento y me la enseñó un detective privado. Consiste en despertar expresamente las sospechas de la iñora y una noche cualquiera, mientras ambos miran el reality, usted comenta que escuchó hablar de una agencia de detectives que hace seguimientos a los maridos infieles. Fijo que la iñora llama el día siguiente y el detective, informado de todo, se ofrece para hacer el trabajo por una suma módica. Luego de dos semanas le entrega su informe, con inocentes fotos. Uno queda absolutamente blanqueado. El dinero se comparte entre el detective y uno, y la parte de uno sirve para el motel.&lt;br /&gt;-¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, Paredes.&lt;br /&gt;-Mucho miedo noto entre esta manada de Macabeos culiados, señor Presidente...&lt;br /&gt;-Señor Paredes, un insulto como ése no se le permite en esta sala.&lt;br /&gt;-Entonces lo cambio por manada de Macabeos chuchesumadres, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-¡Cállate negro!&lt;br /&gt;-¡Kunta Kinte!&lt;br /&gt;-¡Shaka Zulu!&lt;br /&gt;-¡Thelonius Monk!&lt;br /&gt;-¡Mandela el Malo!&lt;br /&gt;-¡Lumumba Katanga!&lt;br /&gt;-¡Katanga Lumumba!&lt;br /&gt;-Atacan a mi raza, señor Presidente, y de paso me proporcionan más nombres a mi lista de hombres de color.&lt;br /&gt;-Usted se lo ha buscado, Paredes. Y los demás, ¡a callar! Sobre todo Camilito.&lt;br /&gt;-Yo sólo dije bemba, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Prosiga, Paredes, pero sin insultos.&lt;br /&gt;-Decía, Gran Maestro, que nuestros socios no están actuando como hombres. Yo me piso a una mina y qué fue. Llego a la casa con olor a choro y si me da para otra cacha le digo a la iñora que se eche.&lt;br /&gt;-Le recuerdo, socio Paredes, que estamos aportando técnicas de infidelidad. Lo suyo no es un aporte.&lt;br /&gt;-¡Claro que sí, señor Presidente! Mi aporte es justamente ése: el macho no necesita andar escondiéndose ni justificando nada.&lt;br /&gt;-Es que nosotros somos macho-menos.&lt;br /&gt;-Señor Matas...&lt;br /&gt;-Disculpe, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Muguita.&lt;br /&gt;-La chiva del viaje de negocios se gastó. Ahora yo uso la del auscultamiento geográfico.&lt;br /&gt;-¿Qué es eso?&lt;br /&gt;-Nada, señor Presidente. Usted le dice a la iñora: "¿&lt;em&gt;Sabís&lt;/em&gt; que más? Cagué para este fin de semana". "¿Por qué cariño?", le pregunta ella, y entonces usted sale con la novedad: "Me mandaron del trabajo a un auscultamiento geográfico". Ella pregunta, con timidez: "¿Qué es eso, mi rey?" Ahí usted le tira la caballería encima: "¿Que no &lt;em&gt;sabís&lt;/em&gt; lo que es un auscultamiento geográfico? Te pasaste, gordi". A mí me ha servido mucho.&lt;br /&gt;-Creo que ha llegado la hora de reflexionar sobre el otro acápite del tema: el del temido alce.&lt;br /&gt;-¡Ay hombre!&lt;br /&gt;-¿Quiere hablar, Barra?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Yo pongo las manos al fuego por mi gordi.&lt;br /&gt;-¿Usted también le dice gordi a su mujer?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Me estoy refiriendo a la señora de Muga.&lt;br /&gt;-¿Qué te&lt;em&gt; hái&lt;/em&gt; creído, rechuchetumadre?&lt;br /&gt;-Era una broma, Muguita. Tendría que tener gusto de minero para querer afilarme al cetáceo que &lt;em&gt;guardái&lt;/em&gt; en la casa.&lt;br /&gt;-¡Señor Presidente, se burlan de mi tesorito!&lt;br /&gt;-Orden en la sala.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Hable, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Recordaba, escuchando hablar a mis distinguidos amigos, el caso que tuve el honor de protagonizar con una profesora de inglés de ojos azules y senos voluminosos. Lo cierto es que un día, a la salida de clases, me dio un arrebato de romanticismo y le confesé: "¿Sabe, teacher? Tiene los ojos tan lindos que me dan ganas de chuparle las tetas".&lt;br /&gt;-¿Le decía teacher a su maestra?&lt;br /&gt;-Sí, lo encontraba más cariñoso que "profe".&lt;br /&gt;-¿Qué le respondió la teacher?&lt;br /&gt;-Esto es lo más curioso, Maestro Perfecto: yo esperaba un cachuchazo directo al cachete pero en vez de eso me respondió: "Vamos a acostarnos".&lt;br /&gt;-¿Y se acostaron?&lt;br /&gt;-Así fue, pero &lt;em&gt;acostarnos&lt;/em&gt; es una forma de decir: me llevó a su auto, que estaba estacionado en una calle lateral, y ahí me cansé de chuparle las tetas. Los pezones los tenía cafés y le quedaron morados. Llegó tres veces, con la pura chupada. Una por cada teta y la tercera cuando le chupé las dos tetas juntas. Esa fue la que más la calentó. Yo tenía la corneta como un cautín y no me pude ir cortado porque andaba con pantalones blancos.&lt;br /&gt;-¿A qué viene todo esto, Bombero?&lt;br /&gt;-A que mientras yo me hacía el lindo a mi mujer la tenían ensartada dos choferes de la Variante 314.&lt;br /&gt;-¿Cómo lo supo?&lt;br /&gt;-Me lo dio a conocer mi detective privado. Con fotos.&lt;br /&gt;-¿Por qué contrató un detective privado?&lt;br /&gt;-Porque soy celoso, señor Presidente. Y además, tenía ciertas sospechas. Una noche me llamó la atención que llegara tan cariñosa a la casa, gordi aquí, gordi allá, ¿te hago un baño de tina con sales?, ¿te sirvo un whiskicito? En el baño la abracé por detrás, le levanté la falda y la miré al espejo. Mis sospechas se confirmaban: tenía los calzones llenos de moco.&lt;br /&gt;-Ay hombre. ¿Y qué pasó?&lt;br /&gt;-Ella me dijo "¿qué mira gordi?". Yo le respondí "&lt;em&gt;tenís&lt;/em&gt; los calzones manchados como con moco". Ella me dijo "es que estoy resfriada, gordi, y no andaba trayendo pañuelo". Yo le creí, pero por dentro los celos me roían la mente. Al otro día contraté al detective.&lt;br /&gt;-¿Qué hizo cuando tuvo las fotos en sus manos?&lt;br /&gt;-¿Quiere saber la verdad, señor Presidente?&lt;br /&gt;-No solamente yo, querido Bombero, sino toda la sala. ¿Es así?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Me corrí dos pajas, señor Presidente. No sé cómo explicarlo.&lt;br /&gt;-En este club no es obligatorio que sus socios den explicaciones sobre sus conductas, por más raras que sean. En todo caso debo hacerle la pregunta de rigor: ¿cómo va su matrimonio?&lt;br /&gt;-Mal, señor Presidente. Nos separamos.&lt;br /&gt;-¿Y las fotos?&lt;br /&gt;-Una la estoy usando como tapa de la caja del dominó. Es más dura que la de madera terciada que tenía. Con la otra todavía me macaqueo de vez en cuando.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿De nuevo, Paredes? Pero bien, diga.&lt;br /&gt;-¿Se podrían ver las fotos?&lt;br /&gt;-¿Las anda trayendo, Bombero?&lt;br /&gt;-No soy tan gil como para calentar gratis a un socio del club, Maestro Perfecto, sobre todo si el socio es... albino.&lt;br /&gt;-¡Me dijo negro por contraposición, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Bombero, le recuerdo que este club podrá tener defectos, pero el racismo no estaría entre ellos.&lt;br /&gt;-¿No estaría o no está, Magnánimo Sultán?&lt;br /&gt;-No... estaría.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-¿Sí, Matas?&lt;br /&gt;-El otro día entré a una librería y la pared era negra.&lt;br /&gt;-Orden en la sala. ¿Alguien más desea contribuir al tema en debate?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Moore.&lt;br /&gt;-Todos somos alces, cual más cual menos. Hay alces reales y alces mentales. Ser alce es poseer la grandeza de admitir que la tierra está llena de culiados que tienen el pico más grande que uno.&lt;br /&gt;-¡Cuánta sabiduría hay en sus palabras, socio Moore!, pero le objeto un solo punto de su argumento: sorprende saber cuántas mujeres engañan a su pareja por un culiado de pico chico.&lt;br /&gt;-¿Estamos hablando de qué tamaños de picos, Ilustrísima?&lt;br /&gt;-Yo he oído casos hasta de callampas milimétricas. Verdaderos maníes ambulantes... ¿&lt;em&gt;manís o maníes&lt;/em&gt;, Aedo?&lt;br /&gt;-De las dos maneras, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Alguien desea dar un ejemplo que corrobore este último axioma, a saber: pico grande no asegura sapo candado?&lt;br /&gt;-Quiero hablar.&lt;br /&gt;-Diga usted, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-Iba un día a casita más temprano que de costumbre en un taxi pagado por mí mismo, no por la empresa, cuando al entrar me sorprendió detectar movimiento entre las matas del jardín. Corrí una rama de ligustrinas y a la muy maraca la tenían ensartada. Como estaban pegados fui a la casa y volví con una tetera de agua hirviendo y los separé. Ahí me fijé que el culiado tenía la penca chica, eso me dolió. Le pregunté, le grité a la pérfida "¡por qué lo hiciste!".&lt;br /&gt;-¿Y qué argumentó utilizó ella para sacarse los balazos?&lt;br /&gt;-Me dijo: "El hoyo es mío y se lo presto al que quiera".&lt;br /&gt;-¿Y la promesa ante el altar, Jorobabel? ¿En qué quedó?&lt;br /&gt;-¿Qué promesa, Dignísimo Maharajá?&lt;br /&gt;-¿No se casó por la iglesia?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y entonces?&lt;br /&gt;-Es que no era mi señora. Era la empleada. Pero la maraca me había jurado que el hoyo era mío no más... y más encima el culiado tenía la penca flaca, no como la mía que parece longaniza La Preferida, coloradita. Todavía me duele esa traición, Amo Absoluto.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul.&lt;br /&gt;-Las mújeres se dejan engatusar con palabras al oído. Uno les saca patos con la voz y ellas se mojan. En eso hay que tener especial cuidado porque me temo que otros canallas también lo sospechan.&lt;br /&gt;-¿El canalla en general merece ser condenado?&lt;br /&gt;-No sé, señor Presidente. En el fondo, nosotros también somos canallas. Esto es como un círculo vicioso de canallas. El mundo está lleno de canallas, sean éstos hombres, mujeres o cadetes.&lt;br /&gt;-¿Alguien más desea entregar su modesto aporte?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, Vega.&lt;br /&gt;-Las palabras de Jorobabel son sabias, Ilustrísima Señoría, tal como las del colega Moore, no tanto las del amigo Yuyul esta vez, es mi raciocinio inicial. Es que en el fondo ellos expresan algo obvio: la mujer pone los cuernos porque hay un cuerno que uno no tiene y otro culiado sí.&lt;br /&gt;-¿Qué cuerno?&lt;br /&gt;-¡He allí el "to be or not to be" de la cuestión, Gran Maestro! Si yo lo supiera no andaría tan temeroso por la vida. En todo caso yo le puse un nombre: el cuerno de la infelicidad, que ya hemos visto que no es lo mismo que el cuerno de la abundancia.&lt;br /&gt;-¿Le teme a la infidelidad?&lt;br /&gt;-Dije infelicidad, pero en el fondo... sí, señor Presidente. Le temo. Lo admito ante esta sala como hombre que soy.&lt;br /&gt;-¿Alguien más de aquí es celoso y teme ser engañado por su pareja, sobre todo en horas de la tarde? ¡Que levante la mano!&lt;br /&gt;(Manos en alto).&lt;br /&gt;-¡Ay hombre! ¿Y qué estamos haciendo ahora en la sala? ¡Pronto! ¡A nuestros sagrados hogares! ¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-116829423472792542?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/116829423472792542/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=116829423472792542' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/116829423472792542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/116829423472792542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2007/01/nuevas-tcnicas-para-poner-los-cuernos.html' title='Nuevas técnicas para poner los cuernos y de paso hacerle el quite, en la medida de lo posible, al papel de alce'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-116328139023676502</id><published>2006-11-11T13:24:00.000-08:00</published><updated>2010-07-01T14:07:18.873-07:00</updated><title type='text'>Los pros y contras de la pastilla azul y otros puntos varios</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan por favor: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se converse entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? Uno... dos... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, ¿qué tenemos para hoy?&lt;br /&gt;-En mi casa hay guatitas, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Menos hueveo y bórrese de actas su infantilismo.&lt;br /&gt;-Una pequeña licencia, Ilustrísima, de parte de alguien tan sobrio como el que habla.&lt;br /&gt;-Sáltese los prolegómenos y léanos el acta, si tuviera la bondad.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Puntitos varios: 1.- Instrucciones para culiar en un cementerio. 2.- Los pro y contra de la pastilla azul. 3.- ¿Es nocivo afilar cuando uno tiene ganas de hacer caca?&lt;br /&gt;-Mmm, cada día hay más locos en este club. De a poco se les han ido soltando las trenzas, por lo que veo. Pero qué se le va a hacer... ¡Se ofrece la palabra!&lt;br /&gt;-¡La pido, Ilustrísima Señoría!&lt;br /&gt;-La tiene, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Un día estaba que me hacía y mi polola, con ojos de enamorada, me besó la mejilla y me preguntó: "¿En qué piensas, mi amor?". Estábamos sentados en el sofá, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y qué le respondió?&lt;br /&gt;-"En tus ojos de miel, mi vida", le dije, pero ya se me salía el zurullo. Con el pretexto de que me hería la vista mirarla de tan cerca le informé que iría al baño a secarme las lágrimas. Pero adentro se me salió el medio peo&lt;em&gt; &lt;/em&gt;y después la chorrera de mojones; parecía terremoto. Tiré la cadena y regresé al sofá, pero el hoyo me había quedado doliendo y tuve que sentarme de lado. Ella me tomó los brazos con sus dos manitas y me pidió que le robara un beso. Yo estiré la trompa y se lo di, pero el hoyo me seguía doliendo, porque se me había cocido. Así que tuve que volver al baño a mojármelo en el lavamanos, porque la casa de mi polola no tenía bidé.&lt;br /&gt;-Bien escatológico su comentario, amigo Bombero, diría impropio para iniciar la sesión. Pero ya que entramos al tema, sigamos en ese orden. ¿Alguien más desea hablar?&lt;br /&gt;-Si se me permite, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Camilito.&lt;br /&gt;-En mi humilde opinión, Excelentísima Señoría, no hay mejor polvo que el que se pega con el estómago vacío. Al respecto y por mi experiencia, no puedo dejar de sonreír cuando veo esas películas en que antes de que el varón le introduzca la coyoma a su enamorada, ambos disfrutan de una cena a la luz de las velas.&lt;br /&gt;-Explique, Camilito.&lt;br /&gt;-Punto uno, señor Presidente. Los dos afilando con tufo a vino. Punto dos, fijo que la comida tiene ajo. Punto tres, a ninguno de los dos se le ocurre llevar cepillo y pasta de dientes a una cena romántica, lo que provoca, hablo con conocimiento de causa, que en un beso uno se tope con una tira de carne en una muela ajena. Yo una vez me encontré con un trozo de espárrago y como odio el espárrago me dio una arcada en pleno beso. Mi enamorada interpretó el sonido de mi boca y mi cara de orate como un arranque de pasión y me apretó más aún contra sí. ¡Ah, qué noche...! Al final de la comida me bajó el sueño, llegamos al motel y lo único que quería era pisar rápido para echarme a dormir.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-Sabido es que el Marqués de Sade recomienda afilarse a la mina por detroit cuando esté llena de caca, cosa que el pico actué como tapón y eso provoque un intenso goce a varón y hembra. Aquella cacha recomiéndase ser pegada unas 14 horas después de haberle servido a la dama un lebrillo de porotos con mazamorra.&lt;br /&gt;-¿Pasamos al otro punto?&lt;br /&gt;-Momentito, señor Presidente, si tiene la bondad.&lt;br /&gt;-Diga usted, colega Moore.&lt;br /&gt;-La mierda pertenece a los estadios primitivos del ser humano y se la considera un paso indispendable en el tránsito hacia el buen sexo, lo ha dicho Freud.&lt;br /&gt;-Lo dice Freud... lo dice Freud... ¡quién chuchas ha leído a Freud! ¡Se llenan la boca con Freud!&lt;br /&gt;-Señor Paredes, le recuerdo que debe solicitar la palabra antes de hablar.&lt;br /&gt;-¡Es que me ajizo cuando escucho hablar de Freud!&lt;br /&gt;-¿Usted leyó a Freud, Paredes?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y por qué se ajiza entonces?&lt;br /&gt;-No sé, señor Presidente. Será que me acomplejo por mi ignorancia.&lt;br /&gt;-Cosas así dice Freud, Paredes.&lt;br /&gt;-¿Ah, sí, señor Presidente? ¿O sea que no soy un pobre negro?&lt;br /&gt;-¿Qué ve aquí, Paredes?&lt;br /&gt;-Una pichula con forma de lápiz pasta, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Muy freudiano. ¿Podríamos dejar que el colega Moore continúe desarrollando su argumentación?&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Gracias, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Siga, Moore.&lt;br /&gt;-Como iba diciendo, Serenísimo Profeta, la mierda, caca o excremento es un paso previo obligado al buen sexo adulto. El problema es que muchos se quedan pegados y no salen de eso. Sin ir más lejos, el señor Spiniak. Al respecto, lo que nunca he conseguido explicarme es por qué la caca tiene olor desagradable y por qué la carne asada a la parrilla tiene olor agradable, si las dos son cosas muertas. Es más, no hay razón alguna para que la caca y el peo propios sean agradables, en tanto que los ajenos son para salir arrancando.&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Quiero hablar.&lt;br /&gt;-Diga, Pastene.&lt;br /&gt;-Yo pienso que es cosa de amor. A quien más ama el creyente en el mundo es a Dios, pero Dios no hace caca: descartado. En segundo lugar está el creyente mismo: caca agradable. En tercer lugar están los hijos recién nacidos del creyente: caca tierna. En cuarto lugar está la iñora: caca medio podrida. Al final viene la suegra del creyente: un bollo con granos de choclo.&lt;br /&gt;-¿Y la caca de la amante del creyente?&lt;br /&gt;-He ahí un problema, señor Presidente. Yo la pondría en cuarto lugar, antes que la caca de la iñora del creyente. No sé por qué.&lt;br /&gt;-¿Cada cuánto tiempo asiste a misa, Pastene?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente, yo soy agnóstico.&lt;br /&gt;-¿Y piensa usted que ser agnóstico es una excusa para faltar a misa?&lt;br /&gt;-Eso escuché, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Señores, esto no puede continuar. Se pasa al punto uno, Instrucciones para culiar en un cementerio, y se ofrece la palabra. Quién dijo yo.&lt;br /&gt;-Yo.&lt;br /&gt;-Yo qué.&lt;br /&gt;-Yo, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-Hable usted, Vega.&lt;br /&gt;-Tratándose de un tema tan extraño como ése, yo diría que para culiar en un cementerio no hay cosa mejor que los pabellones ubicados en el subterráneo. Nadie cacha.&lt;br /&gt;-Nadie cacha cuando echái cacha.&lt;br /&gt;-¡Cállate, negro de mierda!&lt;br /&gt;-¡Vega me dijo negro in fraganti, señor Presidente! ¡Ese privilegio lo tiene solamente Camilito!&lt;br /&gt;-Usted se lo buscó, socio &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-Y además no le dije negro in fraganti, Ilustrísima. Le dije grone no más.&lt;br /&gt;-No, me dijiste grone de dámier in gántifra, Gave liadocu.&lt;br /&gt;-¿Mestái viandóhue?&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul, imponga la durácor, por vorfa... donper. Hable ya.&lt;br /&gt;-Yo conocí a un amigo conocido como el Vampiro Quiroz. Un día lo pillaron afilando dentro de un nicho desocupado. Otra vez se metió adentro del cajón de una funeraria con una mina a la que le faltaba un tornillo. El Vampiro me contó que primero la loca no quería porque dijo que a ella le gustaba hacerlo de lado, pero después el Vampiro la puso patita al hombro y se entusiasmó hasta que se fueron los dos al suelo con cajón y todo. En ese momento la loca agarró un cirio de bronce y se lo quiso ensartar en la raja al pobre Vampiro, que para estos efectos había arrendado una capa roja. "Te voy a &lt;em&gt;exorcizáte&lt;/em&gt;", le decía la loca caliente.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente, ¿puedo hablar?&lt;br /&gt;-Diga, Urzúa.&lt;br /&gt;-Cuando estuve en El Salvador me fijé que allá en los cementerios había una campaña para combatir el dengue, por lo cual se prohibía el ingreso de flores naturales con recipientes con agua. Un instructivo recomendaba utilizar arena o aserrín húmedos.&lt;br /&gt;-¿Y a pito de qué dice eso?&lt;br /&gt;-Cultura general, Maestro Perfecto.&lt;br /&gt;-Diga algo relacionado con el tema o calle la boca, por favor.&lt;br /&gt;-En relación con el tema, señor Presidente, pienso que hacer el amor dentro de los camposantos es otro signo más de la corrupción política que vive nuestro país y que se manifiesta sobre todo en los partidos del bloque gobernante o de la coalición, como se le llama.&lt;br /&gt;-¡Vaya al punto, por favor!&lt;br /&gt;-Nunca he culiado en un cementerio, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Alguien desea hablar o se pasa al punto dos?&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Muguita.&lt;br /&gt;-En Rancagua pillaron a la vieja de las flores culiando detrás de la tumba del Tito Lastarria. Un guatón la tenía ensartada. Era un enterrador. Eso demuestra que los cementerios vibran, señor Presidente.&lt;br /&gt;-La palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Sargento Roldán.&lt;br /&gt;-Me contaron que en Capitán Pastene violaron una tumba del cementerio italiano. Ahí tiene. Otro exceso sexual.&lt;br /&gt;-¿Violar la tumba o violar el cadáver dentro de la tumba?&lt;br /&gt;-Violar la tumba entera, señor Presidente. ¿Se imagina la media corneta?&lt;br /&gt;-Antes de pasar al punto dos, una pregunta sobre un tema del que alguna vez se habló tangencialmente. ¿A alguno de los miembros de este Club le gusta afilar cadáveres? Que levanten la mano. Sin dar nombres.&lt;br /&gt;-Uno... dos... ¿Dos? Pues bien, entreguen sus argumentos. Repito. Sin dar nombres. Se concede la palabra.&lt;br /&gt;-A mí me gusta culiarme a las muertas porque no reclaman. Las puedo poner en las poses que yo quiero y se quedan firmecitas. Y de llapa son fétidas, señor Presidente. Cuando me voy cortado me gusta decir "mijita rica".&lt;br /&gt;-Yo lo hago por comodidad, Ilustrísima Señoría. Vivo al lado del cementerio y en la noche, cuando ando medio cufifo, salto la pandereta y busco el funeral del día. No importa si es hombre o mujer, lo que importa es que sea muerto. ¿Será pecado meterse al cementerio de noche, Su Señoría?&lt;br /&gt;-Vamos al punto dos de inmediato, porque ya estoy sintiendo olor a flores.&lt;br /&gt;-Son flores de verdad. ¡Periquito anda con un ramo de claveles porque está de aniversario, Ilustrísima!&lt;br /&gt;-¿Verdad, Periquito?&lt;br /&gt;-Así es, señor Presidente. Le compré rosas rojas a la iñora.&lt;br /&gt;-No sé si felicitarlo o compadecerlo.&lt;br /&gt;-Felicíteme y compadézcame al mismo tiempo, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-¿Ama usted a su esposa, Periquito?&lt;br /&gt;-¿Puedo confesarlo aquí, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Confíe usted. Esto no saldrá de estas cuatro paredes. ¿Lo juráis?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Lo juramos, Ilustrísima Señoría!&lt;br /&gt;-Puede hablar, Periquito. ¿Ama usted a su esposa?&lt;br /&gt;-La respuesta de todo corazón, señor Presidente, es: no sé.&lt;br /&gt;-Bien. Se ofrece la palabra sobre los pro y contras de la pastilla azul.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra, señor Presidente!&lt;br /&gt;-La tiene, amigo Pastene.&lt;br /&gt;-Me duele la cabeza, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Ay hombre, me imagino el dolor.&lt;br /&gt;-Tomé la famosa pastillita en la mañana y ahora ando peor que si me hubiera pegado una curadera con pipeño.&lt;br /&gt;-¿Copuló?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente, me eché dos cachas casi al hilo, pero mientras estaba culiando puta que me dolían las dos cabezas. La del pico parecía fierro fundido y la cabeza de arriba, ¡puta que me dolía!, reitero, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Para un dolor como el suyo se aconseja una caja entera de Kitadol o en su defecto, Aliviol combinado con una taza de Fosfatina Falier.&lt;br /&gt;-No se burle de mi testa un tanto desproporcionada, señor Presidente. Acuérdese que ya viene la Teletón, y esa sí que es cabeza. Pero resumiendo: todavía me duele y no sé qué es peor: que no se pare tanto la callampa o que se pare mucho y cague el mate.&lt;br /&gt;-En serio, ¿no ingirió paracetamol, Jibarito?&lt;br /&gt;-Dicen que hace mal, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Lo que hace mal es la aspirina. El paracetamol equilibra.&lt;br /&gt;-¿Alguien me puede convidar un paracetamol?&lt;br /&gt;-Yo tengo, cabezón. Tómate dos altiro.&lt;br /&gt;-Gracias, guatón.&lt;br /&gt;-Tómatelas con un vasito de agua. Aquí tení.&lt;br /&gt;-Gracias, Bombero.&lt;br /&gt;(Glu glu).&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Tiene la palabra el socio Moore.&lt;br /&gt;-Gracias, amigo Presidente. Cada vez que mi bajo vientre recibe el llamado de la selva, mi raciocinio trabaja con la siguiente hipótesis: si el contacto sexual tiene su razón de ser en una acción de naturaleza animal, ¿por qué el Julio Martínez con beatle no se erecta como es debido y el varón debe ingerir una dosis de viagra para satisfacer dicho llamado? Lo primero que hago entonces es descartar las causas biológicas o de tipo médico que generan la impotencia, como serían aquella intervención a la próstata en que el galeno pasa a cortar el nervio, la hipertensión, el bloqueo de las cavernas picales y otras largas de enumerar. Paso luego a concentrarme en aquéllas que provocaban el insomnio a Freud, vale decir, las causas sicológicas o mentales.&lt;br /&gt;-Interesante introducción, amigo Moore, pero ¿puede ir al grano?&lt;br /&gt;-Hacia allá me dirijo, Ilustrísima Señoría. Como decía, si el problema de impotencia radica en las causas mentales, mi razonamiento deduce que dichas causas pueden estar originadas en factores internos o externos, siendo los internos los llamados "traumas de la niñez" y los externos, principalmente dos, las dificultades que genera en la líbido del sujeto una imagen asociada a fenónemos no eróticos y el efecto rutina.&lt;br /&gt;-Explique, por favor, con ejemplos. Pero le rogaría brevedad y claridad.&lt;br /&gt;-Cómo no, Maestro Perfecto. Partamos con el efecto rutina, que es más fácil de explicar. Si usted echa la misma cacha con la misma mujer y con la misma postura todos los santos días, ¿se le para el pico?&lt;br /&gt;-A mí sí.&lt;br /&gt;-¿Quién le dio la palabra a usted, Periquito?&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente. Se me salió.&lt;br /&gt;-Se nota. Abran la ventana.&lt;br /&gt;-¡Ya, paren el hueveo! Continúe, Moore.&lt;br /&gt;-Me torpedean la exposición, y con lo que me ha costado memorizar el argumento. No se imagina lo que ensayé anoche, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Prosiga, por favor.&lt;br /&gt;-Prosigo... ¿se le para el pico? No, señor, se le deja de parar, debido al efecto rutina. Aunque otros teólogos, perdón, otros investigadores sostienen lo contrario: que la repetición genera un efecto instantáneo de excitación, cual efecto Pavlov. Bastaría entonces comenzar la rutina para asegurar que la cacha llegará a buen puerto.&lt;br /&gt;-Hay allí una contradicción, Moore.&lt;br /&gt;-Usted lo ha dicho, sabio Mandamás. Yo he sometido esta contradicción a una prueba estadística y me dio el siguiente resultado: a tres culiados se les deja de parar y a un culiado se le sigue parando.&lt;br /&gt;-¿Cuáles son los datos técnicos de la muestra?&lt;br /&gt;-La muestra fue hecha anoche a cuatro culiados, señor Presidente. Y esos fueron sus resultados. De lo que desprendo que el efecto rutina es perverso y aconseja variar al menos la postura una vez a la semana, si no se puede variar la mina; o tomar la famosa pastilla azul, si la imaginación del culiado no es tan poderosa.&lt;br /&gt;-¿Cuál sería esa razón más rara que dio?&lt;br /&gt;-¿La que denominé "las dificultades que genera en la líbido del sujeto una imagen asociada a fenómenos no eróticos", Ilustrísima Señoría?&lt;br /&gt;-Esa misma.&lt;br /&gt;-Muy fácil, señor Presidente. Usted ve un culo blanco, largo y arrugado y se imagina entonces el culo de una vaca comiendo pasto. Si usted no es zoófilo, como el 95 por ciento de los seres humanos, dicha imagen será transmitida a su cerebro como una imagen no erótica y el cerebro se negará a ordenarle al pico que se ponga de pie. Del mismo modo, si usted observa un culo de mulata hecho a mano en cuatro patas sobre una cama pero en la misma pieza hay un jardinero con un par de tijeras abiertas, su corneta también se negara a erectarse, como acto inconsciente de defensa. Pero he aquí el milagro, que reemplaza el consumo de la pastilla azul: basta sacar las tijeras de la pieza para que el miembro viril vuelva a activarse. Y si además sale el jardinero la erección es completa.&lt;br /&gt;-Ahora me lo explico todo...&lt;br /&gt;-¿Qué se explica, Pollo Loco?&lt;br /&gt;-Por qué al jardinero no se le para.&lt;br /&gt;-¿A qué jardinero?&lt;br /&gt;-Al que va a cortar el pasto a mi casa, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-¿Y cómo sabe que no se le para?&lt;br /&gt;-Porque me lo confesó de repente. Estaba cortando el pasto y me dijo "no se me para, Don Pollo". Yo le dije "¿qué no se le para, maestro?". Y me dijo "la cosa, Don Pollo". Yo le dije "¿se le está quedando la patita, maestro?". Y me dijo "No, Don Pollo, simplemente no se me para". Y yo le dije "¿Y por qué no se le para, maestro?" Y me dijo "No sé, Don Pollo", y siguió cortando el pasto. Yo ahora creo que guarda la máquina de cortar pasto en el dormitorio...&lt;br /&gt;-Ah... puede ser.&lt;br /&gt;-A Moore le faltó hablar de los traumas de la niñez, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Tiene razón, secretario. ¿Qué pasa con los traumas de la niñez, Moore?&lt;br /&gt;-Ah, esos no tienen vuelta, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Diga, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Mi experiencia con la pastilla azul fue la siguiente. Me la tomé a las tres de la tarde y el efecto me duró hasta las nueve de la noche.&lt;br /&gt;-¿Cuántas cachas echó?&lt;br /&gt;-Ninguna, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y entonces?&lt;br /&gt;-Es que quería probar.&lt;br /&gt;-¿Y cuál fue el efecto?&lt;br /&gt;-El mismo del Jíbaro Pastene, Su Señoría. Anduve seis horas con la boca seca y un hachazo en la frente.&lt;br /&gt;-Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Sí, Matas?&lt;br /&gt;-A propósito, le recuerdo que van a dar la repetición del partido del Colo.&lt;br /&gt;-Tiene razón. Una intervención más y se levanta la sesión. ¿Alguien desea hacer uso de la palabra?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Castrili.&lt;br /&gt;-Para qué estamos con cosas, Ilustrísima Señoría. Todos hemos usado la pastillita en algún momento y lo hemos hecho para asegurarnos de que la cacha llegue a buen puerto, como se dijo recién. Es un asunto, más que de inseguridad personal, diría yo de sensata precaución.&lt;br /&gt;-Eso contradice un poco lo que ustedes mismos han declarado, y esto es que el objetivo masculino es obtener el goce a como dé lugar, sin importar el placer de la hembra.&lt;br /&gt;-Ese es el objetivo clásico, Maestro Perfecto, pero como están los tiempos hoy en día hay que concederles algunas licencias a estas maracas. Si no no lo hacemos no sueltan el choro. Y si no sueltan el choro, obligados a corrernos la paja. Y eso termina por aburrir.&lt;br /&gt;-Bien hablado, bien terminado. ¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-116328139023676502?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/116328139023676502/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=116328139023676502' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/116328139023676502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/116328139023676502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/11/los-pro-y-contra-de-la-pastilla-azul-y.html' title='Los pros y contras de la pastilla azul y otros puntos varios'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-116084762443304266</id><published>2006-10-14T10:39:00.000-07:00</published><updated>2010-02-25T10:12:29.059-08:00</updated><title type='text'>Por qué los hombres se lo pasan pensando en pisar y las mujeres no tanto</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. Señores socios, a la cuenta de tres digan: "Sí, juro" o de lo contrario váyanse ahora mismo de esta sala. ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? Uno... dos... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, proceda a dar lectura a la tabla.&lt;br /&gt;-Puntito único de nuevo, señor Presidente. "Por qué los hombres se lo pasan pensando en pisar y las mujeres no tanto".&lt;br /&gt;-Bien. Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Pastene.&lt;br /&gt;-Tal como están las cosas, Ilustrísima Señoría, yo daría vuelta la pregunta, de modo que quedara o quedase así: "Por qué la mujer cuando se larga a echar cacha no hay quien la pare y por qué entonces el hombre no le hace el peso ni cagando".&lt;br /&gt;-Sospecho hacia dónde se dirige su argumentación, estimado socio, pero de todas formas me gustaría que aclarara bien el punto.&lt;br /&gt;-Se trata, señor Presidente, de un problema de aguante. Sabido es que la mujer no bota moquillo y sabido es también que el moquillo es la energía del hombre. El hombre que tiene todo el moquillo en los cocos es un hombre agresivo, lleno de ganas de hacer cosas. Cuando el moquillo sale o salta, que no es lo mismo, porque a algunos les cae una gota toda cagona y otros escupen hasta tres metros, pero para el caso da igual, señor Presidente; o sea, quiero decir que cuando el moquillo es expulsado por la raya del pico el hombre se seca y pierde la energía y queda en pana, como un auto sin gasolina. Debe entonces llenar el estanque de nuevo, pero mientras un llenado de estanque en la gasolinera toma a lo más tres minutos, el llenado de moquillo en la gasolinera de los cocos demora por lo menos media hora. Aún así está el problema de las ganas...&lt;br /&gt;-¿Qué hay con las ganas?&lt;br /&gt;-Las ganas, señor Presidente, en efecto, usted lo ha dicho. Pueden haberse llenado de moco de nuevo los cocos, o higos, pero eso no significa que a uno le den ganas de culiar otra vez. Como que la espinilla en el poto de la mina empieza a dar una cosa, al igual que el rollo de Fanta, el olor a zorra, las várices en las piernas, los pelos en las tetas. En la primera cacha uno ni se fijaba en eso, pero en la segunda esos pequeños detalles comienzan a adquirir cierta importancia.&lt;br /&gt;-Lo noto inspirado, estimado socio.&lt;br /&gt;-Vengo de pegarme una cacha, Ilustrísima, y cuando la vieja iba para la segunda como que me anduve arrepintiendo y mejor me vine a la sesión. Encontré que era más divertido. Incluso, le juro, señor Presidente, en un momento dado me pregunté: "¿Qué chuchas estoy haciendo en pelotas con esta vieja culiá?".&lt;br /&gt;-¿Era... vieja, o está hablando de su señora esposa?&lt;br /&gt;-No, era una vieja, Sabio Superior. O sea, es un decir, señor Presidente. Si tener 72 años es ser vieja, digamos entonces que era vieja, aunque ahora que me están dando las ganas de nuevo no me parece tan vieja.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Diga, Vega.&lt;br /&gt;-Convengo en que acabamos de escuchar una exposición magistral del jibarito Pastene, pero en honor a la verdad, no es ése el tema de la tabla.&lt;br /&gt;-¡Pero si toqué el tema, Vega!&lt;br /&gt;-Lo tocaste, cabezón, pero te fuiste por las ramas.&lt;br /&gt;-¿Cómo que por las ramas? Fui al meollo.&lt;br /&gt;-Ráscame el hoyo.&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala!&lt;br /&gt;-Perdón, Ilustrísima, me dio la cosa.&lt;br /&gt;-Señor &lt;em&gt;Verga&lt;/em&gt;, perdón, Vega, le advierto que de continuar con esas bromas se le mostrará la tarjeta azul.&lt;br /&gt;-¿La del viagra, Su Señoría? ¡Muéstremela altiro, mire que tengo una cita en dos horas con la misma vieja del cabezón! Es como tonta pal pico esa vieja, Ilustrísima. Hay que sacárselo con papeles prendidos.&lt;br /&gt;-La tarjeta azul es la del hockey, Vega. Significa expulsión de la sala por dos minutos. Y ya que sigue con las bromas... ¡tarjeta azul!&lt;br /&gt;-Obedezco el castigo como un humilde siervo de mi adorado Señor. Avíseme cuando haya terminado el tiempo, porque quiero decir algo importante, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Pierda cuidado. Nuestro secretario ya está con el cronómetro en la mano.&lt;br /&gt;-Yo le veo la mano en el bolsillo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Usted también, Matas?&lt;br /&gt;-¡Pero si es verdad, no es broma, señor Presidente! ¡Tiene la mano en el bolsillo!&lt;br /&gt;-Tiene razón. Señor secretario, ¿qué hace usted?&lt;br /&gt;-Es que el coco derecho se me pegó en la pierna con el sudor, señor Presidente. Me lo estaba despegando, con todo respeto.&lt;br /&gt;-Cronometre, por favor.&lt;br /&gt;-Ahora sí, señor Presidente... van cinco segundos.&lt;br /&gt;-¿Alguien desea dar una opinión acerca del tema en tabla?&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Castrili.&lt;br /&gt;-Las viejas son harto culiadorazas, señor Presidente. Parece que con los años la concha se les va secando hasta que empieza a echar humito. O será que la nostalgia del pico esquivo las pone ansiosas y pierden la vergüenza. Ahora último está de moda que las viejas afilen con cabros chicos de hasta 35 años, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Esos ya no son tan chicos.&lt;br /&gt;-Somos niños de pecho, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Disculpe usted, Castrili, que lo saque de su argumentación, pero le recuerdo que ése no es el tema en tabla.&lt;br /&gt;-Fue una pequeñísima digresión, Maestro Perfecto.&lt;br /&gt;-Quiero hablar, señor Presidente, si me lo permite usted.&lt;br /&gt;-Hable usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Disculpe, señor Presidente...&lt;br /&gt;-¿Sí, señor secretario?&lt;br /&gt;-Se completaron los dos minutos.&lt;br /&gt;-Gracias... ¡que entre Vega!&lt;br /&gt;-Gracias por dejarme ingresar a la sala otra vez, señor Presidente. Quería decir...&lt;br /&gt;-Momentito, señor Vega. Está usando la palabra Camilito. Prosiga con su argumentación, Camilito.&lt;br /&gt;-No he empezado, Maestro, y si lo estima usted le dejo la palabra...&lt;br /&gt;-No, no, haga uso de ella nomás.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Quisiese acotar que si el hombre parece más caliente que la mujer es porque cuando el pico se para se ve en el pantalón, a menos que se trate de un pico enano como un respetado socio de color que no voy a mencionar, pero que voy a mirar levemente...&lt;br /&gt;-¡Me está diciendo negro, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Camilito, le ruego que retire sus palabras o me veré obligado a mostrarle tarjeta azul.&lt;br /&gt;-Retiro mis palabras en lo que se refiere al color negro, mas no al quetejedi.&lt;br /&gt;-¿Está conforme, socio Paredes?&lt;br /&gt;-Más o menos nomás, señor Presidente. Me tinca que Camilito me está cagando, pero no adivino el porqué.&lt;br /&gt;-Prosiga, Camilito.&lt;br /&gt;-Gracias, Ilustrísima. Si se fija bien, y exceptuando ese detalle, hombre y mujer quedan en la misma posición, con lo cual quiero afirmar que hombre y mujer son tan calientes el uno como el otro y es la forma de expresar esa calentura lo que los diferencia.&lt;br /&gt;-¿Cómo expresaría la calentura la hembra, querido socio?&lt;br /&gt;-Yo me he venido fijando con los años, señor Presidente, que la mujer caliente mira de lado. También me he fijado que la mujer caliente habla menos que de costumbre, y dice cosas en clave.&lt;br /&gt;-¿Podría darnos un ejemplo?&lt;br /&gt;-Muy personal, Ilustrísima. Era yo muy joven y manejaba una moto. Invité galantemente a mi polola a dar un paseo al río y cuando estábamos a la orilla del río ella, que andaba con minifalda, empezó a gatear como buscando una flor y mirándome para atrás me dijo lo siguiente: "Camilo, ¿cuando tú eras un niñito jugabas al papá y a la mamá?".&lt;br /&gt;-¿Cree usted que se le estaba insinuando de caliente que estaba?&lt;br /&gt;-Tengo mis dudas.&lt;br /&gt;-¿Y qué le dijo usted?&lt;br /&gt;-Le dije: "¡Por Dios, mi linda, cómo se le ocurre, esos son juegos de niñas!"&lt;br /&gt;-¡Me dijo que tengo la callampa enana, señor Presidente!&lt;br /&gt;-¡Qué le pasa a usted, Paredes!&lt;br /&gt;-Me cayó la teja, señor Presidente. El conchesumadre de Camilito me acaba de decir que tengo el filorte extremadamente pequeño.&lt;br /&gt;-¿Eso es un insulto o se trata de una verdad, socio Paredes?&lt;br /&gt;-Voy a pensarlo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-¿No hay otro que hable?&lt;br /&gt;(Silencio).&lt;br /&gt;-Pues bien, diga usted, Urzúa.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Hace tiempo que deseaba referirme a este asunto, pues tengo varios descubrimientos que hice en El Salvador.&lt;br /&gt;-¿Qué aprendió de los indios pipiles, se puede saber, corto y preciso?&lt;br /&gt;-Aprendí que los indios pipiles andan con un taparrabos con trompita para que no se les salga el miembro viril al aire y de ese modo no se lo pasen a llevar con una mata de plátanos. Las indiecitas, por su parte, escogen el pipil más grande cuando andan con la zorra hirviendo. Es una vida muy natural, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Gracias... gracias. ¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Yo, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Diga, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-El hombre es más caliente porque tiene más fuerza y es un cazador por naturaleza. La mujer se calienta pero lo que realmente le interesa es casarse y tener bebés. Si fuera por el hombre, se echaría unas tres cachas diarias. Si fuera por la mujer, se echaría una cacha al mes.&lt;br /&gt;-¿Puedo agregar algo, Ilustrísima?&lt;br /&gt;-Agregue, señor Moore.&lt;br /&gt;-El hombre es más caliente porque tiene la obligación de andar esparciendo hijos por el mundo, en tanto que la mujer es menos caliente pero dura más porque tiene que recibir en su matriz toda la cantidad de espermatozoides que pueda, por si las moscas. En otras palabras, mientras un hombre puede echarse tres cachas al día, la mujer puede echarse ocho cachas a diez cachas en una hora, pero después de eso puede vivir perfectamente en abstinencia, guardándose las cachas como el camello se guarda el agua en la joroba.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-La ciencia demostró hace mucho tiempo que los camellos no guardan agua en la joroba.&lt;br /&gt;-¿Qué quiere decir con eso?&lt;br /&gt;-Que del mismo modo no está demostrado que la mujer guarde moco en la zorra para los tiempos de escasez.&lt;br /&gt;-Nadie ha dicho eso.&lt;br /&gt;-Creí haberlo entendido así, Amo Absoluto.&lt;br /&gt;-Se equivocó.&lt;br /&gt;-Perdón, Su Majestad Perfecta.&lt;br /&gt;-Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-Le recuerdo que en diez minutos empieza la repetición del partido de las Marcianitas.&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-... Y que en el otro canal juega Coquimbo Unido versus Huachipato.&lt;br /&gt;-¡Haberlo dicho antes! ¡Se levanta la sesión!&lt;br /&gt;-¡Señor Presidente!&lt;br /&gt;-¿Sí, Vega?&lt;br /&gt;-¿Me van a dejar hablar?&lt;br /&gt;-Mmm... ¡diga lo que tiene que decir, pero rápido!&lt;br /&gt;-Los hombres se lo pasan pensando en culiar aunque no se les pare, señor Presidente. Es una cosa rara, una especie de vicio de la cabeza. Es como si los sesos tuvieran la misma sustancia de la que se componen las paredes cavernosas del manguaco.&lt;br /&gt;-Hombre, qué lástima. Era un tema realmente importante de haber analizado esta tarde. ¡Secretario, anótelo dentro de los puntos varios de la próxima sesión!... Vega...&lt;br /&gt;-¿Sí, Profeta Iluminado?&lt;br /&gt;-Cuando cierre la puerta apague la luz, por favor...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-116084762443304266?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/116084762443304266/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=116084762443304266' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/116084762443304266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/116084762443304266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/10/por-qu-los-hombres-se-lo-pasan.html' title='Por qué los hombres se lo pasan pensando en pisar y las mujeres no tanto'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-115430203257675553</id><published>2006-07-30T15:34:00.000-07:00</published><updated>2010-04-16T17:02:25.946-07:00</updated><title type='text'>Instrucciones para eliminar el olor a zorra de la yema de los dedos</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? Uno... dos... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, sírvase dar lectura al acta, por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, Excelentísima Señoría. Dice así: "El olor a zorra en la yema de los dedos puede costar el matrimonio".&lt;br /&gt;-Se concede la palabra.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Diga usted.&lt;br /&gt;-Con todo respeto, Ilustrísima, más parece una afirmación que un tema para debatir. Yo enunciaría el problema del siguiente modo: Instrucciones para eliminar el olor a zorra de la yema de los dedos.&lt;br /&gt;-¿No vino usted a la reunión pasada, amigo Julchus?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Lo admito. Hace tiempo que no vengo.&lt;br /&gt;-Ahí se discutió precisamente el punto.&lt;br /&gt;-¿Y a qué se llegó, señor Presidente?&lt;br /&gt;-A nada. Iban a dar la repetición de los mejores goles del Mundial y hubo un desbande generalizado. De modo que aprovecho su sugerencia para someterla a votación... Se vota a mano alzada.&lt;br /&gt;(Se alzan las manos).&lt;br /&gt;-Secretario, incorpore el cambio en actas.&lt;br /&gt;-La incorporación ha sido materializada en este instante, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-Se concede entonces la palabra.&lt;br /&gt;-Ya que yo la tenía y no la había soltado, señor Presidente, quisiese añadir que la cuestión que me obsesiona respecto a dicho punto es por qué diablos el olor a zorra se concentra principalmente en el dedo del corazón. Y he llegado a la conclusión que ello se debe a la simple disposición de los cinco dedos en la mano, de forma tal que el dedo del medio, también llamado &lt;em&gt;Del corazón&lt;/em&gt;, se introduce naturalmente mejor en el sapo que los cuatro restantes, que facilitan la introducción haciendo una especie de palanca, ayudados por la palma... es un problema de física elemental, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¡Discrepo, Su Señoría!&lt;br /&gt;-¡Quién dijo Yo!&lt;br /&gt;-Yo, Su Señoría.&lt;br /&gt;-Diga usted, Vega.&lt;br /&gt;-Tal como nuestro socio y amigo Julchus presenta las cosas uno tiende a concederle la razón, pero si llevamos el asunto a la práctica, que es lo que importa, veremos que su fórmula se aplica a las minas cartuchas o a las que tienen las piernas juntas. En mi vida profesional me he encontrado varias veces con estas damas y ¿sabe, señor Presidente? No es que junten las piernas en un ánimo de rechazo a la caricia, sino que lo hacen con un propósito absolutamente diferente, o sea, para gozar más. Vuelvo al tema: en esos casos el dedo del corazón es naturalmente el mejor de todos, no sólo por estar ubicado en el centro de la mano sino además por ser el más largo.&lt;br /&gt;-Qué bien habló Vega, señor Presidente. Propongo levantar la sesión.&lt;br /&gt;-¡Pero si apenas hemos comenzado! ¿Es que su cerebro no le da para hacer un aporte, señor Urzúa? Por lo demás, no observo gran diferencia entre lo que habló Julchus y lo que rebatió Vega.&lt;br /&gt;-Ahora que usted lo dice, Ilustrísima, recuerdo que una vez, caminando por las calles de El Salvador...&lt;br /&gt;-¿Va a salir de nuevo con lo de los indios pipiles?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Caminaba con una colega después de comernos unas pupusas, que consisten en una especie de pastel circular hecho de masa relleno típicamente con chicharrón, queso o frijoles, aunque también hay de ayote, pescado y camarón. Es el plato típico y es muy sabroso...&lt;br /&gt;-Señor Urzúa, le rogaría por favor que se limitara al tema en tabla.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente. Caminábamos bajo unas palmeras cuando la colega me confidenció que andaba pasada a vulva y me preguntó si se le notaba. También hay pupusas de salami, peperoni, hongos, pollo y jamón, Ilustrísima...&lt;br /&gt;-¡El Caballo Urzúa saca de quicio, señor Presidente! ¡Voto de castigo!&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! Amigo Urzúa, última advertencia.&lt;br /&gt;-Correcto, señor Presidente, ya entendí. Entonces doblamos la avenida y se metió detrás de unas matas. Yo me asusté. Ella se levantó la falda y me pidió que la oliera, para ver si estaba muy pasada.&lt;br /&gt;-¿Qué hizo usted? No se detenga ahora.&lt;br /&gt;-Yo me agaché y acerqué la nariz al calzón, que llegaba a brillar de pegajoso. Era un calzón calipso, muy en el estilo de las prendas que se usan en esa zona centroamericana, Su Excelencia.&lt;br /&gt;-¡Vaya al grano, por favor!&lt;br /&gt;-Cuando le toqué el calzón con la nariz y aspiré me dio un vahído, señor Presidente. Lo último que recuerdo haber visto fueron los ojos de huevo frito de la colega y unos pájaros negros que volaban por el cielo. Me despertaron en la posta con amoníaco. Ella estaba aún a mi lado y me decía al oído: "¿Estoy muy pasada, little horse?" Le gustaba decirme Caballito, señor Presidente. Yo le hice una mueca y me tapé la nariz. Ella se levantó y se fue. Nunca más la vi.&lt;br /&gt;-¿Va a seguir hablando?&lt;br /&gt;-Me gustaría referirme a una pupusa con aceitunas que sirven en unos carritos...&lt;br /&gt;-¡Se ofrece la palabra!&lt;br /&gt;-¡Quiero hablar, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Diga usted, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-A propósito de lo que ha dicho el Caballo Urzúa, a mí me pasó una vez que estaba atracando de noche en la playa de La Serena con una mina que era contrabandista y de repente le saqué un reloj del sapo. No estaba oxidado porque lo tenía dentro de un paquete de plástico.&lt;br /&gt;-¿Y qué hizo usted?&lt;br /&gt;-¿Yo? Nada, señor Presidente. Al rato nos pusimos a culiar y después que nos fuimos cortados me regaló el reloj. Era un Delbana. Me duró como dos años.&lt;br /&gt;-¿Se fueron cortados juntos o tú primero?&lt;br /&gt;-¡Eso qué importa!&lt;br /&gt;-Si desea intervenir pida la palabra, señor Moore.&lt;br /&gt;-La pido.&lt;br /&gt;-Hable.&lt;br /&gt;-Nos estamos desviando del tema principal, señor Presidente. Ni siquiera se ha explicado qué dedos se usan con las minas cuando abren las piernas.&lt;br /&gt;-Se concede la palabra para abordar esta materia. ¿Quiere hablar usted mismo, señor Moore?&lt;br /&gt;-Sí, distinguidísimo señor Presidente. Me parece a mí que en esos casos la mejor combinación es la de los tres dedos del medio, vale decir índice, del corazón y anular, enumerados de derecha a izquierda con la palma hacia la vista. El roce debe ir desde abajo de la zorra hasta el clítoris, presionando levemente aquella zona con la base de los dedos, incluso con parte de la palma. Cuando la excitación ha crecido es bueno introducirlos de a uno dentro del sapo, presionando el clítoris con el dedo pulgar. Llega el momento en que la dama exige un cuarto dedo, que es el meñique, y al final el sapo se termina tragando la mano entera. Y he allí entonces que nos encontramos ante un problema realmente grave: cómo sacarse el olor a zorra de toda la mano.&lt;br /&gt;-Permanganato de potasio.&lt;br /&gt;-¿Quién habló?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Le recuerdo, socio Vega, que debe pedir la palabra antes de hablar, pero ya que habló...&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente. Decía que el Permanganato de potasio es la solución mágica. La mano queda un poco roja eso sí.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-El limón de pica es bueno, pero mejor es el jabón y el cloro, a razón de dos cucharaditas por litro. Más cantidad es peligroso, pero si uno no desea pasar sobresaltos...&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Marabolí.&lt;br /&gt;-A mí me resultó con hígado de cordero podrido. Hay que jabonarse bien las manos con el hígado podrido, esperar un rato y después lavárselas con agua de la llave. Santo remedio.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Yuyul.&lt;br /&gt;-Yo probé con todo eso pero igual la iñora me cachó, así que ahora voy a la segura y me echo soda cáustica.&lt;br /&gt;-¡Pero eso es tremendamente tóxico!&lt;br /&gt;-Ya no me quedan huellas dactilares, Ilustrísima, tengo el carnet vencido y no lo puedo renovar. En la isapre me hacen poner el dedo y no me aparece identidad. Pero todos esos malos ratos valen la pena comparados con el susto que pasaría si la bruja volviera a olerme la mano sin limpiar.&lt;br /&gt;-Yo sé como sacar el olor a zorra, Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-Con ácido sulfúrico, señor Presidente. Por eso tengo el dedo del medio sin hueso y sin uña, igual que el &lt;em&gt;quetejedi&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-La otra vez contó que quedó con el chongo porque se lo mordió una piraña en su viaje al Amazonas peruano.&lt;br /&gt;-Cosas que se dicen, señor Presidente. Pero fue con ácido sulfúrico.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Pastene, ¡pero que sea algo serio, por Dios, mire que he escuchado tanta &lt;em&gt;huevá&lt;/em&gt; esta tarde!&lt;br /&gt;-Cuando yo vivía en Valparaíso me pegaba unas buenas cachas a la hora de la siesta, Ilustrísima Señoría. Como quedaba pasado a sapo, no sólo en la yema de los dedos de las manos sino hasta en la yema del dedo gordo del pie, después pasaba a la caleta Portales y me mandaba al pecho una docena de choros zapato. Llegaba a la casa con otra docena de regalo para la vieja, para distraer sus fosas nasales, y la vieja quedaba feliz, salvo una vez, ahora que recuerdo...&lt;br /&gt;-¿Qué le pasó?&lt;br /&gt;-La vieja estiró la ñata, me miró raro y dijo a voz en cuello: "¿Ya anduviste pisando en la caleta El Membrillo, jíbaro culiado?"... ¡Tiene un olfato mi señora, señor Presidente, con decirle que en la noche tengo que sacar el poto para la pared para cagarme tranquilo!&lt;br /&gt;-¿No había dicho usted caleta Portales?&lt;br /&gt;-La vieja andaba cachuda con una garzona de la caleta El Membrillo, Ilustrísima. Yo me enredé dando explicaciones y le insistí que se trataba de la caleta Portales... fue para peor.&lt;br /&gt;-Pero... ¿jíbaro, le dijo? ¿No será una hipérbole por contraposición?&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Diga usted, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-El olor a zorra sale con caca de gato, señor Presidente. La caca de perro también sirve, pero deja su resto de olor a zorra en las manos, por ende es más riesgosa, aunque esté mucho más disponible en el mercado.&lt;br /&gt;-Maestro Perfecto...&lt;br /&gt;-Hable usted, Saval.&lt;br /&gt;-Noto que se habla de fórmulas muy complejas, cuando la solución es mucho más sencilla: el olor a zorra se pasa con una combinación de dos olores diametralmente opuestos entre sí. Pasto y papas fritas.&lt;br /&gt;-¿Cómo se aplica la combinación?&lt;br /&gt;-Camino a casa después de pegarse una cacha como Dios manda, el hombre huele a cada rato su dedo y el olor a zorra ya le es reconocible a sus narices desde unos 15 centímetros, haya viento a favor o en contra. Pues bien, una vez me agaché en una plaza y saqué una champa de pasto y me la pasé por las manos varias veces. Acto seguido compré un paquete de papas fritas &lt;em&gt;Lays&lt;/em&gt; en la esquina y me las comí todas, cuidando de pasármelas por toda la cara, pues habrá de saber usted, Ilustrísima, que el olor a zorra es como Alien. Invade todo el cuerpo.&lt;br /&gt;-¿Tienen que ser papas &lt;em&gt;Lays&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente. Si no lo fueran no me hago responsable. Usted sabe, lo barato cuesta caro.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Diga usted, Muguita.&lt;br /&gt;-El olor a zorra anda por ahí con el olor a perfume. No sé cuál es peor. Se queda en el cuerpo y no sale ni con dos duchas. Pero si me preguntan, yo me quedaría con la fórmula del jíbaro Pastene.&lt;br /&gt;-Pido humildemente la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-¡Cabeza de casco de bombero!&lt;br /&gt;-¡Cabeza de haba!&lt;br /&gt;-¡Cabeza de pico!&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! El socio ha pedido la palabra como cualquier otro. ¿O prefieren que lo llamemos por sus nombres de pila?&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente...&lt;br /&gt;-Era una broma no más...&lt;br /&gt;-Hable, Bombero Lacho, pero sería la úúúúúúltima pelea de la noche. Ejem... perdón. Hable usted.&lt;br /&gt;-Quería aportar mi granito de arena, Magnánimo Amo, Califa de las lenguas de vaca del mundo, Emperador de la prudencia y la bondad, Príncipe del erotismo...&lt;br /&gt;-Secretario, por favor borre de actas eso del granito de arena. Puede conservar lo demás. Siga usted, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Cuando le chupaba las tetas a mi profesora de inglés quedaba pasado a zorra...&lt;br /&gt;-¿Pero por qué?&lt;br /&gt;-A eso iba, señor Presidente. Es que le tenía la mano metida hasta el contre. Pero lo que quiero expresar esta tarde realmente, Ilustrísima, es que esto del olor a zorra es una trampa del inconsciente para ocultar el problema verdadero, cual es el del grave pecado, la degradación moral, la condena eterna en los confines del hades que conlleva para uno el acto de infidelidad hacia aquélla que nos ha regalado sus mejores días.&lt;br /&gt;-La misma que a esta hora está culiando con el gásfiter...&lt;br /&gt;-¡Calla, infeliz!&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala!... Prosiga, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Decía, señor Presidente, que el olor aquél no está sino en nuestra propia conciencia y nos persigue donde vayamos, sea allí, allá o acuyá.&lt;br /&gt;-¿Y a maracuyá?&lt;br /&gt;-¡Calla, insensato! Escuchad, por piedad, la voz del profeta arrepentido.&lt;br /&gt;-Siga, Bombero Lacho. Pero más rapidito.&lt;br /&gt;-Ese olor a sapo nos persigue en forma invisible y se nos mete en las narices y no sale con nada, porque es el mismo olor que sentía Hamlet en Dinamarca, Gran Califa. ¡Es el olor de la tragedia que implica existir, ser, vivir de paso en esta tierra!... puta, me las di de Moore y me puse filósofo, señor Presidente, pero se me agotó la frase y no hallo qué decir ahora.&lt;br /&gt;-Hasta aquí no más llegamos. ¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-115430203257675553?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/115430203257675553/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=115430203257675553' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115430203257675553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115430203257675553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/07/instrucciones-para-eliminar-el-olor.html' title='Instrucciones para eliminar el olor a zorra de la yema de los dedos'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-115341389743944718</id><published>2006-07-20T08:03:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T18:59:38.586-07:00</updated><title type='text'>Cómo saltarse los prolegómenos para enchufarlo rápido</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis no revelar jamás lo que se diga entre estas cuatro paredes? Uno... dos... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, lea el acta, por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, distinguido señor Presidente. Puntito único, de nuevo.&lt;br /&gt;-Limítese a leer el acta, ahorrándose comentarios vacuos, si lo tiene a bien.&lt;br /&gt;-Perdón, Ilustre Mandatario. Leo: "Cómo saltarse los prolegómenos para enchufarlo rápido".&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Muguita.&lt;br /&gt;-¿Eso incluye a las maracas, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Incluye a todas las mujeres, sean éstas maracas o el resto.&lt;br /&gt;-Con todo respeto, señor Presidente, decir "maracas y el resto" implica un cierto tipo de aislamiento leproso. Desde ese punto de vista, creo que su juicio es discriminatorio hacia aquéllas que tan grande placer nos dan, apenas por unos pocos pesos.&lt;br /&gt;-Si esa es su opinión, la respeto, pero lo mío sólo fue una forma de clasificar al género femenino de las miles que hay. Podría haber dicho que incluye a todas las mujeres, sean feas o bonitas, frígidas o buenas para la callampa, con espinillas en el poto o sin espinilas en el poto, con pelos en las tetas o sin pelos en las tetas. Hay muchas maneras. Además, ¿desde cuándo usted defiende a mujeres? Déjelas que se defiendan solas.&lt;br /&gt;-Qué bien habla, Ilustrísima. Me retraigo de inmediato de mis torpes dichos.&lt;br /&gt;-Usted es muy noble al reconocer su error, Muguita.&lt;br /&gt;-¿Puedo usar la palabra, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Hable usted, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-Ya que se habló de maracas, yo empezaría por decir que no todas las maracas son fáciles y aunque parezca increíble, el dinero allí no lo hace todo. Según mi experiencia, una dosis de cariño es necesaria. Después de todo las maracas también lloran.&lt;br /&gt;-Quiero hablar.&lt;br /&gt;-No es la forma apropiada de pedir la palabra, pero diga usted, Vega.&lt;br /&gt;-Presidente, hay maracas muy difíciles de embaucar, como algunas que salen en la televisión. ¡Esas pueden salir más caras que una amante! Tengo un famoso amigo futbolista que recién le vino a lamer el sapo a una maraca de la TV a la cuarta salida. Y conste que las tres anteriores le costaron cenas en el Hyatt, dos anillos de brillantes y un auto usado de marca.&lt;br /&gt;-Eso que dice usted me parece haberlo leído en La Cuarta.&lt;br /&gt;-No, Ilustrísima. La Cuarta sólo lo sugirió, pero a mí el califa me contó lo que no se publicó.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Señor Presidente, para despejar el tema de las maracas quisiera opinar que allí la pregunta debería ser al revés. Esto es: ¿Cómo convencer a una maraca de enchufárselo durante el mayor tiempo posible?&lt;br /&gt;-Verdad, señor Presidente. Por primera vez estoy con mi amigo Camilito.&lt;br /&gt;-¿Quién invitó al baile a &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;-¿Es que no puedo hablar ahora solamente por el hecho de ser negro, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Nadie ha dicho eso, señor Paredes. Lo que se quiso decir es que usted no puede andar opinando sin pedir la palabra.&lt;br /&gt;-Entonces, pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted.&lt;br /&gt;-La maraca lo único que quiere es que uno se vaya cortina. Mientras la amante oficial quiere besitos, bombones, cariños y palabras bonitas, la maraca es honesta y se baja altiro al pilón. Pero como la plata no la regalan, hay que sacarle partido. Y hay trucos para eso.&lt;br /&gt;-¿Tiene algunos?&lt;br /&gt;-Tengo varios, señor Presidente, pero no me han resultado. La maraca es tan diabla, no sé cómo lo hace para calentarlo tanto a uno que los trucos se olvidan.&lt;br /&gt;-Pero diga cuáles son.&lt;br /&gt;-Mire, hay uno que consiste en correrle mano por detrás mientras ella se desviste, pero ahí tiene usted: empiezan a mover el poto y el pico se entusiasma ligerito y vamos echándole &lt;em&gt;paelante&lt;/em&gt;. La otra vez probé con chuparle las tetas para calentarla y me sacó la madre porque dijo que yo parecía ventosa. Lo otro que hacen es agarrarle altiro el pico a uno apenas entran a la pieza.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Yo estimo que en una relación sexual el beso es lo fundamental. Sin beso previo, el sexo pareciera tornarse en algo instintivo, animal. Pero desgraciadamente la maraca no lo comprende así. Y esa es una de las razones por las cuales salgo insatisfecho de los saunas, Ilustrísima, a pesar de mi predilección por esa forma de cópula.&lt;br /&gt;-Usted es un romántico empedernido, Camilito.&lt;br /&gt;-Así es y asumo esa cruz, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Castrili.&lt;br /&gt;-Para culiar bien con una maraca es necesario usar Stud 100, el spray que adormece la cabeza del pico. Pero hay que tener cuidado y aplicar la dosis exacta, pues más de una vez el filorte se me ha quedado dormido y no ha habido forma de despertarlo. También hay que hacerlo con condón, porque si el Stud 100 llega al clítoris a la mina se le duerme el sapo. Podrían llover mil días y mil noches y la mina no se va cortada.&lt;br /&gt;-¿Cuál es la dosis exacta, distinguido socio?&lt;br /&gt;-Un chorrito, sin entusiasmarse. Y luego, dejar pasar diez minutos. Menos, no hace efecto. Más, hace demasiado efecto. Mi record fue una vez que una maraca se salió de sus casilas y me retó.&lt;br /&gt;-¿Qué le dijo?&lt;br /&gt;-¿Se podrá decir, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Le recuerdo que estamos en una sesión secreta. Puede hablar con toda confianza.&lt;br /&gt;-Me dijo... "Acaba luego y échame el moco en la zorra, conchetumadre, porque si no te &lt;em&gt;vái&lt;/em&gt; cortado altiro me &lt;em&gt;tení&lt;/em&gt; que pagar de nuevo".&lt;br /&gt;-Ohhh...&lt;br /&gt;-Así me dijo, y el Niño más se dormía, hasta que me vino un arresto de hombría y sacando fuerzas de flaqueza le demostré a quién tenía al frente.&lt;br /&gt;-Distinguidos señores, les recuerdo que aún no pasamos al fondo del tema de la tabla.&lt;br /&gt;-Podemos extendernos un poquito más, porque hoy no hay partido, Su Excelencia.&lt;br /&gt;-Pero en Fox Sport van a dar uno del recuerdo. Vélez contra Newells.&lt;br /&gt;-Ah, tiene razón. Entonces hay que apurarse.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Diga usted, Marabolí.&lt;br /&gt;-¿Se incluyen las esposas?&lt;br /&gt;-Ay hombre, no lo había pensado. Levanten la mano los que piensen que la pregunta vale para todas.&lt;br /&gt;(Se cuentan los votos).&lt;br /&gt;-No, señor Marabolí. Las esposas se dan por hecho. O no se tocan.&lt;br /&gt;-Discrepo, Ilustrísima. No es que vaya a emitir una opinión personal, sino la de muchos amigos: ¡la esposa es la mujer más difícil de culiar!, sobre todo en estos tiempos. Con los más increíbles pretextos dejan el sapo descansando hasta el sábado, pero el sábado tampoco es fácil. Hay que ir al supermercado, comprarle cosas ricas, darle por lo menos un besito durante el día, decirle gordita o cariñito o perrita a lo menos dos veces en el día y sentarse a conversar por lo menos media hora antes. No sé qué les da a las esposas por conversar primero de "cosas de la vida". Parece que el sapo se aceita con las palabras. ¿Y sabe cuál es el premio, Ilustrísima Señoría?&lt;br /&gt;-Lo intuyo, pero dígalo con toda confianza.&lt;br /&gt;-Afilarse a una vieja llena de rollos que se larga a gritar chuchás a la primera.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Yuyul.&lt;br /&gt;-Yo sugiero que no se mencione a las esposas. Daña nuestra propia dignidad.&lt;br /&gt;-Se vota.&lt;br /&gt;(Levantan las manos).&lt;br /&gt;-Se aprueba, con las abstenciones de Julchus, me imagino que por ser soltero; de Marabolí, por ser separado, y la que me llama la atención es la abstención suya, Camilito.&lt;br /&gt;-No estoy ni ahí con la vieja culiá, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-¡Camilito!&lt;br /&gt;-Cambiemos de tema, se lo pido por favor, señor Presidente, se lo imploro. Esa vieja me tiene loco. Es peor que mi mamá. Me llama al trabajo a cada rato, ¡y pa puras huevás!&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Julchus.&lt;br /&gt;-Para qué tanto misterio ante un tema tan simple, señor Presidente. El secreto para enchufáserlo rápido a la mina es: invitarla a Los Braseros de Lucifer a comer una parrillada, servirle un pisco sour doble y un tintolio, decirle cosas lindas sin parar y prometerle matrimonio. Cacha segura.&lt;br /&gt;-Se ha referido justamente a los prolegómenos que hay que evitar, estimado socio.&lt;br /&gt;-La pura verdad, señor Presidente. La cagué. Entonces, ¿cómo saltarse los prolegómenos para enchufarlo rápido?&lt;br /&gt;-Es justamente el tema que estamos ratando, Julchus.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga, Matas.&lt;br /&gt;-A propósito, señor Presidente, yo cambiaría Los Braseros de Lucifer por BordeRío. Cacha cara, pero rápida y segura. De más nivel.&lt;br /&gt;-A mí me resultó el otro día con un Dominó ají verde, señor Presidente.&lt;br /&gt;-A mí con dos de pino y dos de queso en El Rápido. El sapo es hambriento, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Veo que tienen hambre los huevoncitos.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Urzúa.&lt;br /&gt;-El sapo es hambriento y goloso, Ilustrísima. A mí siempre me resulta con los pasteles del Tavelli.&lt;br /&gt;-¿No será que el goloso es usted, amigo Caballo?&lt;br /&gt;-Lo reconozco, señor Presidente. Y le confieso: una vez, cuando joven, iba directo a saciar mis deseos a una casa de putas y pasé por una verdulería y vi un racimo de plátanos tan lindo que lo compré y me los comí todos. Entre la gula y el sexo a veces tengo dudas. Usted sabe que comer es el único placer que usted lo disfruta por lo menos cuatro veces al día.&lt;br /&gt;-Sin contar las marraquetas que se manda a guardar cada media hora.&lt;br /&gt;-Es que una marraqueta recién salida del horno, y con mantequilla, no se compara con nada. Yo le compuse una oda a la marraqueta, señor Presidente. Escuche: &lt;em&gt;"Oh, marraqueta, trigo del sur que calma la voracidad de mis dos intestinos, el grueso y el delgado, dulce espiga que..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Muy bonito, pero dejémoslo para después. Ya es hora de...&lt;br /&gt;-La palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-La mejor solución para saltarse los prolegómenos y enchufarlo rápido es darle yumbina a la mina. Con media pastilla queda como &lt;em&gt;vaca echá&lt;/em&gt; pidiendo pico.&lt;br /&gt;-Pero eso es ilegal... hasta donde tengo entendido.&lt;br /&gt;-Así es, Incomparable Mandatario. Por eso es que hay que hacerlo con cierta discreción, sin que la mina se dé cuenta. Se echa en la piscola cuando ella va al ñoba.&lt;br /&gt;-¿Usted... dispone de...?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Pero me han contado que en las farmacias veterinarias venden con receta. Hay que conseguirse una vaca frígida y listo.&lt;br /&gt;-Última intervención. Diga usted, señor Moore.&lt;br /&gt;-Yo diría que la clasificación está mal hecha, Ilustre Pensador del Sexo. Lo primero es distinguir los tipos de hombre. ¿Usted cree que Brad Pitt se hace esta pregunta, señor Presidente, cuando tiene que andar barriendo a escobazos a las minas como cucarachas?&lt;br /&gt;-Barrer a escobazos es un pleonasmo, Moore.&lt;br /&gt;-Eso me suena a peo, ano y orgasmo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pleonasmo consiste en emplear en la oración uno o más términos que resultan innecesarios para el sentido de la frase, Moore. No tiene nada que ver con lo que usted sugiere.&lt;br /&gt;-Gracias, Su Excelencia señor Presidente Mandatario. ¿Puedo continuar?&lt;br /&gt;-Puede hacerlo.&lt;br /&gt;-Ahí sí que no dijo nada. ¡Es usted muy vivaracho, Gran Califa!&lt;br /&gt;-Le ruego que continúe, si lo tiene a bien.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Prosigo con mi lucubración... ¿o elucubración?&lt;br /&gt;-De las dos maneras.&lt;br /&gt;-Gracias, Prosigo con mi elucubración. Me gusta más elucubración, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Puede terminar de una vez?&lt;br /&gt;-Termino, Maestro Superior: ¿Usted cree que el señor Luksic se hace esa pregunta, cuando toma el teléfono y tiene cien minas que para más recacha descuenta de impuestos? ¿Usted cree que el señor Falabella necesita andar pensando en estas cosas? ¿Cree usted que al señor Líder le quita el sueño este tema? ¿Usted cree que el Cardenal...?&lt;br /&gt;-Momentito, momentito. Más respeto.&lt;br /&gt;-Iba a decir que al Cardenal no le gustan las minas, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Esta bien, ya veo a dónde quiere llegar. Usted quiere hablar del vilipendiado hombre común, del oficinista de pico chico que anda a palos con el águila.&lt;br /&gt;-No necesariamente, señor Presidente, pero por ahí va la cosa.&lt;br /&gt;-Le encuentro toda la razón, pero aquí estamos ante un tema genérico. No podemos hacer tantas excepciones. Ya hicimos una con las maracas y con las esposas. Sería un cuento de nunca terminar. Y como el tiempo es oro y dicen que ya van dos minutos jugados de Vélez-Newells... ¡se levanta la sesión!&lt;br /&gt;-Una cosita no más para terminar, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Sí, Matas?&lt;br /&gt;-A propósito, yo creo que si uno quiere tener más posibilidades de meter el cuchuflí tiene que gustarle a la mina.&lt;br /&gt;-Ah, ya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-115341389743944718?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/115341389743944718/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=115341389743944718' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115341389743944718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115341389743944718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/07/cmo-saltarse-los-prolegmenos-y.html' title='Cómo saltarse los prolegómenos para enchufarlo rápido'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-115257883526926862</id><published>2006-07-10T16:41:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T18:59:38.590-07:00</updated><title type='text'>Lo que nadie se atrevía a decir de la eyaculación precoz</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, lea el acta, por favor.&lt;br /&gt;-De inmediato, señor Presidente. Dice así: "Lo que nadie se atrevía a decir de la eyaculación precoz".&lt;br /&gt;-Pues, atrévanse y pidan la palabra. Pero antes, un minuto de silencio por el término del Mundial... Corre el minuto.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;(Silencio sepulcral. Exactamente 60 segundos después se oye un pitazo).&lt;br /&gt;-¡Prrrrrr!&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Dónde? ¿Quién habló?&lt;br /&gt;-Yo. ¡Aquí, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Ah, detrás de Urzúa. No lo veía, Julchus.&lt;br /&gt;-Es que el Caballo Urzúa es muy grandote, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Cómo tendrá la penca...&lt;br /&gt;-A veces los grandotes son de penca chica...&lt;br /&gt;-Y los enanos tienen el manso filorte...&lt;br /&gt;-¡A callar, todos! ¿Es que no pueden comportarse como adultos aunque sea una vez a la semana?&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente...&lt;br /&gt;-Somos tontitos...&lt;br /&gt;-Hable, Julchus.&lt;br /&gt;-Quería decir, Ilustrísima, que esto de la eyaculación precoz es muy relativo. Figúrese usted que si se sube a un cohete que se desplaza a la velocidad de la luz y adentro se pega una cacha y se va cortado altiro y el cohete vuelve a la tierra, aquí en el planeta habrían pasado 80 años. O sea, la cacha duró 79 años, 11 meses y 29 días. Y el gustito duró por lo menos siete años. ¿De qué eyaculación precoz estamos hablando?&lt;br /&gt;-¿De dónde sacó esos datos, querido socio?&lt;br /&gt;-De Icarito, Excelentísima Señoría.&lt;br /&gt;-¿Y qué pasa con la mina del cohete?&lt;br /&gt;-Me imagino que cuando se baja y toca la losa de Cabo Cañaveral se arruga como pasa, pero no estoy seguro, Altísimo.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Vega.&lt;br /&gt;-Acabamos de escuchar una falacia.&lt;br /&gt;-Lo que dije está certificado por la ciencia.&lt;br /&gt;-Es imposible lo que &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;estái&lt;/span&gt; diciendo, Julchus.&lt;br /&gt;-Momentito. Aquí no hay polémicas de a dos. Si se habla, se solicita la palabra. Diga usted, Vega.&lt;br /&gt;-Es una falacia, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Por qué? Explique.&lt;br /&gt;-Es imposible que el gustito pueda durar siete años. El hombre enloquecería. Además, ¿de dónde sacaría tanto moco el pico? Más aún: ¿puede un pico estar parado durante siete años? No puede. Se produciría necrosis, muerte del tejido.&lt;br /&gt;-Creo que nos estamos yendo por las ramas, señores. Les ruego atenerse al tema en cuestión.&lt;br /&gt;-La palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Castrili.&lt;br /&gt;-El problema que plantea Julchus está mal planteado. El verdadero problema sería meter a dos parejas a culiar al cohete. El que se va cortado primero, al regresar vería a sus hijos pequeños ahora de 80 años; pero el que se va cortado segundo los vería de 236 años. He allí el meollo de lo que se entiende por eyaculación precoz.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, Su Señoría.&lt;br /&gt;-Hable usted, Paredes.&lt;br /&gt;-La eyaculación precoz se soluciona colocándose un elástico en la base del pico.&lt;br /&gt;-Quiero decir algo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Marabolí.&lt;br /&gt;-No existen hijos de 236 años, Serenísimo Gran Maestre.&lt;br /&gt;-¿Puedo hablar yo, Su Señoría?&lt;br /&gt;-¿Desde cuándo tanta timidez, Bombero Lacho? Hable ya.&lt;br /&gt;-Para mí, el problema de la eyaculación precoz es mental, no como argumenta el socio &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;. Si bien es cierto que el elástico, bien puesto, efectivamente impide la salida del cuáker, no es menos cierto que el varón siente gustito, menos, eso sí, y acaba. El verdadero tema es por qué el cerebro se calienta tanto y tan rápido hasta que se le arrancan las cabras.&lt;br /&gt;-Colócate un elástico en la cabeza entonces.&lt;br /&gt;-¡Cállate imbécil!&lt;br /&gt;-Orden en la sala.&lt;br /&gt;-En la cabeza del pico...&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala!&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Yo no sé por qué los hombres le tenemos tanto miedo a ese término. Eyaculación precoz. Lo voy a decir de nuevo, para matar el chuncho: eyaculación precoz. ¡Uy! He llegado a pensar, en mis horas de insomnio, que se trata de un truco orquestado por las mujeres para hacernos durar más. He leído que el sapo tarda varios minutos en entibiarse.&lt;br /&gt;-Concuerdo con Camilito, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, Matas.&lt;br /&gt;-Concuerdo con Camilito, señor Presidente. A propósito, el otro día leí en La Cuarta que las mujeres mentían.&lt;br /&gt;-Le ruego mayor precisión en sus dichos, Matas. Si su frase terminase ahí usted quedaría en ridículo. Le concedo el beneficio de que la finalice.&lt;br /&gt;-¡Pero si es así, señor Presidente! Las mujeres mienten en estas cosas del sexo y ahora inventaron que la eyaculación precoz es toda aquella relación que dure menos de tres minutos. ¡La otra vez salió en un diario que el 75 por ciento de los hombres son eyaculadores precoces!&lt;br /&gt;-¿Y?&lt;br /&gt;-No sé, eso salía.&lt;br /&gt;-La palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Saval.&lt;br /&gt;-Matas quiere decir, con mucha inteligencia, que la normalidad está dada por la curva mayor en la estadística. Un ejemplo: si el 75 por ciento de las personas tienen un C.I. de entre 90 y 110 puntos, eso es la normalidad y lo demás es la excepción. Si el 75 por ciento de los hombres se va cortado antes de los tres minutos, eso forzosamente tiene que ser la normalidad. Haga la prueba en una casa de putas. Todos los hombres se van cortados en un minuto y medio. Y esa es la cacha por excelencia, lo demás es verso.&lt;br /&gt;-Es un tema polémico. Propongo ponernos de acuerdo en el tema de los tiempos. Y por favor no me vayan a salir de nuevo con el cohete.&lt;br /&gt;-La palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Julchus.&lt;br /&gt;-Me gusta ir al número. Precisar el número. ¿Tres minutos desde que le da un beso, le toca las tetas, le corre mano, se lo enchufa y se va cortado? ¿O tres minutos desde que mete el pico en la zorra? Y le agrego: ¿tres minutos bombeando sin parar? Porque hay harta diferencia entre los tres conceptos, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Tiene toda la razón. ¿Qué diablos se entiende por eyaculación precoz?&lt;br /&gt;-¡Es un invento de las minas, que parecen vacas echadas!&lt;br /&gt;-¡A callar! Quiero oír una voz sabia entre tanta estupidez.&lt;br /&gt;-Respetuosamente quiero pedir la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, señor Moore.&lt;br /&gt;-La eyaculación precoz, a mi juicio, es un invento de las mujeres, quienes se aliaron con los siquiatras. Estos últimos se llevan la parte del león en las consultas, porque la isapre sirve para tres sesiones y los culiados tardan dos años en decirle a uno que la solución contra la eyaculación precoz es imaginarse una sábana blanca contra una pared blanca mientras está culiando y que cuando uno va a llegar tiene que estirar la lengua lo más atrás que se pueda, hasta tocar las amígdalas.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga, Urzúa.&lt;br /&gt;-Señor Presidente, hace mucho tiempo que vengo pensando en el problema. Cuando vivía en El Salvador me impresionaban unas mulatas que se pasaban haciendo turumba, y yo me preguntaba, ¿de dónde sacan energías? Y era por el clima, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Gracias. ¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Yo.&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul.&lt;br /&gt;-Alguien dijo por ahí que la eyaculación precoz es un verdadero karma, un fantasma, un monstruo peor que la Gorgona o Górgona, no sé como se pronuncia, pero es el famoso monstruo de siete cabezas que mató Perseo. Como usted bien sabrá, Ilustrísima Señoría, Perseo, hijo de Dánae y del gran dios Zeus, mató valiéndose del reflejo de su escudo a la medusa Gorgona, que era tan horrorosa que sólo con mirarla a la cara con&amp;shy;vertía en piedra al observador.&lt;br /&gt;-¿Se puede saber adónde conduce todo esto?&lt;br /&gt;-A que podemos vencer el mito de la eyaculación precoz mirando un espejo mientras culiamos.&lt;br /&gt;-Yo me voy cortado antes cuando miro al espejo.&lt;br /&gt;-A mí me gusta ver el poto abierto de la mina cuando va entrando el pico.&lt;br /&gt;-¿Podemos volver al asunto, o se levanta la sesión?&lt;br /&gt;-La palabrita, por favor.&lt;br /&gt;-Diga, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. A mi juicio, aquí lo que vale es meter el pico en el poto para irse cortado antes de que empiece el partido. Una vez me perdí un gol del Manchester por hacer una filigrana con el filorte. Fue un balazo del chico Owen desde fuera del área. Lo vi en la repetición, pero no es lo mismo.&lt;br /&gt;-¿Se puede saber qué lujo le dio por practicar con el miembro viril en tan indebido momento?&lt;br /&gt;-Dejé de mover el Julio Martínez con Beatle para leer la programación de Fox Sports, señor Presidente. ¡Y yo sabía que a esa hora jugaba el Manchester!&lt;br /&gt;-Linda la hizo.&lt;br /&gt;-Pero saqué una enseñanza que me acompañará hasta la tumba, Sabio Magnánimo.&lt;br /&gt;-¿Sí? Dígala.&lt;br /&gt;-Que la eyaculación precoz vale callampa.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Gatica.&lt;br /&gt;-¿Qué vale menos, Amo Superior? ¿Un gol perdido o aguantar el cuáker adentro de los cocos?&lt;br /&gt;-Se vota a mano alzada.&lt;br /&gt;(Se vota).&lt;br /&gt;-¿Anotó, secretario?&lt;br /&gt;-Anotado, señor Presidente. Aguantar el cuáker no vale la pena, y en cambio un gol perdido es una tragedia. No lo digo yo. Lo dice la unánime votación.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;Adelante, Sargento Roldán.&lt;br /&gt;-Seamos pragmáticos, señor Presidente, y rindámosles un homenaje a los que se van cortina antes de tiempo.&lt;br /&gt;-¿Da para homenaje?&lt;br /&gt;-¡Para homenaje y para monumento a la raza humana, Ilustrísima! El eyaculador precoz es el Hombre mismo, al que la naturaleza lo dotó de extrema calentura para que culiara lo que más pudiera y dejara descendencia. En la prehistoria el hombre tenía que culiar rápido, señor Presidente, no fuera que un mamut le ensartara un cacho en la raja.&lt;br /&gt;-Un colmillo, ignorante.&lt;br /&gt;-Limitémonos a la teoría, no es necesario el ejemplo.&lt;br /&gt;-¿Puedo proseguir con mi argumentación, Ilustrísima?&lt;br /&gt;-Siga usted, Sargento.&lt;br /&gt;-De manera que el hombre, por genética, culea rápido y la mujer, por genética, culea lento. Vea usted a los perros. Uno primero, otro perro después hasta que le toca al perro chico de la leva. ¿Y la perra? Bien gracias, y que pase el que sigue.&lt;br /&gt;-¿Qué quiere decir?&lt;br /&gt;-Que las perras, perdón, las damas tienen que demorarse más para que la naturaleza asegure que han quedado preñadas. Si no queda preñada del cornudo, entonces que sea del patas negras. La cosa es prolongar la especie. Desde ese punto de vista, que es el único punto de vista válido, el hombre que está más adaptado al requerimiento de la vida es el eyaculador precoz.&lt;br /&gt;-¿Y el que se va cortado antes de meterlo?&lt;br /&gt;-Ese se adaptó demasiado rápido, señor Presidente.&lt;br /&gt;-En aras del tiempo, ¡se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-115257883526926862?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/115257883526926862/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=115257883526926862' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115257883526926862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115257883526926862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/07/lo-que-nadie-se-atreva-decir-de-la.html' title='Lo que nadie se atrevía a decir de la eyaculación precoz'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-115170117529157455</id><published>2006-06-30T13:32:00.000-07:00</published><updated>2010-07-01T14:07:19.027-07:00</updated><title type='text'>El penoso e injusto rol secundario que la civilización judeo-cristiana le reservó a la zorra</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí juro". ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, lea al acta, por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Puntito único, de nuevo. "El penoso e injusto rol secundario que la civilización judeo-cristiana le reservó a la zorra".&lt;br /&gt;-Bien. Se abre el debate.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-¿Por qué "penoso", señor Presidente? Sugiero borrar dicho calificativo. No creo que ninguno de los aquí presentes sienta pena. Por lo menos no veo a nadie llorando.&lt;br /&gt;-¿Se borra? Levanten la mano... bien, se borra. Secretario, borre el término de actas.&lt;br /&gt;-A su orden, señor Presidente.&lt;br /&gt;-La palabra, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-Hable usted, Castrili.&lt;br /&gt;-Siguiendo con el razonamiento de mi distinguido socio, pienso que el término "injusto" también es gratuito...&lt;br /&gt;-No siga, por favor, ya sé lo que viene. Las manos... secretario, borre.&lt;br /&gt;-Borrado, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga, socio Moore.&lt;br /&gt;-Mi reparo, señor Presidente, es de orden histórico. El culto al falo, pene o corneta es muy anterior a la civilización judeo-cristiana y se remonta a los albores de la civilización, a los hombres prehistóricos que levantaban rocas en los campos. Nunca, en cambio, se ha visto en la tierra un monumento a la zorra.&lt;br /&gt;-El socio Pastene dice que sí.&lt;br /&gt;-¿Me deja continuar, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Continúe.&lt;br /&gt;-Así que por lo tanto...&lt;br /&gt;-Permítame que me adelante, señor Moore. Secretario, borre donde dice "judeo-cristiana".&lt;br /&gt;-Borrado, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Cómo va el título de la sesión?&lt;br /&gt;-"El rol secundario que &lt;em&gt;la le&lt;/em&gt; reservó a la zorra". Propongo cambiarlo por "El rol secundario reservado a la zorra" por razones gramaticales, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-Estimo, Ilustrísima Señoría, que nos desacreditaría calificar a priori si un rol es protagónico o secundario acerca de este tema. Hablaría mal de nuestra comprobada objetividad. Sugiero sacar "secundario".&lt;br /&gt;-Puta, cómo chucha va a quedar esta huevada.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga, Fisher.&lt;br /&gt;-Creo que tampoco somos nosotros los encargados de andar haciendo reservas ni destinando roles a nadie. Nuestra misión aquí es simplemente hablar, opinar.&lt;br /&gt;-¡Paren el hueveo! Secretario, anote por favor el nombre completo y definitivo del tema de hoy: "La zorra".&lt;br /&gt;-Anotado, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Bien, se abre el debate.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-¿No podríamos llamarla de otra manera?&lt;br /&gt;-¿Llamar de otra manera a quién?&lt;br /&gt;-A la... a la... a la zorra, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-¿Y cómo quiere llamarla?&lt;br /&gt;-Vagina, señor Presidente. Vulva también podría ser. Por último, coño.&lt;br /&gt;-¿Y qué tiene contra la zorra?&lt;br /&gt;-Me parece un tanto... vulgar, señor Presidente. En estos tiempos, además, no conviene mucho faltarles el respeto a las damas.&lt;br /&gt;-A ver. Un momentito. ¿Oí lo mismo que todos?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, señor Presidente!&lt;br /&gt;-¿Entonces, ilustrísimo socio Camilito, está proponiendo que en un club de hombres que hace sus reuniones en un recinto cerrado no podamos dar rienda suelta a nuestros impulsos reprimidos, a nuestros deseos más oscuros, a nuestro verdadero afán de posesión, a nuestro histórico predominio físico, que a la hora de los quiubos es el único que cuenta, respecto de la mujer? ¿Eso escuché que esta proponiendo, Camilito? ¿La humillante autocensura?... Piense bien lo que va a responder.&lt;br /&gt;-No, señor Presidente, nada más lejos de aquello que usted sugiere. Yo sólo decía no más. Y ahora que lo pienso, zorra me parece bien. Es un animalito simpático. Y &lt;em&gt;sapo&lt;/em&gt; también me parecería bien, incluso &lt;em&gt;choro&lt;/em&gt;, si seguimos con ejemplares del reino animal.&lt;br /&gt;-¡Me dijo negro, señor Presidente!&lt;br /&gt;-A callar, Paredes. Ha escuchado una verdadera confesión de culpa de nuestro distinguido socio.&lt;br /&gt;-Pero dijo choro y el choro es de color, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿De color...?&lt;br /&gt;-... Negro, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Usted lo dijo, Paredes, mas no lo dije yo.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Hable Bombero Lacho.&lt;br /&gt;-Me parece, Ilustrísima Señoría, que el rol aquél que se ha destinado a la zorra es un bien merecido rol de comparsa. Y yo pienso que se debe a que la zorra es fea, hedionda y hundida. La única gracia de la zorra es el clítoris, Ilustrísima, y como se sabe, el clítoris es un pico chiquitito.&lt;br /&gt;-Quisiera agregar algo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pida la palabra entonces, Sardónico Gatica.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-La tiene.&lt;br /&gt;-Quisiera agregar que incluso las tetas le llevan por mucho la delantera a la zorra. Y qué decir del poto, el gran atractivo de la mujer.&lt;br /&gt;-¿Puedo preguntar algo?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Pregunte usted, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Gracias, queridos socios. Yo me pregunto... ¿a qué se deberá eso? ¿Cuál será el resorte estético o instintivo que maneja nuestros gustos y hace que éstos se inclinen por el poto y no por la zorra?&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Urzúa.&lt;br /&gt;-Recuerdo que cuando vivía en El Salvador...&lt;br /&gt;-Ya empezó el Caballo Urzúa.&lt;br /&gt;-Quiero decir, señor Presidente, que en El Salvador un día me puse a conversar con dos indios de la tribu de los pipiles. Es una tribu muy especial, señor Presidente, porque no sólo se visten con plumas sino que todavía cazan con arcos y flechas.&lt;br /&gt;-¿Podríamos ir al grano?&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. El pipil más bajito, que se llamaba Tatú, igual que el enano de la Isla de la Fantasía... una verdadera coincidencia, señor Presidente... verdad, se llamaba Tatú...&lt;br /&gt;-¿Se podría saber qué le dijo el indio pipil?&lt;br /&gt;-No dijo nada, señor Presidente. Además, yo no entendía su idioma. Pero me hizo un gesto con las manos cuando vio pasar a una india que llevaba un pollo muerto colgando del cogote. Unió pulgar con pulgar e índice con índice y los estiró bien. Después los fue soltando, se llevó una mano al pecho y se rió.&lt;br /&gt;-¿Y qué quería decir eso, señor Urzúa?&lt;br /&gt;-Que la abrió.&lt;br /&gt;-¿Que la qué?&lt;br /&gt;-Que él la había abierto, señor Presidente. Que él la había descartuchado. Por eso se mandaba las partes.&lt;br /&gt;-Discúlpeme, distinguido socio, pero mi razonamiento no alcanza a captar la sutileza de sus palabras.&lt;br /&gt;-Lo que quiero decir, señor Presidente, es que esos indios son muy re pícaros.&lt;br /&gt;-El Caballo Urzúa tiene la razón, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Por qué, Vega?&lt;br /&gt;-Porque el mensaje realmente importante que se desprende de sus palabras es que al final de cuentas, a la hora de los quiubos, como dijo usted mismo, lo que importa es la zorra, no el poto ni las tetas. Uno no dice que la abrió cuando la descartuchó del poto. Y las tetas sirven para mirar y chupar y para que se sienta lo blandito, a veces para una paja rusa, pero fuera de eso son muy secundarias.&lt;br /&gt;-¿Y el poto?&lt;br /&gt;-El poto es capítulo aparte, señor Presidente. Yo sugiero centrarnos en el tema en cuestión. Y el tema de hoy es el rol secundario de la zorra con respecto al pico, señor Presidente. Ése es el tema.&lt;br /&gt;-Qué bien habla Vega...&lt;br /&gt;-¿Alguien quiere decir algo?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Julchus.&lt;br /&gt;-Me cuesta decir algo inteligente después de lo que ha expresado Vega, bien llamado por algunos el Califa Vega, el Subcomandante Vega o el Poder detrás del trono.&lt;br /&gt;-¿Poder detrás del trono, dijo?&lt;br /&gt;-Bien sabido es, señor Presidente, que una vez lo quiso destronar a usted. Y que usted hizo una diablura y no lo permitió.&lt;br /&gt;-Eso es historia vieja. Limítese al punto de la tabla.&lt;br /&gt;-Digo, señor Presidente, que es realmente a través de este tema que queda al descubierto la trascendencia sin igual del pico. ¿Me explico?&lt;br /&gt;-Se explica.&lt;br /&gt;-El pico, señor Presidente, como dijo Freud, es el verdadero rey de la humanidad. Ay de las mujeres que no tienen pico y viven lamentándose de aquello. ¿Sabe usted, señor Presidente, cuántas mujeres sueñan en las noches que tienen pico y se lo manosean y hasta se van cortadas en el sueño?&lt;br /&gt;-No sé.&lt;br /&gt;-Yo tampoco, señor Presidente, pero me han contado que son hartas.&lt;br /&gt;-¿Usted nunca soñó que tenía zorra?&lt;br /&gt;-Nunca, señor Presidente, pero me habría gustado.&lt;br /&gt;-¿Para qué?&lt;br /&gt;-Para meterme la coronta.&lt;br /&gt;-¿Terminó?&lt;br /&gt;-Me queda una idea aún, Ilustrísima. El pico y los cocos representan la belleza romántica. La zorra es la belleza clásica. Pero si los echamos a pelear a los dos, la zorra no tiene por dónde, porque el pico es como una espada y la zorra es la vaina. No está en condiciones de combatir.&lt;br /&gt;-Pero la zorra le gana al pico.&lt;br /&gt;-¿Quién habló?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Matas.&lt;br /&gt;-La zorra le gana al pico, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque lo manda cortado.&lt;br /&gt;-¿Y la zorra no se va cortada?&lt;br /&gt;-Conmigo nunca he visto que una zorra se haya ido cortada, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Pero, ha culiado usted alguna vez?&lt;br /&gt;-Casi todos los días, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y la zorra no se le va cortada?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. La mina sí, pero la zorra no.&lt;br /&gt;-Pero la zorra es la mina.&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. La zorra es la zorra. En cambio el pico se va cortado porque tiene voz propia.&lt;br /&gt;-¿Habla el pico? ¿Desde cuándo?&lt;br /&gt;-Habla cuando lanza el moquillo. Es como si dijera: "Me fui cortado".&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra, y rapidito por favor, que ya va a empezar el partido de Alemania.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable usted, Sargento Roldán.&lt;br /&gt;-Yo pienso con todo respeto, señor Presidente, que a la zorra la caga la mata de pendejos, porque la tapa y la relega a ese lugar secundario del que se habla. Pero bien mirada y bien estudiada, la zorra es bonita, aunque sea hedionda, aunque le confieso señor Presidente que a mí el olor a choro me calienta, al igual que mi general Napoleón, según vi un día en History Channel. ¡A mí me gusta chupar la zorra! Para mí no hay cacha sin chupada de zorra.&lt;br /&gt;-¿Qué tiene de bonita la zorra, Sargento?&lt;br /&gt;-Los labios de afuera y de adentro, el clítoris... ¡la zorra es de una belleza misteriosa sin igual, señor Presidente! Yo soy un enamorado de la zorra.&lt;br /&gt;-Córtese la callampa entonces y se pone una zorra de tripa de chancho, si tanto le gusta.&lt;br /&gt;-No soy marucho, Ilustrísima.&lt;br /&gt;-En fin, opiniones son opiniones. ¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Yo.&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul.&lt;br /&gt;-Aquí la cosa es simple, señor Presidente. El pico manda y la zorra tiene que ir de atrasito. Ahora, si me preguntan, a mí me gustan las zorras chicas.&lt;br /&gt;-A mí me gustan las zorras con perrito.&lt;br /&gt;-¿Cuáles son las zorras con perrito, Jorobabel Diéguez?&lt;br /&gt;-Hay unas zorras que mascan el pico. Parece que adentro tuvieran dientes. No sueltan la callampa hasta que uno se va cortado. Pero ese es el otro gran problema de la zorra...&lt;br /&gt;-¿Cuál, Jorobabel?&lt;br /&gt;-La zorra es mentirosa, señor Presidente. Mezquina. Lo hace todo para callado. El pico en cambio es noble. Está a la vista, da la cara. Si es chico, ¡es chico y qué fue! Lo chupan y crece. Si se va cortado, avisa. El pico es como un niño cándido, señor Presidente. Las mujeres se burlan de uno como quieren...&lt;br /&gt;-¿Necesita un diván?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente, muchas gracias. Ya me desahogué.&lt;br /&gt;-¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Si tuviera un minutito, señor Presidente...&lt;br /&gt;-Cómo no. Diga usted, socio Moore.&lt;br /&gt;-Gracias, Primer Mandatario. Se ha hablado bastante de la zorra en sus aspectos estéticos, sensoriales y de diseño, diría yo. No se ha hablado tanto, por lo que recuerde, del aspecto filosófico o metafísico de la zorra, que si bien es secundario no por eso deja de ser aspecto.&lt;br /&gt;-¿Existe algo así como lo que propone usted?&lt;br /&gt;-Claro que sí, Su Excelencia. Una zorra abierta y jugosa, por ejemplo, nubla el pensamiento. ¿Usted cree que si Kant hubiera estado ante una zorra abierta habría podido escribir su "Crítica de la razón pura"? Por otro lado, ¿se imagina que una noche, en plena composición de la "Pasión San Mateo", la segunda señora de Bach, mejor dicho la segunda zorra a la que tuvo acceso ilimitado, lo hubiese llamado desde el lecho para concebir el hijo número 14? Qué pérdida más grande hubiese sufrido la humanidad...&lt;br /&gt;-Esos ejemplos ilustran más bien la debilidad del pico ante la zorra, socio Moore.&lt;br /&gt;-Estoy de acuerdo Jefe Supremo, pero entonces usted no me podrá negar de la zorra es una especie de tapón de los pensamientos nobles y un vaciadero de los instintos, que finalmente van a dar al poto. Hay allí un aspecto metafísico por negación.&lt;br /&gt;-Esta vez su idea me parece rebuscada, socio Moore.&lt;br /&gt;-Y eso que estoy empezando, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Me están soplando que empezó el partido, querido socio.&lt;br /&gt;-Sólo un agregado entonces, Reverendísimo Líder.&lt;br /&gt;-Está bien. Finalice.&lt;br /&gt;-La zorra, Mandamás Supremo, es el ente filosófico por excelencia. Piense usted que todos salimos de la zorra, y más encima salimos llorando a moco tendido. ¡La zorra responde a la primera pregunta filosófica del hombre y de llapa encarna el génesis de la tragedia humana! ¿De dónde venimos? De la zorra. ¿Cómo llegamos al mundo? Llorando. Pero eso no es todo. La zorra responde a la segunda pregunta de los griegos acerca del hombre. ¿Qué somos, quiénes somos? Comedores de zorras.&lt;br /&gt;-¿Y qué serían las mujeres?&lt;br /&gt;-Viejas zorrudas.&lt;br /&gt;-Guarde silencio, Bombero Lacho. No estamos para chistes. Termine pronto, Moore.&lt;br /&gt;-Las mujeres no cuentan para este análisis, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Bien, entonces se levanta...&lt;br /&gt;-¡Espere, señor Presidente! Son tres por el precio de una. Falta la última ganga de la zorra y termino. La zorra responde, como si fuera poco, a la tercera gran pregunta del hombre en la tierra. ¿A dónde vamos? Déjeme preguntárselo a la asamblea entera, Sultán del Oriente Dorado: ¿A dónde vamos todos?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡A meter el pico en el poto!&lt;br /&gt;-Ley de Murphy tenía que ser. ¿No le decía, señor Presidente, que la zorra juega al final un rol secundario?&lt;br /&gt;-¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-115170117529157455?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/115170117529157455/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=115170117529157455' title='14 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115170117529157455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115170117529157455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/06/el-penoso-e-injusto-rol-secundario-que.html' title='El penoso e injusto rol secundario que la civilización judeo-cristiana le reservó a la zorra'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-115093839651341755</id><published>2006-06-21T17:12:00.000-07:00</published><updated>2010-07-01T14:07:19.067-07:00</updated><title type='text'>Trilogía perfecta: cacha, partido y asado</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-El acta, por favor, señor secretario.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. El punto de hoy es: "¿Cuál es la trilogía ideal: cacha, partido y asado; partido, cacha y asado; o partido, asado y cacha?".&lt;br /&gt;-Se concede la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Julchus.&lt;br /&gt;-Me gustaría saber, estimadísimo señor Presidente, quién propuso el tema.&lt;br /&gt;-¿Que no recibió el mail?&lt;br /&gt;-No, estimadísimo señor Presidente. Es decir sí, pero no lo abrí. Estaba atrasado.&lt;br /&gt;-Limítese a opinar del punto en tabla.&lt;br /&gt;-Es que nos deja mal que una trilogía ideal inscriba esas tres puras opciones, estimadísimo señor Presidente. Denota falta de tacto, gusto, sensibilidad e imaginación en nosotros los hombres.&lt;br /&gt;-¿Se puede saber cuál sería la cuarta o quinta opción para su sensible gusto, señor Julchus?&lt;br /&gt;-Por supuesto, señor Presidente. Por lo menos deberían considerarse las opciones "asado, partido y cacha" y "cacha, asado y partido".&lt;br /&gt;-Fíjese que yo le encuentro toda la razón, a pesar de que el mail planteó claramente las tres actividades y a través de la encuesta electrónica se llegó a este campeonato triangular. Ahora íbamos a votar cuál de las tres opciones es la &lt;em&gt;más mejor&lt;/em&gt;, como dijo Leonel Sánchez, pero su sabia intervención abre el debate hasta límites insospechados, ¿nocierto, asamblea?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Cierto del verbo cierto, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Bien. Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra!&lt;br /&gt;-Hable usted, Vega.&lt;br /&gt;-A mi juicioso entender, Gran Califa del Oriente Eterno, la combinación perfecta es partido, asado y cacha. El partido ideal sería tipo una, con día nublado, el asado sería a contar de las tres y la cacha se deja para la noche. ¿Necesito explicar?&lt;br /&gt;-Se lo rogaríamos, señor Vega.&lt;br /&gt;-Se amanece con energías, señor Presidente, energías que se derrochan ante la pantalla, con el fútbol inglés y una cervecita. Luego de haber sudado tanto por la emoción, el cuerpo pide carne. He allí el asado a la chilena, con un &lt;em&gt;Tres medallas&lt;/em&gt; puede ser, aunque dicen que hay una oferta muy buena de &lt;em&gt;Casillero&lt;/em&gt; en la botillería del Guatón Lucho. Así, repuestas las energías, por la noche ya se estaría en condiciones de echar una cachita con la iñora, aunque sea por cumplir, pues lo mejor del día ya pasó. Ahora, si la cacha fuera con la amante, recomendaría sacarse antes las hilachas de carne de las encías afilando un palo de fósforos y metiéndolo por las junturas, porque si eso no se hace las hilachas pueden quedarse pegadas en los pendejos de la mina y el resultado es una vulgaridad rayana en lo grotesco.&lt;br /&gt;-Señor Vega, su originalidad ha introducido sin querer un nuevo factor en este debate. Todos dábamos por entendido que se trataba de un partido que había que jugar en la cancha, pero usted nos abre todo el abanico de posibilidades que ofrece la señal del cable.&lt;br /&gt;-Así es, señor Presidente. Nunca estuvo en mi mente el partido de barrio. Eso es de ganapanes y maestros de la construcción.&lt;br /&gt;-Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Debo confesarle que yo tengo una pequeña debilidad, un vicio que no he logrado erradicar de mi cuerpo: me gusta echar cacha con los nocturnos como música de fondo.&lt;br /&gt;-¿Con el relato de un partido nocturno, mejor dicho de una reunión doble en el estadio nacional?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Con los &lt;em&gt;Nocturnos&lt;/em&gt; de Chopin.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Ohhh...!&lt;br /&gt;-¿Está seguro de lo que está diciendo, Camilito? Recuerde que en cualquier momento un socio puede ser expulsado del club.&lt;br /&gt;-No sé por qué lo confesé. Debe ser que las recientes palabras me han sumido en una profunda oscuridad mental...&lt;br /&gt;-¡Me dijo negro, señor Presidente!&lt;br /&gt;-¿&lt;em&gt;Vái&lt;/em&gt; a seguir? Si no es con &lt;em&gt;vos&lt;/em&gt; la cosa.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt;, ¿ha escuchado bien? No se refiere a usted.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente. Es que oí clarito que me dijo negro.&lt;br /&gt;-Continúe, Camilito.&lt;br /&gt;-Quería decir, antes de que me interrumpiera Shaka Zulu...&lt;br /&gt;-¿Ha escuchado, Ilustrísimo?&lt;br /&gt;-Les ruego a los señores Camilito y Paredes que se retiren de la sala durante cinco minutos a contar de este mismo instante.&lt;br /&gt;(Salen ambos).&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Es suya, Periquito.&lt;br /&gt;-¿Ver un partido o jugar un partido?&lt;br /&gt;-Ya se dijo. Es lo mismo.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Diga usted, Caballo Urzúa.&lt;br /&gt;-Para mí, señor Presidente, la combinación perfecta es cacha, partido y asado. Por las mismas razones que dio Julchus, pero invertidas.&lt;br /&gt;-Invertido.&lt;br /&gt;-Mariconzón.&lt;br /&gt;-Caballo fifí.&lt;br /&gt;-¡No interumpan al socio Urzúa! Siga, por favor, amigo Caballo.&lt;br /&gt;-Esto lo aprendí cuando estuve en El Salvador, señor Presidente. Allí el calor era tan intenso que la gente tenía que culiar en las mañanas porque después no se podía.&lt;br /&gt;-¿Y cómo podían jugar a la pelota después?&lt;br /&gt;-Por eso son tan malos, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Nosotros también somos malos y jugamos sin calor.&lt;br /&gt;-Es que nosotros culiamos después de los partidos, señor Presidente. Por eso fallamos. Porque fallamos al partido siguiente. Es una larga cadena.&lt;br /&gt;-¿Dónde estudió el ramo de lógica?&lt;br /&gt;-Con Aristóteles, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Aristóteles le enseñó?&lt;br /&gt;-No. Lo leí en la Feria del libro.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga usted, Sargento.&lt;br /&gt;-¿No escucha?&lt;br /&gt;-¿Escuchar qué?&lt;br /&gt;-Afuera. Están matando a Camilito.&lt;br /&gt;-Dígales que entren.&lt;br /&gt;(Pausa. Entran).&lt;br /&gt;-¡Se ofrece la palabra!&lt;br /&gt;-¡Señor Presidente!&lt;br /&gt;-Diga, Matas.&lt;br /&gt;-A propósito, ya falta poco para el partido.&lt;br /&gt;-¿A propósito de qué?&lt;br /&gt;-Juega Argentina con Holanda, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Ah. ¿Tiene algo más que agregar?&lt;br /&gt;-Sí. Mi combinación ideal es partido, cacha y asado. O sea, del placer menor al mayor. Así me gusta.&lt;br /&gt;-Matas dio en el clavo, señor Presidente. Aquí lo que cuenta no es la trilogía, sino saber cuál es el placer mayor. Y para mí no hay placer mayor que el partido.&lt;br /&gt;-¿Qué edad tiene, Saval?&lt;br /&gt;-Preguntas íntimas no, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Está bien. Veamos cuál es el placer mayor. Levanten la mano los que votan por el partido. Cuente, secretario, e incorpore en actas.&lt;br /&gt;(Se cuenta).&lt;br /&gt;-Siete... ocho... nueve. Nueve, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Por la cacha.&lt;br /&gt;-Cinco, seis... siete. Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Me contó?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Entonces son ocho.&lt;br /&gt;-Por el asado.&lt;br /&gt;-Seis... siete... ocho... nueve. Nueve, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Se contó a usted?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Entonces son diez.&lt;br /&gt;-Asado, diez votos. Partido, nueve. Cacha, ocho. Estuvo bien peleado. No pensé que fuera tan estrecha la votación.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable ahora, Muguita, o calle para siempre.&lt;br /&gt;-Yo creo que el mejor asado es el asado al palo.&lt;br /&gt;-La sal hay que echarla al final.&lt;br /&gt;-Qué &lt;em&gt;sabís vos&lt;/em&gt;, Cabezón Pastene. Todo el mundo sabe que hay que echarla vuelta y vuelta.&lt;br /&gt;-¡No! ¡Se echa justo en la mitad!&lt;br /&gt;-¡Hay que rociarlo con &lt;em&gt;pirsen&lt;/em&gt;!&lt;br /&gt;-¡Eso ya no se usa!&lt;br /&gt;-Tiene que ser de mesa yodada.&lt;br /&gt;-No, pos gil, sal de cocina.&lt;br /&gt;-Carbón de espino...&lt;br /&gt;-Leña y a fuego lentito... mínimo tres horas a medio metro de distancia.&lt;br /&gt;-Ese es el estilo uruguayo, Yuyul, pero yo prefiero el patagónico: siete horas a dos metros. Hay que tener cuidado con los perros, eso sí.&lt;br /&gt;-A lo vietnamita me gusta a mí.&lt;br /&gt;-Con un tintolio en la mano mientras se asa la carne.&lt;br /&gt;-Asado sudafricano de tira es lo mejor.&lt;br /&gt;-Lomo liso.&lt;br /&gt;-Lomo vetado, Bombero Loco, ¿no &lt;em&gt;sabí&lt;/em&gt; que la grasa es la que da el sabor?&lt;br /&gt;-Costillar de chancho.&lt;br /&gt;-Ay hombre.&lt;br /&gt;-Longaniza de Chillán.&lt;br /&gt;-¿Han probado la carne de avestruz?&lt;br /&gt;-Yo prefiero el filete.&lt;br /&gt;-Vos po, pepepato.&lt;br /&gt;-¡A callar todos! ¡Se desordenó la cuestión!&lt;br /&gt;-Señor Presidente... ¿y si hiciéramos un asadito?&lt;br /&gt;-¿Está loco, Yuyul?&lt;br /&gt;-Yo pongo la casa, señor Presidente. La iñora anda con la suegra en Linares.&lt;br /&gt;-Mañana podría ser...&lt;br /&gt;-Yo tampoco puedo hoy, señor Presidente. Tengo reunión de apoderados. Debo reconocerlo hidalgamente.&lt;br /&gt;-¡Eso sería todo! ¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-115093839651341755?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/115093839651341755/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=115093839651341755' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115093839651341755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/115093839651341755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/06/triloga-perfecta-cacha-partido-y-asado.html' title='Trilogía perfecta: cacha, partido y asado'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-114918887384543462</id><published>2006-06-01T11:35:00.000-07:00</published><updated>2008-03-07T19:12:08.262-08:00</updated><title type='text'>Cómo convencer a una mujer para enchufárselo por el chico</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro"... ¿Juráis que lo que se diga entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar?&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, lea el acta por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Puntito único, de nuevo. "Cómo convencer a la mujer para enchufárselo por el chico".&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Soy de la opinión, Ilustrísima Señoría, que no por ser éste un club de hombres, que lo es, y de bien hombres...&lt;br /&gt;-Fifí...&lt;br /&gt;-Me interrumpen, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Fifí...&lt;br /&gt;-Continúe.&lt;br /&gt;-Lo que iba a decir, antes de que me interrumpiera el distinguido socio señor Matas, es que no me gusta la palabra "chico". La encuentro vulgar.&lt;br /&gt;-¿Prefiere ano, poto, orto, hoyo o en su defecto ojete?&lt;br /&gt;-No, Ilustre Maestro. A decir verdad prefiero "callejón de los músicos", "detroit" e incluso "camino de tierra". Los vocablos anteriores me parecen asaz ordinarios.&lt;br /&gt;-La palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable.&lt;br /&gt;-Propongo expulsar a Camilito.&lt;br /&gt;-¿El motivo?&lt;br /&gt;-Quiso decirme negro.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Paredes, pero esta vez estoy en desacuerdo con usted. Jamás le escuché a nuestro socio la menor alusión racial.&lt;br /&gt;-Se equivoca, Ilustrísima Señoría. Al menos dos veces me insultó. Dijo "callejón de los músicos" y... ¿quién es uno de los músicos más grandes de la historia? ¡Louis Armstrong! Después dijo "detroit" y... ¿quienes arman los autos en Detroit? ¡Los negros!&lt;br /&gt;-Me parece que se le está pasando la mano.&lt;br /&gt;-El socio &lt;em&gt;Paére&lt;/em&gt; está cagando fuera del tiesto, señor Presidente. ¿Puedo continuar?&lt;br /&gt;-Siga usted, Camilito.&lt;br /&gt;-Para decir que era eso no más. ¿Se vota?&lt;br /&gt;-¿Se vota qué?&lt;br /&gt;-Si se usa otra palabra para referirse al poto.&lt;br /&gt;-Déjese de huevear, Camilito. ¿Alguien desea usar la palabra?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, Yuyul.&lt;br /&gt;-En mi ya larga vida he sido testigo de los intentos más absurdos del varón por convencer a la dama o meretriz de que se deje afilar por el chico. Descontando la yerba verde, que es el más absurdo de todos, puedo enumerar el uso disimulado de la yumbina, el error de cálculo debido a la luz apagada, la preparación con el dedo meñique seguida de la frase "¿ves que no duele?", la sentada despacito en el pico mientras uno hace como que no está ni ahí, el ramo de flores en el velador del motel, la exhibición del acto aquél en películas porno destinado a convencer a la mujer dudosa, y tantos más. Todos aquellos me han fallado, más temprano que tarde. Hay uno, sin embargo, que siempre me ha dado las más grandes satisfacciones...&lt;br /&gt;(Suspenso).&lt;br /&gt;-¿Podría dejar de hacerse el interesante y darlo a conocer de una vez por todas, Yuyul?&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Es muy simple: basta prometerle matrimonio a la dama en cuestión.&lt;br /&gt;-¿Y si ya están casados?&lt;br /&gt;-Uno no va a querer culiarse por el poto a la señora, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y si es una maraca?&lt;br /&gt;-A la maraca se le ofrece más plata. Y si el billete largo escasea, ¿quien dijo que las maracas no se quieren casar?&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Gatica.&lt;br /&gt;-Tiendo a coincidir con el amigo Yuyul, pero debo admitir que me dejó metido eso de la yerba verde.&lt;br /&gt;-Es muy largo ese cuento...&lt;br /&gt;-Pero que sea un cuento corto aunque sea.&lt;br /&gt;-Otro día te lo cuento.&lt;br /&gt;-La palabra, Ilustrísimo.&lt;br /&gt;-La tiene, Vega.&lt;br /&gt;-A mí una vez me resultó cuando le dije que así no perdería la virginidad. Me la pesqué por la raja hasta que me dio hipo.&lt;br /&gt;-¡Esa es muy vieja!&lt;br /&gt;-¡A callar! Si alguien desea intervenir, que pida la palabra.&lt;br /&gt;-La palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Sargento Roldán.&lt;br /&gt;-Esa es una chiva muy vieja, señor Presidente. Yo creo que al amigo Vega le tocó simplemente una mujer viciosa. Además, ¿qué edad tenía la dama?&lt;br /&gt;-¿Qué edad tenía la dama, señor Vega?&lt;br /&gt;-45 años, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿No cree que estaba un poco pasadita para seguir cartucha?&lt;br /&gt;-Es que era fea, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Era fea, pero... ¿era muy fea?&lt;br /&gt;-Bastante fea, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga usted.&lt;br /&gt;-Las feas, señor Presidente, no tienen por qué ser vírgenes. Recordemos aquellos sabios adagios que dicen que el pico no tiene ojos y que de noche todos los gatos son negros.&lt;br /&gt;-Qué bien habló Saval.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Moore, diga usted.&lt;br /&gt;-Gracias, Primer Mandatario. El poto, como se sabe, posee terminaciones nerviosas y centros de captación de placer. Ello se debe a que de no ser así, el acto de cagar sería insufrible o al menos desagradable y nadie podrá afirmar que la experiencia es esa, a menos que cague bolitas de oveja, sinónimo de evacuar con avaricia. En consecuencia, habiéndose demostrado que hay allí toda una veta de exploración del placer -no sólo para las mujeres, de lo contrario nuestro honorable Club no se llamaría de este modo- sólo basta explorar con tino y acierto y se encontrará lo que se busca. Si usted desarrolla este mismo raciocinio, le aseguro que más de la mitad de las mujeres dará su aprobación a la propuesta indecente. Habrá una cuarta parte que expresará dudas y otra cuarta parte que seguirá negándose. ¿Qué hacer con la primera cuarta parte? Muy simple: sacarla de la duda con una pequeña demostración práctica en la que el pico debe abstenerse de buscar placer para concentrarse únicamente en la comisión del ilícito, porque de doler, dicen que duele, Dignísimo Mandamás. Para cumplir con este primer objetivo el filorte no debe frotarse; o sea, no debe entrar y salir como se debería, sino sólo entrar muy despacio, tal como nos recuerda la Biblia de La Cuarta. Una vez que ya entró y el apetito se sació hasta el empacho, sólo queda recordar el viejo adagio acerca de que no hay maricón arrepentido, lo que quiere decir que ya tenemos otra dama a la que le gusta que se la chiflen por el poto. Ahora bien, en cuanto a la última cuarta parte, la difícil, existe un método infalible, que patenté en el ministerio de Economía, por si alguien me lo quiere copiar. Durante el acto hay que poner uno de los aros de la pícara damisela debajo de la cama. En un momento ella preguntará: "¿Has visto mis aros?", a lo que se deberá contestar: "Parece que están debajo de la cama". Cuando se arrodille a buscarlos... fuerte y derecho.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted.&lt;br /&gt;-Escucho la alambicada exposición del señor Moore, que podrá ser muy instructiva, pero fíjese que yo nunca he tenido problemas para afilarme a las mujeres por el chico, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Por curiosiodad, ¿cuánto mide su callampa?&lt;br /&gt;-Seis centímetros en estado de erección y dos de diámetro, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Entonces no se meta en peleas de perros grandes, por favor. Estamos tratando un tema serio.&lt;br /&gt;-Disculpe, señor Presidente. Sólo quería colaborar.&lt;br /&gt;-¿Alguien más desea opinar? Nos estamos dando vueltas como hez en el agua.&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Periquito, pero le recuerdo que ya falta poco para el partido de la Sub-20.&lt;br /&gt;-Yo estimo que para chiflarse a la mina por el chico hay que violársela no más, como proponía el socio Moore con la última cuarta parte.&lt;br /&gt;-Mmm, es un punto para debatir, pero estamos medio atrasadones. Se vota esta última moción. Secretario. Cuente los votos.&lt;br /&gt;-Violación por el chico, 7 votos. Abstenciones, 13 votos.&lt;br /&gt;-¿Podría hablar alguien que represente a esta mayoría silenciosa denominada abstención?... ¿Usted, Floripoz? Bien, use la palabra.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Hemos preferido callar, uno porque faltan minutos para el partido y no queremos abrir debate sobre un punto tan delicado como ése. Y dos, porque todos querríamos afilarnos a la mina por el poto y a la mala, si después no nos llevaran presos gracias a estas nuevas leyes que aprobaron los parlamentarios macabeos culiados. ¡Nuestro silencio es el silencio del cobarde, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Gracias, Floripoz. En aras del tiempo que vale oro... ¡se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-114918887384543462?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/114918887384543462/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=114918887384543462' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114918887384543462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114918887384543462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/06/cmo-convencer-una-mujer-para.html' title='Cómo convencer a una mujer para enchufárselo por el chico'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-114851763239873433</id><published>2006-05-24T16:36:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T18:22:34.924-07:00</updated><title type='text'>¿Qué conviene más: una amante o una maraca?</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se hable entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar?... Uno, dos, tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, lea la tabla.&lt;br /&gt;-Punto único, señor Presidente. "¿Qué conviene más: una amante o una maraca?"&lt;br /&gt;-Se concede la palabra.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga.&lt;br /&gt;-¿No podríamos hacer una vaca para comprar merengues?&lt;br /&gt;-¡Camilito se volvió colepato!&lt;br /&gt;-Cállate, &lt;em&gt;oscuro&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-¡Me falta el respeto, señor Presidente! ¡Me dijo &lt;em&gt;oscuro&lt;/em&gt;!&lt;br /&gt;-Paredes, le recuerdo que el primero en insultar fue usted. Y Camilito, no me cansaré de repetir... ¡Ésta es una sesión de hombres, no de viejas siúticas que juegan canasta! Si quiere pastelitos salga de la sala y vaya a comprar, ¡pero se los come afuera!&lt;br /&gt;-Conforme, señor Presidente. Lamento haber interrumpido la sesión y que la cosa se haya puesto &lt;em&gt;negra&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-Me está mirando cuando dice &lt;em&gt;cosa negra&lt;/em&gt;, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Esto no da para más. Si siguen así voy a levantar la sesión. Paredes y Camilito, arréglenselas entre ustedes dos.&lt;br /&gt;-¿Me autoriza, señor Presidente?&lt;br /&gt;-Les doy un minuto.&lt;br /&gt;-¿Conque me dijiste "negro", infeliz de mierda?&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;-O-oscuro... oscu-curo... &lt;em&gt;amigo Paére&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;-¿Oscuro Paredes? ¡Toma, infeliz!&lt;br /&gt;-¡¡¡¡Aggggggggg!!!!! Perdón, hermano... Chaka Zulu.&lt;br /&gt;-Toma, toma... ¡aprende, miserable apestoso!&lt;br /&gt;-¡No, no... no! ¡Agggggg! ¡No, eso n-no! Que me falta la... res-pi...&lt;br /&gt;-Basta ya. Se reanuda la sesión. ¿Alguien desea hacer uso de la palabra?&lt;br /&gt;-Si me lo permite, Ilustrísima Señoría...&lt;br /&gt;-Hable, Urzúa.&lt;br /&gt;-Una vez que andaba en Nueva York vi una rubia fabulosa...&lt;br /&gt;-No es necesario que empiece de tan atrás.&lt;br /&gt;-Es que la saludé y me respondió, señor Presidente. Cuando la iba a invitar a tomar la once al Central Park me pidió 75 dólares. Me dijo algo así como "for the moment". Después me dijo "¿What is &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;once&lt;/span&gt;?".&lt;br /&gt;-¿Qué quiere decir con eso?&lt;br /&gt;-Que no entendía lo que era la once. ¡Me costó más explicarle! A veces creía que se trataba del famoso 11 de ellos. ¡Ponía unas caras!&lt;br /&gt;-¿A dónde quiere llegar con todo esto?&lt;br /&gt;-Era una mujer de la calle, señor Presidente, una vulgar meretriz. Me decepcionó.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque la verdadera conquista tiene que ser gratis. O sea, por amor.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Vega.&lt;br /&gt;-Sin querer, nuestro vilipendiado socio El caballo Urzúa ha dado en el clavo en el tema. Los matehuevas suelen pensar que las maracas cobran y las amantes no cobran, cuando la realidad demuestra que las amantes salen infinitamente más caras que las maracas.&lt;br /&gt;-¡Sí, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Y a usted, ¿quién le dio la palabra, Periquito?&lt;br /&gt;-Perdón, Su Señoría. Me calenté.&lt;br /&gt;-Siga usted, Vega.&lt;br /&gt;-Desarrollo mi argumento, Maestro Infinito. Sabido es que la chupada de pico en los cafés topless sale a seis lucas, claro que con tres huevones al lado haciendo lo mismo y con el piso lleno de moquillo. Me consta, señor Presidente, que si uno pide rebaja puede llegar a cuatro. En provincias chupan la callampa por tres lucas en algún rincón de la calle. Una cacha normal sale entre 12 y 15 lucas en el Mall del Sexo o en Irene Morales 11...&lt;br /&gt;-Doy fe de aquello, señor Presidente. Pero en este último recinto no se aceptan ósculos en los labios, como me parece haberlo dicho en alguna oportunidad.&lt;br /&gt;-Es que usted es muy romántico, Camilito.&lt;br /&gt;-Así es, amigo Moore.&lt;br /&gt;-¿Terminó, señor Vega?&lt;br /&gt;-Acabo aquí, Su Señoría... ¡ay!&lt;br /&gt;-Broma infantil, Vega. Secretario, bórrela de actas.&lt;br /&gt;-Perdón, Ilustrísima. Prosigo. ¿Cuánto sale culiarse a la amante? ¡Mínimo 30 lucas, señor Presidente! 5 lucas los dos viajes en taxi, 15 el motel incluidos los dos pisco sour más las papas fritas, que van de regalo, 10 mínimo la cena con velitas, y no cuento los cigarros ni los chocolates, ni el condón, ni los aros que siempre les da por comprarse en la cuneta. Y todo eso para afilarse a una vaca echá que se cree la raja y tiene el poto más plano que los tres chanchitos.&lt;br /&gt;-¿Eso es todo?&lt;br /&gt;-Hay cachas caras con maracas también, señor Presidente, como las del Passapoga o las de la Fiorella, pero ésas son las tremendas minas. Pero hay amantes más caras todavía. Ya me imagino cómo será conquistarse a la Quenita o a la Daniella. ¡Pobrecitos bolsillos! Término medio, entonces, una cacha con una maraca sale tres veces más barato que una cacha con la amante y el gustito es el mismo, incluso con la &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;quetejedi que trata de tú&lt;/span&gt; es mejor.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, socio Matas.&lt;br /&gt;-A propósito, yo pienso a la inversa. La putita se tira al puro billete y lo único que quiere es mandarlo cortado a uno en dos minutos.&lt;br /&gt;-¿No es eso lo que se espera de ellas, Matas?&lt;br /&gt;-Uno esperaría algo más, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-¿Como qué?&lt;br /&gt;-No sé, una calentadita previa.&lt;br /&gt;-Para eso mire una revista o use su imaginación.&lt;br /&gt;-No tiene, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Nunca tuvo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Ya, po. Aquí tengo una, ¿viste?&lt;br /&gt;-¡Mostró una revista, señor Presidente!&lt;br /&gt;-Señor Saval, no están permitidas las burlas. Use la palabra y concéntrese en el punto.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente. Para mí, nada mejor que la amante, porque es una contienda de verdad. Mandarse al pecho a una meretriz no tiene gracia porque hay plata de por medio y además es peligroso.&lt;br /&gt;-Use condón.&lt;br /&gt;-¿Y el beso negro, Su Señoría?&lt;br /&gt;-Hay condones para eso también. ¿Y usted cree que la amante es muy segura?&lt;br /&gt;-Es más segura y es más dulce, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Quiere culiar o meter el filorte en un kilo de azúcar?&lt;br /&gt;-Culiar, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Déjese de huevadas entonces. ¿Alguien más?&lt;br /&gt;-Yo.&lt;br /&gt;-Hable, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-Con toda sinceridad, las maracas son bastante dulces, a veces más humanas que las amantes. ¡Hay todo un mito de la maraca fría! ¡Está el estigma de la maraca inhumana!&lt;br /&gt;-Es verdad, señor Presidente, si me permite complementar la opinión del amigo Pollo Loco. Yo creo que las amantes son mucho más interesadas e inhumanas que las maracas, porque lo único que buscan es que uno se separe para convertirse después en la nueva bruja. No hay remedio, señor Presidente, estamos perdidos. A veces pienso si no sería mejor casarse con una linda ovejita del campo.&lt;br /&gt;-Aquel tema no está en la tabla, Fisher.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Moore, pero le ruego que...&lt;br /&gt;-Descuide, Gran Maestro. Hoy mis neuronas no dan para filósofo.&lt;br /&gt;-Ok, entonces hable.&lt;br /&gt;-Para mí, estimado Sultán del Serrallo, la amante es deliciosa solamente hasta la tercera cacha. Fijo que después empieza a subirse por el chorro. Esto se debe, y lo he descubierto, Excelencia, a que la amante en el fondo, más que amante es mujer. ¿Y cuál es el objetivo de toda mujer, sea en la Edad de Piedra, el Imperio Romano o la Era de la Farándula? ¡El cariño, el amor, la ternura, la formación de una familia! ¿Y sabe para qué, Mandamás Indiscutido? ¡Para tener hijos! Aunque digan otra cosa, aunque se las den de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;openmind&lt;/span&gt; como dicen ahora, no hay que creerles. Sus demás palabras siempre serán cantos de sirenas. El que las escucha jodió. Por eso, yo me quedo con la humilde maraca.&lt;br /&gt;-Qué bien está hablando, socio Moore.&lt;br /&gt;-Quiero hacer uso de la palabra, Reverendísimo Serenísimo.&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul.&lt;br /&gt;-Aunque parezca increíble, quedaría una defensa de la amante. Y es la amante maraca. O sea la maraca que se entrega por amor.&lt;br /&gt;-Yuyul todavía cree en el Viejito Pascuero, señor Presidente.&lt;br /&gt;-No se burle, Bombero Loco.&lt;br /&gt;-A ustedes no les habrá pasado, pero yo he sabido de casos que confirman este mito urbano. Fíjense que en cierta velada ocurrida años ha en el barrio Brasil, cuando había toque de queda, yo bailaba con una peruana y le mandé un picanazo que la trastornó. Nos fuimos a su habitación por la noche entera. De entrada la tomé por detrás, le abrí las costillas y se lo mandé a guardar. Qué momentos, Dios mío. Luego, como es natural, nos quedamos dormidos como dos angelitos. Al rato despierto y la peruana no está en la cama. La zorra bailaba una cumbia con un carabinero que se parecía al sargento García. Me levanté, fui a la pista de baile, le quité el gorro al sargento García y me lo puse en la cabeza. "Me pusiste el gorro maraca rechuchetumadre", le protesté a mi hembra, con ojos de dolor y de ternura. Ella me respondió: "¿Y que querí, culiado? Déjame trabajar tranquilita nomás, Juan".&lt;br /&gt;-¿Por qué le dijo Juan y no Yuyul?&lt;br /&gt;-Porque antes le había dicho que me llamaba Juan.&lt;br /&gt;-Pero entonces usted mismo se contradice, Yuyul. No veo por dónde hubo amor allí.&lt;br /&gt;-Es que esa no fue por amor, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y cuál entonces?&lt;br /&gt;-La por amor le sucedió al colega Rocha.&lt;br /&gt;-¿El indio Rocha? ¿El de la callampa de anaconda?&lt;br /&gt;-El mismo, señor Presidente. Estaba el indio en un burdel de Punta Arenas cuando su compañero de oficina Orozco se las dio de encachado y se puso soberbio con las maracas. Como tenía su pinta y un poco de plata creía que las podía tratar como maracas, cuando es bien sabido que en asuntos de sexo a las maracas hay que tratarlas como damas y a las damas como maracas. El indio se tomaba un corto de pisco en la barra cuando presenció la escena. Se picó y entró al ruedo. Sacó a bailar a una flaca de pantalones de cuero, bailó dos pasos con ella y de pronto la estrechó firmemente entre sus brazos. La maraca captó con sus antenas de maraca la mansa ni que callampa del indio Rocha y desde ese momento empezó a acosarlo y a invitarlo gratis a su pieza. No quería perderse esa longaniza por ningún motivo, Digno Emperador. El indio Rocha le agradeció la invitación y se retiró. Sólo quiso darle una lección a Orozco, me contó días después.&lt;br /&gt;-Está bien, Yuyul, pero me surgen dudas de si aquello fue por amor o por calentura.&lt;br /&gt;-Cuando las cachas son por amor son por calentura, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Bien. Se ofrece nuevamente la palabra.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-Le recuerdo que ya va a empezar el partido Chile-Irlanda.&lt;br /&gt;-¿Dónde lo dan?&lt;br /&gt;-En el Trece, señor Presidente. En cinco minutos más. Ya están en los prolegómenos.&lt;br /&gt;-Bien. Vótese entonces a mano alzada: maraca o amante. Secretario, cuente por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Maraca... 16 votos. Amante... 3 votos. Gana maraca.&lt;br /&gt;-Conforme. ¿Hay puntos varios?&lt;br /&gt;-Hay varios.&lt;br /&gt;-Quedan pendientes... ¡Se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-114851763239873433?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/114851763239873433/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=114851763239873433' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114851763239873433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114851763239873433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/05/qu-conviene-ms-una-amante-o-una-maraca.html' title='¿Qué conviene más: una amante o una maraca?'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-114825865186362849</id><published>2006-05-21T17:35:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T18:22:34.959-07:00</updated><title type='text'>Instrucciones para pegarse una buena cacha</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". ¿Juráis que lo que se hable entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? Uno, dos... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, proceda a dar lectura a la tabla.&lt;br /&gt;-Punto único, señor Presidente. Instrucciones para pegarse una buena cacha.&lt;br /&gt;-¿Está preparado el documento?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Léalo, secretario.&lt;br /&gt;-Doy lectura, señor Presidente: "Este documento es el resultante de numerosas sesiones efectuadas por el Club de la Lengua de Vaca y se proporciona de manera confidencial a nuestros socios. De más está decir que el escrito no debe filtrarse bajo ninguna circunstancia al bando rival. El responsable de esta eventual anomalía será despedido ipso facto y su caso será motivo de una sesión especial reservada exclusivamente a echarle caca a su firma en el libro de registros".&lt;br /&gt;-Entremos en materia.&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! Continúe, señor secretario.&lt;br /&gt;-Cómo no, Su Señoría. Prosigo: "Para que una cacha resulte como la gente deben cumplirse las siguientes instrucciones en estricto orden:&lt;br /&gt;"1.- La luz.- Aconsejamos la media luz, porque con luz completa resaltan várices, rollos y cocos demasiado arrugados. A veces esas visiones enfrían a la mina. Una teta venosa tampoco es muy conveniente de ver a plena luz. Advertimos también que mirar una carne muy blanca llena de lunares y un poto con espinillas suelen ponerlo a uno cacho de paragua. Lo mismo una teta con pelos. La media luz, en cambio, suaviza las formas y le da un caché especial, como romántico, a la acción de culiar.&lt;br /&gt;"2.- La ropa.- No es bueno quedar al tiro en pelotas, por lo mismo de antes. Por ningún motivo exhibir calzoncillos cagados o calcetines con papas. Tampoco es recomendable tener largas las uñas de los pies o sustancia entre los dedos. Evitar los malos olores. El &lt;em&gt;peo&lt;/em&gt; está autorizado solamente en el momento más caliente de la cacha. Debe hacerse pasar como descuido. En cuanto a la ropa femenina, entendida como elemento para calentar al hombre, el ideal es la ropa de maraca. Calzones negros o rojos transparentes con plumita en la zorra, portaligas y medias negras. No hay nada como chupar un calzón y sentir como la zorra se va mojando. El calzón transparente de nylon es además un excelente filtro de pendejos.&lt;br /&gt;"3.- Calentar a la mina.- La conquista de la mina no es el tema de este instructivo. Se supone que uno ya conoce a la víctima y, es más, que ya la tiene asegurada en una pieza o en un lugar deshabitado o semideshabitado (como podría ser una oficina, un baño público o detrás de unas matas). Para calentar a la mina sugerimos decirle cosas tontas al oído (aunque todos sabemos que esa es la parte más odiosa del ceremonial. Pero hay que cumplirla, porque así nos aseguramos una excelente cacha, que es el objetivo final). Recomendamos decir hasta el cansancio "mi amor", "eres la única", "no hay otra como tú", "mi reina", "mi flor", "te quiero", "te amo", "me excitas", "eres mi perra en celo", "mi linda putita" y otras chivas por el estilo. Mientras desenrollamos la culebra podemos morderle el lóbulo o echarle vientito y meterle la lengua en la oreja hasta sacarle patos. También se puede pasar la uña del dedo índice por la columna. Recomendamos para una etapa posterior agarrar el poto con las dos manos o chuparle las tetas.&lt;br /&gt;"4.- Asegurarse.- Muchos ineptos creen que la tienen caliente y se largan a culiar como huevones. Para asegurarse hay que pasar la manito por delante del calzón. Si la zorra está húmeda ha llegado el momento. Si se mueve y sale juguito hay que apurarse porque se puede ir cortada.&lt;br /&gt;"5.- Operaciones previas.- Algunos socios aconsejan, previo a la metida del pico, efectuar las siguientes operaciones. Chupar la zorra (la popular miné). Se recomienda acompañar esta operación con una pinza de cejas, destinada a extraer los pendejos desde la garganta, y un espejito para seguir con todo cuidado el delicado procedimiento. Si no se dispone de pinzas aconsejamos meterse un dedo hasta el fondo de la garganta y hacer unas cuatro arcadas. Si no hay caso, tomar agua y cerrar los ojos. Otra operación es la corrida de mano con desesperación, pero tiene el peligro que los dos se calienten y se vayan cortados. Para los más exigentes están los actos sadomasoquistas, fetichistas, voyeristas y exhibicionistas. El beso del payaso queda a gusto de cada cual. Para el beso negro hay que tener extremo cuidado de toparse con los tarzanes.&lt;br /&gt;"6.- ¿Debe jugar la víctima un papel pasivo?.- Esto queda a gusto del socio, pero hay que considerar los efectos de nuestra conducta en la víctima (repetimos, sólo con el fin de lograr el objetivo). Por lo general hemos aconsejado pescarse a la mina y mandárselo a guardar patita al hombro. Irse cortado rápido y después ver un partido con tranquilidad, con un buen whisky en la mano. Pero como este instructivo se refiere a una cacha, digamos, de fantasía, hay que aguantar ciertas licencias de la parte contraria. En este caso es posible que surja una mina agresiva. Por ejemplo, si uno ve que toma la iniciativa y tira las manos, hay que dejarla. Nada mejor entonces que gozar de una buena chupada de pico mientras se hojea en una revista lo que nos ofrece el cable.&lt;br /&gt;"7.- La chupada de pico.- Ya que tocamos el tema, advertimos a los socios que recién se inician en esto de culiar, que traten de evitar que les chupen el pico a la primera cacha. Sólo si es estrictamente necesario déjense llevar por la tentación, pero no vayan a sucumbir en ella. Sáquenlo antes de botar el moquillo. Retírenlo, hagan caso de esta recomendación. La mejor chupada de pico se da en la segunda cacha o en la tercera, para los que lleguen a esta fase, porque el pico está adormecido de tanto culiar y cuando llega el gustito parece que llega por partida doble.&lt;br /&gt;"8.- La metida de pico.- Ha llegado el momento de meter el pico. La pregunta es: ¿dónde? El ideal es entrar por el camino de tierra o callejón de los músicos, como se dice; pero casi nunca se puede, porque las minas dicen que duele..."&lt;br /&gt;-¿Y cómo a los maricones no les duele, señor Presidente?&lt;br /&gt;-¡Cállate, tontito!&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! Continúe, secretario.&lt;br /&gt;-Como no, señor Presidente. Dice así: "... porque las minas dicen que duele. Nuestros estudios demuestran que el dolor no se debe al tamaño del filorte, sino a que uno se porta muy acaballado y lo manda a guardar al tiro. Una vez más recomendamos leer la Biblia de La Cuarta, donde no se cansan de repetir todos los domingos cómo cumplir exitosamente esta delicada operación. A los que han cometido el infantil pecado de haberse pasado por alto dicho suplemento, les recordamos que cuando el pico se mete por el poto tiene que entrar despacio, para que el hoyo de la mina se acostumbre. Cuando ya está metido hasta las masas se puede culiar a discreción, o a placer como dicen los españoles. Como el placer de la mina reside en el clítoris, todo lo que se haga en esa especie de pico chiquitito nos beneficiará, porque al final de cuentas, el placer de la mina le provoca también placer al 80 por ciento de nuestros socios (encuesta-oficio 13/03). En el 20 por ciento restante el dolor de la mina es el placer de uno, en cuyo caso recomendamos derechamente culiársela por el orto sin miramientos, especialmente si se trata de una mina que no vamos a volver a ver. Mentes desviadas sugieren que la mejor cacha por el poto se echa cuando la mina tiene muchos deseos de hacer caca, de tal forma que el filorte se hunda en la caca. Sade lo proclamó y algunos han seguido su ejemplo, pero el tema queda como siempre a criterio de los socios.&lt;br /&gt;"9.- El pico y la zorra.- Nos hemos resignado y estamos ya dentro de la zorra. Saquémosle provecho a este placer menor. Todos sueñan con irse cortados juntos, lo que está bien y sería perfecto, pero la realidad dice otra cosa. Si el socio es propenso a irse cortado muy luego le recomendamos agarrarse el pico con un elástico. Para esto hay que darle unas tres vueltas al elástico. Así se tapa la salida del moquillo. La pincelada china y el spray también sirven porque la corneta se duerme y uno puede culiar hasta una media hora sin sacarla. Se recomienda leer bien antes el contenido del envase para que no le pase lo que le pasó al culiado que por error se echó pintura y le quedó el pico verde..."&lt;br /&gt;-¡A ése lo conozco, señor Presidente!&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! Prosiga, secretario.&lt;br /&gt;-Gracias, Su Señoría. "Como decía, la corneta se duerme y uno puede culiar hasta una media hora sin retirarla. Pero a las finales esto no le proporciona a uno el verdadero placer. Porque el verdadero placer viene cuando sale el moquillo y uno abre los dedos de los pies.&lt;br /&gt;"10.- Instrucciones especiales.- Si la mina empieza a decir garabatos hay que quedarse callado y dejarla que se exprese. Es muy importante que no se inhiba. Si le da por bailar como maraca o hacerse la paja mirándose al espejo, lo mismo. Tranquilo el perro.&lt;br /&gt;"11.- Limpieza.- Ya nos pegamos la cacha y estamos pegajosos. No hay que dejarse vencer por la modorra. Es mejor levantarse al tiro a lavarse el pico en el lavamanos. A la mina basta con llevarle un rollo de papel confort para que se limpie la zorra, siempre que ella misma lo vaya a tirar al water.&lt;br /&gt;"12.- Final.- Y eso sería todo. Ojo: no dejarse engatusar por peticiones de cariños, palabras bonitas o conversaciones sobre el amor. Ya se cumplió el objetivo y no queda más que descansar o dejar pasar el tiempo hasta que la coyoma se vuelva a parar. Para ese lapso recomendamos un cigarrillo, un artículo de alguna revista deportiva o comerse un par de prietas con puré picante". He dicho.&lt;br /&gt;-¿Tiene copias del instructivo para los socios?&lt;br /&gt;-Sí, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Las copias se distribuirán a la salida de la reunión. Colóquelas en esa mesita.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Antes de levantar la sesión se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Jorobabel Diéguez.&lt;br /&gt;-Hay dos temas fundamentales de los que no escuché hablar, salvo que me hubiese distraído en un momento, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted.&lt;br /&gt;-Se trata de las posturas y del ritmo que hay que darle al movimiento del manguaco.&lt;br /&gt;-Se abre el debate.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga usted, Paredes.&lt;br /&gt;-Yo estimo que hay que mover el pico hasta irse cortado, porque ése es el mejor placer.&lt;br /&gt;-Y apretar los cachetes cuando uno se está yendo cortado.&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! Quien desee hablar, que pida la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-Yo no estoy de acuerdo. Mi experiencia me dice que el mejor placer se consigue cuando uno mete el pico y lo saca cuando se va a ir cortado. Después lo vuelve a meter y lo vuelve a sacar. Y así hasta que al final lo mete hasta las masas y se va cortado.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-La tiene, Vega.&lt;br /&gt;-Esa es la típica postura que concede favores a la mujer, Su Señoría. Se basa en el hecho que la mujer se va cortada después que el hombre y el hombre, por esperarla, se aguanta lo que más puede.&lt;br /&gt;-La palabra.&lt;br /&gt;-Úsela, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-No es así, señor Presidente. Lo que quise decir es que con esa práctica uno puede sentir placer varias veces, porque el placer anterior es casi tan rico como el placer final.&lt;br /&gt;-Nos estamos sumergiendo en una discusión bizantina, señores. El ritmo que se le da al movimiento del filorte es algo absolutamente personal. Tiene que ver con la fuerza física, con el temperamento, con la hora del día, con el número de la cacha, con lo caliente que uno esté, con el tiempo de que disponga y otras variables que el hombre maneja y que no se comparan con otras cachas.&lt;br /&gt;-Sabias palabras, señor Presidente.&lt;br /&gt;-... Así que sugiero cerrar por esta vez ese tema y abrir debate sobre el segundo punto propuesto por el socio Diéguez, que me parece más provechoso de discutir.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Vega.&lt;br /&gt;-Yo creo que si nos ponemos a hablar de posturas estaríamos un día entero conversando y le recuerdo que ya está por empezar el partido.&lt;br /&gt;-¿Quién juega hoy?&lt;br /&gt;-San Felipe con Audax, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿En qué canal lo dan?&lt;br /&gt;-En Fox Sports, señor Presidente.&lt;br /&gt;-A mí me gusta culiar patita al hombro.&lt;br /&gt;-Yo prefiero a lo perrito.&lt;br /&gt;-Pollito pastando.&lt;br /&gt;-La paraguaya.&lt;br /&gt;-El salto del cóndor.&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala! La sesión no se ha cerrado.&lt;br /&gt;-Borde de catre.&lt;br /&gt;-En la silla.&lt;br /&gt;-Arriba de la mesa.&lt;br /&gt;-La mujer sentada en la callampa.&lt;br /&gt;-¡Orden en la sala!&lt;br /&gt;-Por detroit.&lt;br /&gt;-Bajando la escalera.&lt;br /&gt;-Posición invertida.&lt;br /&gt;-Remando a Chiloé.&lt;br /&gt;-¡Señores! ¡Se levanta la sesión!&lt;br /&gt;-Al apa al verre.&lt;br /&gt;-Vuelta de carnero.&lt;br /&gt;-Adentro del closet.&lt;br /&gt;-En la taza del water.&lt;br /&gt;-El hombre arriba y la mujer abajo.&lt;br /&gt;-De lado.&lt;br /&gt;-De lado por detrás.&lt;br /&gt;-En cuclillas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-114825865186362849?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/114825865186362849/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=114825865186362849' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114825865186362849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114825865186362849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/05/instrucciones-para-pegarse-una-buena.html' title='Instrucciones para pegarse una buena cacha'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-114713183946033705</id><published>2006-05-08T14:19:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T18:22:35.023-07:00</updated><title type='text'>En qué número de cacha deja de salir moquillo</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. ¿Juráis que lo que se hable entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". Uno... dos... y... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario, por favor, lo de siempre.&lt;br /&gt;-¿Leo el acta, Señor Presidente?&lt;br /&gt;-Así es, y les pido a todos por favor que me hagan hablar lo menos posible, miren que ando resfriado.&lt;br /&gt;-Cómo no, Señor Presidente. Leo el punto único: "En qué número de cacha deja de salir moquillo".&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra. Les pido que levanten solamente el dedo. Nada de zalamerías, por favor... ¿Usted, Camilito? Bien, tiene la palabra.&lt;br /&gt;-Yo estimo, Ilustrísima Señoría, que el moquillo o semen sale dos veces en una misma relación sexual o cacha. Primero sale un moco más claro y al momento de irse cortado, acción también conocida como orgasmo, sale un líquido más espeso, que muchos relacionan con el cuáker o leche condensada.&lt;br /&gt;-El del rincón. Periquito.&lt;br /&gt;-Nuestro socio Camilito tiene una confusión producto de su desconocimiento del tema. El líquido aquél, que él define como "más claro", no es semen, sino una mezcla de pichí con moquillo...&lt;br /&gt;-¡Qué ignorancia más grande, Periquito!&lt;br /&gt;-¿Qué te &lt;em&gt;creís vos&lt;/em&gt;, Mecerbéricus?&lt;br /&gt;-No hay que ser más antiguo que tú en el Club para darse cuenta de las huevás que se escuchan en la sala.&lt;br /&gt;-¿A quién le &lt;em&gt;decís&lt;/em&gt; huevón?&lt;br /&gt;-A &lt;em&gt;vos po,&lt;/em&gt; saco de huevas.&lt;br /&gt;-Orden en la sala... orden en la sala.&lt;br /&gt;(¡Martillazo!).&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente. Me excedí.&lt;br /&gt;-A la otra, los dos expulsados... Vega, usted por favor.&lt;br /&gt;-Nuestros dos eximios socios han dado muestra de una ignorancia supina, Excelentísima Señoría. Ese líquido "más claro" del que hablan se denomina "líquido prostático". Es aquél que sale antes de que el pico se introduzca en la zorra o en el poto. Hay una frase popular para describirlo con exactitud: "Me&lt;em&gt; tenís&lt;/em&gt; goteando".&lt;br /&gt;-Le rogaría, señor Vega, que omitiera voces chabacanas, viles o groseras para referirse al coito.&lt;br /&gt;-Perdón, Señor Presidente, se me salió.&lt;br /&gt;-Igual que el otro día...&lt;br /&gt;-Cállate, tal por cual.&lt;br /&gt;(Interrumpe el Secretario).&lt;br /&gt;-Orden en la sala, por favor. Tengan un poco de respeto por la salud de nuestro venerable mandamás.&lt;br /&gt;-Espinita...&lt;br /&gt;-No soy Espinita.&lt;br /&gt;-Señores, si esto sigue así tendré que levantar la sesión.&lt;br /&gt;-Señor Presidente...&lt;br /&gt;-Diga, Pastene.&lt;br /&gt;-Yo propongo ir al meollo del asunto y dejar de pajearnos con el moco blanco y el moco de agua. Todos sabemos que el moco blanco, la gotita que se llama, es el prolegómeno al chorro de cuáker. Y sobre esto último, la experiencia me indica que después de la segunda cacha el moquillo casi no sale.&lt;br /&gt;-Cómo que no sale. A mí me sale hasta en la tercera...&lt;br /&gt;-Señor Urzúa, le recuerdo que antes de hablar debe pedir la palabra.&lt;br /&gt;-Perdón, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Está bien Urzúa... ¿qué estaba diciendo?&lt;br /&gt;-Que a mí me sale hasta en la tercera, Su Señoría.&lt;br /&gt;-¿Cuánto moquillo le salió en la tercera, Urzúa?&lt;br /&gt;-Una cucharada sopera, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿En la tercera cacha o en el diario La Tercera?&lt;br /&gt;-En la tercera cacha, señor Presidente. En el diario La Tercera el director prohibió echar cachas.&lt;br /&gt;-Igual eso es mucho, Urzúa. ¿Se puede saber cuánto le sale a la primera?&lt;br /&gt;-Como un vaso shoppero, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Qué se cree caballo?&lt;br /&gt;-¡Pero si le estoy diciendo la verdad, Ilustrísimo!&lt;br /&gt;-¿Lo podría probar?&lt;br /&gt;-Si se me suministra un vaso shoppero y un biombo lo haré con todo gusto, Su Señoría.&lt;br /&gt;-Espere un momento.&lt;br /&gt;(El Presidente saca un celular).&lt;br /&gt;-Gajardo, ¿podría traernos un vaso shoppero y un biombo, por favor?&lt;br /&gt;(Entra Gajardo).&lt;br /&gt;-Aquí están, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Muchas gracias.&lt;br /&gt;(Sale Gajardo).&lt;br /&gt;-Bien, Urzúa. Comience.&lt;br /&gt;(Tensión en la sala).&lt;br /&gt;-¿Y...?&lt;br /&gt;-Me falta, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Piense en algo.&lt;br /&gt;-Me cuesta, Señor Presidente...&lt;br /&gt;(Tres minutos después).&lt;br /&gt;-Ya pues, Urzúa, era una prueba no más.&lt;br /&gt;-Ya se me está parando, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¡Llegue luego, pues, que hay otros que desean hablar!&lt;br /&gt;(Se estremece levemente el biombo).&lt;br /&gt;-Ya está, Señor Presidente. Aquí está.&lt;br /&gt;-¡Pero son dos gotas, Urzúa!&lt;br /&gt;-Es que el chorro me cayó al suelo porque me emocioné, Señor Presidente.&lt;br /&gt;(El Presidente saca un celular).&lt;br /&gt;-Gajardo, ¿puede traer un trapo húmedo, por favor?&lt;br /&gt;(Al rato).&lt;br /&gt;-Pido la palabra, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Marabolo.&lt;br /&gt;-Yo estimo que a la cuarta cacha ya no sale moquillo.&lt;br /&gt;-Disiento, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga usted, Fisher.&lt;br /&gt;-A mí no se me agota nunca el moco.&lt;br /&gt;-¿Pero cuál es su récord de coitos en una misma noche o tarde?&lt;br /&gt;-Uno y pico, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-¿Y cuál es la gracia?&lt;br /&gt;-Que no se me agota nunca.&lt;br /&gt;-Usted no ha entendido. El tema de esta sesión es en qué número de cacha SEGUIDA UNA DE OTRA deja de salir moquillo.&lt;br /&gt;-Ah, entendí mal, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Una duda, Fisher.&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-¿Por qué dijo "uno y pico"?&lt;br /&gt;-Uno es el número de la cacha. Y pico es el pico para echar la cacha.&lt;br /&gt;-¿Alguien tiene un récord superior al de Fisher?&lt;br /&gt;-Yo, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-¡Urzúa! ¡Usted de nuevo! Si sigue así va a quedar como "el caballo Urzúa".&lt;br /&gt;-Yo me he pegado cinco cachas sin saque en una noche, Señor Presidente.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-Hable usted, Saval.&lt;br /&gt;-Tal vez lo que nuestro querido colega el caballo Urzúa quiere decir es que menea la callampa una... dos... tres... cuatro... cinco veces... y se va cortado.&lt;br /&gt;-¡Se burlan de mí, Señor Presidente!&lt;br /&gt;-Usted la dejó rebotando, amigo Caballo. Bien, llega el momento de la votación. Exceptuando a nuestro apreciado Caballo, ¿cuántos de ustedes se han pegado más de seis cachas en una sola sesión? Que levanten la mano.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-¿Nadie? Anote, secretario.&lt;br /&gt;-Anotado, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Segunda votación. ¿Cuántos se han pegado cinco cachas al hilo?&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-¿Cómo nadie? ¿Y usted, Caballo?&lt;br /&gt;-... Era como decía Saval, señor Presidente. Lo admito, avergonzado.&lt;br /&gt;-Perdonado, Urzúa. Vamos a la siguiente. ¿Quién de ustedes se ha pegado cuatro cachas en una sesión?&lt;br /&gt;-... Uno... dos. Anote, secretario.&lt;br /&gt;-Anotado, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Marabolo y Sargento Roldán confiesan cuatro cachas. Roldán, ¿le salió moquillo en la cuarta cacha?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y en la tercera?&lt;br /&gt;-Poco, pero algo salió, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y a usted, Marabolo?&lt;br /&gt;-No me salió en ninguna, señor Presidente, porque me hice la vasectomía.&lt;br /&gt;-Bien, tras una acuciosa, extensa y científica encuesta, el Club de la Lengua de Vaca dictamina que el moquillo deja de salir a la cuarta cacha. Y sin más puntos que tratar, ¡se levanta la sesión!&lt;br /&gt;(¡Martillazo! y todos para la casa).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-114713183946033705?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/114713183946033705/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=114713183946033705' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114713183946033705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114713183946033705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/05/en-qu-nmero-de-cacha-deja-de-salir.html' title='En qué número de cacha deja de salir moquillo'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19981568.post-114382577386843420</id><published>2006-03-31T09:02:00.000-08:00</published><updated>2010-10-25T18:22:35.043-07:00</updated><title type='text'>Los placeres del masoquismo</title><content type='html'>-Se abre la sesión del Club de la Lengua de Vaca. ¿Juráis que lo que se hable entre estas cuatro paredes no saldrá de este lugar? A la cuenta de tres digan: "Sí, juro". Uno... dos... y... tres.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Sí, juro!&lt;br /&gt;-Secretario. El acta.&lt;br /&gt;-Aquí la tengo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Léala entonces.&lt;br /&gt;-Cómo no, Ilustrísima señoría. El punto de hoy es "Los placeres del masoquismo".&lt;br /&gt;-Punto difícil. Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable usted, Vega.&lt;br /&gt;-¿Quién fue el maricón que propuso ese tema?&lt;br /&gt;-¡A callar! Le recuerdo que este es un club de amplia libertad donde cada socio puede expresar lo que se le pare el hoyo. Y si quiere saber más, fui yo el que propuso el tema.&lt;br /&gt;-¡Perdón, señor Presidentito!, no quise ofender. Propongo que me expulsen.&lt;br /&gt;-Esta última propuesta no se votará pues en este mismo instante lo perdono. Comprendo su atarantamiento, estimado socio, pero que no vuelva a suceder.&lt;br /&gt;-¡Gracias, señor Presidente, usted es un santo!&lt;br /&gt;-No exagere. ¿Alguien va a hablar?&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-¡Cómo! ¿Nadie desea usar la palabra?&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-Es que nos da cosa, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Son temas muy íntimos, Ilustrísimo.&lt;br /&gt;-No se puede andar contando todo.&lt;br /&gt;-Bien, entonces se levanta la sesión.&lt;br /&gt;-Espere un poquito, señor Presidente. Déjenos soltarnos.&lt;br /&gt;-Si no habla nadie se levanta la sesión. Este es un club de hombres y no de maruchos.&lt;br /&gt;-¡Pido la palabra, señor Presidente!&lt;br /&gt;-¡Hable usted, Floripoz!&lt;br /&gt;-¡Una vez me pisaron el pico con la suela del zapato y me gustó señor Presidente!&lt;br /&gt;-Explique por qué le gustó.&lt;br /&gt;-¡Porque la suela estaba rota y la rotura de la suela justo quedaba justo en el frenillo y era rico!&lt;br /&gt;-¿Y por qué habla gritando?&lt;br /&gt;-Es para decirlo de un tirón, señor Presidente.&lt;br /&gt;-¿Cuánto calzaba el fino pie guardado por el zapato, Floripoz?&lt;br /&gt;-42, señor Presidente... ¡glup!&lt;br /&gt;-Entonces estaríamos hablando de un calzado masculino.&lt;br /&gt;-No... señor Presidente. Era una mujer patuda. Y la prueba es lo que cuento. Llegó y me pisó la coyoma.&lt;br /&gt;-Una última duda, ¿recuerda la marca del zapato?&lt;br /&gt;-Sí, Sabio Mandamás: Guante. Imitado, jamás igualado.&lt;br /&gt;-Bien. El que sigue.&lt;br /&gt;-Pido la palabra, magnánimo señor.&lt;br /&gt;-Hable usted, Castrili.&lt;br /&gt;-Estimo conveniente, antes de dar ejemplos, ir al meollo del asunto; esto es, qué es el masoquismo y por qué nos es dado adherir a sus prácticas o rechazarlas.&lt;br /&gt;-Se ha hablado mucho de eso, se da por entendido, Castrili.&lt;br /&gt;-Es que me nace la duda, magnánimo señor, de si el masoquismo es el placer que se consigue a través de la humillación o a través del dolor. Y la otra duda, Ilustrísima Señoría, es si lo que se logra es placer o dolor.&lt;br /&gt;-Se ofrece la palabra.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Hable, Pollo Loco.&lt;br /&gt;-Yo pienso que el masoquismo es como aguantar una meá.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque no hay nada peor que aguantar una meá.&lt;br /&gt;-¿Y aguantar una cagá?&lt;br /&gt;-Glup, tiene razón, señor Presidente. No he dicho nada.&lt;br /&gt;-Pido la palabra.&lt;br /&gt;-Úsela, Vega.&lt;br /&gt;-El mejor placer del masoquismo consiste en recibir latigazos mientras se está atado a un muro.&lt;br /&gt;-¡Ay hombre!&lt;br /&gt;-Continúo, Ilustrísimo señor. No sé si eso de las ropas de cuero influye, pero en mi caso prefiero a la mujer vestida de dueña de casa; o sea, con delantal y si es posible con olor a ajo y cebolla en las manos.&lt;br /&gt;-¿Qué siente en tales circunstancias?&lt;br /&gt;-Siento una cosquilla, luego me dan ganas de matarla y como no puedo experimento una gran frustración. Entonces me entrego a sus latigazos hasta que lanzo el escupo de cuáker.&lt;br /&gt;-Ohhh...&lt;br /&gt;-Pido la palabra, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Hable, Matas.&lt;br /&gt;-A propósito, hace tiempo que no viene Camilito. ¿No estará enfermo?&lt;br /&gt;-¿A propósito de qué?&lt;br /&gt;-De nada, señor Presidente. Es que de repente lo eché de menos.&lt;br /&gt;-¿Alguien más desea opinar?&lt;br /&gt;-Yo, señor Presidente.&lt;br /&gt;-Diga, Yuyul.&lt;br /&gt;-Una vez me contó mi amigo Clavería que una maraca le tiró esperma de vela en la raja. Clavería dijo que le había gustado, pero de repente a la mina se le pasó la mano y le echó la esperma en el hoyo y eso no le gustó porque le quemó las almorranas.&lt;br /&gt;-¿Y qué pasó?&lt;br /&gt;-Dice que pegó un salto en la cama.&lt;br /&gt;-¿La castigó?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. Dice que dio vuelta para que le cayera esperma en el ombligo.&lt;br /&gt;-La palabra, amigo Presidente.&lt;br /&gt;-¿Y esa confianza, quién se la dio, Bombero Lacho?&lt;br /&gt;-Perdón, Ilustrísima Señoría, ¿me permite usar la palabra?&lt;br /&gt;-Hable.&lt;br /&gt;-Yo conocí a una loca que me quería cortar los cocos con una tijera. Me los agarró y me los estiró y los tenía listos.&lt;br /&gt;-¿Y qué pasó?&lt;br /&gt;-Se le soltaron cuando le agarré la teta con un alicate.&lt;br /&gt;-Hummm, ¿alguien más?&lt;br /&gt;-Yo, Ilustrísima Señoría.&lt;br /&gt;-Hable, Moore.&lt;br /&gt;-Gracias, señor Presidente. Sabido es que el masoquismo es un deleite que proviene de nuestra más remota infancia cuando, incapaces de enfrentar al mundo, ignorantes de los tejidos sociales, actuamos simplemente como niños y eso acarrea que nuestros mayores nos empapelen a chuchadas. Los adultos, que somos doblemente más tontos que los niños, pensamos que las cosas experimentadas en la infancia hay que repetirlas y así es como el sufrimiento nos queda gustando.&lt;br /&gt;-No se puede negar que la introducción de su argumento es bastanbte buena, socio Moore.&lt;br /&gt;-Y espérese a escuchar lo que falta, Dignísimo Rector de Almas.&lt;br /&gt;-Qué bien, qué bien. Prosiga entonces para que sigamos disfrutando de este caramelo mental.&lt;br /&gt;-Prosigo, señor Presidente. El sufrimiento proveniente de la humillación nos queda gustando, y aquí respondo a las sanas dudas del socio Castrili: la humillación inicial, el dolor intenso de la humillación inicial es la llave que abre la puerta del placer en el masoquista quien, sólo experimentando un auténtico dolor es capaz de lanzar la moqueada.&lt;br /&gt;-¿Conoce casos que la literatura médica no haya descrito?&lt;br /&gt;-Conozco casos francamente perturbadores, señor Presidente, y pido permiso de la asamblea para revelarlos.&lt;br /&gt;(Todos).&lt;br /&gt;-¡Concedido!&lt;br /&gt;-Bien, señor Presidente. Continúo entonces. Un compadre mío que se llama Raúl Quiñones, doy nombre falso por supuesto, me invitó a su casa en la playa porque dijo que quería mostrarme algo. Cuando llegué como a las tres la tarde, era un sábado, toqué a la puerta y de adentro me dijo &lt;em&gt;entre nomás compadre y tome una silla&lt;/em&gt;. Cuando entré vi que lo tenían colgado de los cocos, patas parriba. Los cocos se habían estirado como sesenta centímetros. La diuca la tenía chica pero cuando entré se le fue parando.&lt;br /&gt;-¿Era de los nuestros?&lt;br /&gt;-No, señor Presidente. A qué voy. En la sala había una señora que fumaba y trataba de tú, de unos 55 años, vestida con encajes y portaligas y una tanga enana. Le sobraban los rollos, pero eso parece que a mi compadre lo calentaba. Tenía un látigo en la mano. Cuando la mujer me vio, me dijo: "No se nos quiere ir cortado el caballero. Dijo que estaba esperando que llegara usted". Yo reaccioné: "¡Pero compadre, qué locura es ésta!". Entonces él me respondió: "Compadre, la humillación de que mi mejor amigo y compadre me vea en este estado es tan grande que parece que..." y lanzó la moqueada. Le fue a dar en la guata a la profesional.&lt;br /&gt;-Qué fuerte. ¿Tiene otro caso parecido?&lt;br /&gt;-Uno más, distinguido Maestro Perfecto. Cierto día en que mis pasos se habían dirigido por sí solos a Irene Morales 11, y tras elegir -no yo sino mi voz- a una de las bellas meretrices en oferta, nos dispusimos ambos, ella por su voluntad y yo obligado por mi deseo, a introducirnos en una de las habitaciones para practicar el coito anal, que ya habíamos negociado saitsfactoriamente.&lt;br /&gt;-Menos prolegómenos y continúe, por favor.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Decía que íbamos a saciarnos, yo mi apetito carnal y ella su apetito de dinero fácil y conquista del sexo opuesto a través del cuerpo con el objetivo de rebajar su propia dignidad y autoestima, tal es la definición del verbo maraca...&lt;br /&gt;-Señor Moore, le ruego que se ahorre algunos digresiones.&lt;br /&gt;-Cómo no, señor Presidente. Voy al punto: nos dirigíamos a nuestra pieza cuando cuando de otra de las habitaciones sentimos gritos intensos y cargados de dolor. Un hombre le pedía perdón a gritos a su &lt;em&gt;mamita&lt;/em&gt;, una y otra vez. Mi amiga ocasional echó una risita y comentó: "Ah, vino Don Aníbal..." y seguimos. Luego, a la hora de fumar, le pregunté qué pasaba en la pieza de al lado. Entonces me contó que Don Aníbal era un cliente frecuente con derecho a rebaja y calendario, que cada vez que acudía a la casa del placer insano elegía siempre a las cuatro mujeres más viejas y más flacas, a quienes les repartía sendos trajes sastre. Él se echaba en la cama y las minas lo tapaban a pollos. Cuando anunciaba que iba a llegar elegía a la maraca que más se pareciera a su mamá. La mujer lo ponía en su falda con los cachetes al aire mientras otra le quitaba la correa del pantalón y le daba de correazos hasta sacarle sangre del poto. Mi amiga soltó la risa y finalizó: "Dicen que el viejo lanza entonces una taza llena de moco".&lt;br /&gt;-Vaya, vaya, no sé si compadecerme o calentarme.&lt;br /&gt;-Yo estoy caliente como un cautín, señor Presidente. ¿Me da permiso para ir al baño a correrme una macaca?&lt;br /&gt;-Permiso concedido a usted y a todos, porque ya se hizo tarde y ¡se levanta la sesión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19981568-114382577386843420?l=lenguadevaca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/feeds/114382577386843420/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19981568&amp;postID=114382577386843420' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114382577386843420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19981568/posts/default/114382577386843420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lenguadevaca.blogspot.com/2006/03/los-placeres-del-masoquismo.html' title='Los placeres del masoquismo'/><author><name>Bruburundu Gurusmundu</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08404324690401952791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_gaLjbrJ-v1Q/S6mdDaS6RJI/AAAAAAAAAAc/PGGbPbQsKBQ/S220/TAURUS.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
